Borsadiner

1ª- Hedge Funds: corta experiencia en España, ¿largo futuro?
La segunda edición de las Jornadas para Profesionales enmarcadas dentro de la feria BORSADINER comenzó ayer jueves con el análisis de los Hedge Funds. Tras ocho meses de experiencia en España, era el momento de realizar un balance de su funcionamiento en nuestro país durante este tiempo.

El primero en intervenir fue el vicepresidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Carlos Arenillas, que inauguró estas jornadas para profesionales. Arenillas explicó cuál es, a su juicio, el papel de este tipo de fondos en los mercados internacionales. Según su opinión, son una importante fuente de liquidez, aumentan la competencia en el sector y permiten una mejor gestión del ahorro. A continuación, Arenillas manifestó que, ante el nacimiento de este tipo de productos, era necesaria la construcción de un marco regulador que en España comenzó en el año 2005 y culminó en 2006.

Pero el vicepresidente de la CNMV manifestó que uno de los principales problemas del sector en este momento es la inexistencia de un marco regulatorio común, por ejemplo, en los países de la Unión Europea. “Es muy urgente realizar una labor de armonización”, urgió Arenillas. También  realizó un balance de los ocho meses de Hegde Funds en España: “La mitad de las gestoras que operan en España ya están en condiciones, o lo estarán pronto, de comercializar este tipo de productos”. El vicepresidente de la CNMV reconoció, sin embargo, que este segmento del mercado, el de los Hedge Funds, aún presenta cifras modestas tanto en patrimonio como en número de partícipes.  

Tras la intervención de Carlos Arenillas, Arié Assayag, global head of the Hedge Fund de Société Générale, describió la situación del sector en Francia en comparación con la que atraviesa en España. Kyril Saxe-Coburg, socio de GLG, por su parte, explicó, a grandes rasgos, cuáles pueden ser las perspectivas futuras del sector. Para España, en particular, aseguró que, aunque hasta ahora el comienzo ha sido un poco lento, al final, será positivo que el crecimiento sea pausado: “Lo mejor para la industria es que estos productos se vendan de manera paulatina, porque son inversiones complementarias, que encajan en determinadas carteras, en determinadas condiciones del mercado y en determinada proporción, en función del perfil de riesgo”.

La jornada concluyó con un panel de profesionales, moderado por el presidente de Efpa España, Carlos Tusquets. El primero en intervenir fue Eusebio Díaz Morera, presidente de EDM Servicios Financieros. Enumeró los “peligros” de un Hedge Fund: “El riesgo de un Hedge Fund no es sólo la volatilidad, también hay riesgo de iliquidez o de obtener resultados pobres”. También enumeró sus ventajas: “La diversificación del riesgo, la baja correlación, la personalización y la liquidez, razonable en algunos casos”. En cualquier caso, Díaz Morera insistió en que “no importan tanto las estrategias como contar con un buen gestor”.
 
Cirus Andreu, consejero-director general de BancSabadell Inversión, también insistió en que en España, esta industria se encuentra en un momento incipiente. Y, a este respecto, evaluó las implicaciones, ventajas e inconvenientes, que tiene el hecho de que este tipo de fondos aún sean pequeños en nuestro país.  
 
En el coloquio posterior, los ponentes destacaron las deficiencias que aún tiene la legislación española: “La aprobación de productos por parte de la CNMV ha sido extremadamente restrictiva y dirigista. Ha dado prioridad a los vehículos de inversión directa sobre los vehículos de inversión indirecta. Por eso, aún no tenemos el marco apropiado”, insistió Cirus Andreu. Mientras, Eusebio Díaz Morera reconoció que la legislación actual le genera “inquietud”.


2ª - SEPA, un reto para la gestión financiera

A partir de enero de 2008 comienza la implantación de la SEPA, la zona única de pagos para el euro. Pero hay un problema importante: sus principales beneficiarios, los usuarios de los servicios bancarios, es decir, prácticamente la totalidad de la población, desconoce en qué consistirá. En la segunda sesión de las II Jornadas para Profesionales celebrada ayer se abordó esta cuestión.

Susana Núñez, directora del departamento de sistemas de pago del Banco de España, ha explicado cuál es el objetivo de la SEPA: “Se trata de crear un mercado único para pagos en euros de modo que los ciudadanos europeos puedan efectuar pagos en toda la zona desde una cuenta bancaria única, utilizando un único conjunto de instrumentos de pago”. Con ello, lo que se pretende es acabar con la distinción dentro de la zona euro entre pagos nacionales y transfronterizos. Porque, para hacer realidad la existencia de una moneda única no basta con los billetes y las monedas, son necesarios instrumentos de pago únicos para toda la zona.

A partir del año 2008, se pondrá en marcha la “SEPA para los ciudadanos”, es decir, empresas y particulares tendrán la posibilidad de utilizar instrumentos de pago paneuropeos que convivirán aún con esquemas nacionales. ¿De qué instrumentos hablamos? Pues de transferencias bancarias, de domiciliaciones de recibos y de tarjetas bancarias.

Según la directora del departamento de sistemas de pago del Banco de España, los bancos españoles están preparados para la entrada en vigor de la SEPA. De las entidades de la zona euro que ya están preparadas para la SEPA, el 23% son españolas. A los clientes, mientras, “se les tendrá que llevar de la mano”. “Si la banca es prudente y tienen gracia para venderlo, los clientes contratarán productos SEPA”, afirma. “Hay que venderlo y no hay que cobrar más por ello”, concluyó.

A continuación, Tuuli Perkio, responsable de negocio para soluciones SEPA de MasterCard Europe, abundó en esa misma idea: la gente no sabe todavía en qué consiste la SEPA. La mayoría de los consumidores y de los comercios no han oído hablar de esta iniciativa que tendrán como consecuencia la utilización de un solo medio de pago en toda la zona euro. Sin embargo, según una encuesta realizada por MasterCard, una vez que consumidores y clientes conocen sus principales líneas, se muestran partidarios de la SEPA. Es decir, los consumidores contratarían una tarjeta de débito que pudieran utilizar lo mismo en Europa y los comerciantes piensan que precisamente eso mejorará sus perspectivas de negocio.

Antonio Iglesias, socio de Accenture, dedicó su ponencia a explicar los efectos que la SEPA tendrá en los bancos, el tercer actor fundamental implicado en los cambios que se avecinan. El sector también ve a la SEPA más como una oportunidad que como una amenaza.

Para finalizar la sesión, un panel de profesionales analizó las consecuencias que tendrá la entrada en funcionamiento de la zona única de pagos para el euro.

En primer lugar, Gerardo de la Mata, director de servicios económicos de Telefónica, analizó las repercusiones que la SEPA tendrá en las empresas. Este experto manifestó una situación crítica con respecto a esta iniciativa. “No hemos encontrado muchas diferencias con respecto al modo en el que funcionan los medios de pago en la actualidad”, afirmó. “Vamos a tener que realizar muchas inversiones y se supone que cuando entre en funcionamiento provocará una reducción de las comisiones, pero tampoco es seguro”, continuó Gerardo de la Mata. “No vemos que la SEPA vaya a tener beneficios a corto plazo, pero sí es necesario ponerla en marcha para que, en el futuro, puedan tener lugar nuevos desarrollos a nivel europeo”, concluyó.

Javier Santamaría, subdirector general de organización del Santander, representó al sector bancario en el panel de expertos. Este experto aseguró que la introducción del euro no se habrá completado hasta que no haya un solo instrumento de cuentas de pago en toda la zona euro con la misma seguridad con la que funciona en el territorio de cada uno de los Estados miembros. Es decir, hasta que no haya un esquema paneuropeo de transferencias, un sistema de adeudos directos (recibos domiciliados) que sustituirá a los nacionales y un marco de tarjetas de pago que armonice los sistemas europeos y camine hacia una unificación de tarjetas. Pero Santamaría hizo referencia a un informe del Banco Central Europeo en el que se afirma que la banca perderá entre 18.000 y 20.000 millones de euros con la entrada en vigor de la SEPA. En este contexto, los bancos que pueden ganar son los más grandes, los que puedan aprovechar las economías de escala y los que tengan las plataformas tecnológicas más potentes.

El moderador del debate, Antonio Blanco, director de soporte de servicios bancarios de La Caixa llegó a las siguientes conclusiones:

-    La SEPA es una evolución positiva
-    Es irreversible, pero puede haber dudas con respecto al “timing”
-    Para la banca supondrá un gran coste y la duda está en de qué manera recuperar ese coste.
-    La banca podrá vender productos SEPA, pero no puede obligar al cliente a comprarlos. El motor del verdadero cambio saldrá de los clientes.
-    En el sector de las infraestructuras de los medios de pago hay preocupación por la falta de quórum que existe entre las entidades.