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Desde hace mucho tiempo, el gobierno de los Estados Unidos ha estado utilizando todo el poder de esta nación para perseguir a una empresa privada. Ha utilizado todas las herramientas a su disposición -ya sean legislativas, administrativas, judiciales o diplomáticas- e incluso ha tratado de poner a la opinión pública en contra de Huawei para intentar conseguir desestabilizar nuestras operaciones comerciales. Rara vez en la historia se ha visto este tipo de ataque. Las nuevas acusaciones del Departamento de Justicia de los Estados Unidos contra Huawei son parte de esta campaña, convirtiendo a ésta en una persecución política simple y llanamente.

Estas acusaciones no revelan nada nuevo. Están basadas, principalmente, en disputas civiles ocurridas durante los últimos 20 años que han sido previamente resueltas, litigadas y, en algunos casos, rechazadas por jueces y jurados federales. En estas disputas, ningún tribunal ha dictaminado que Huawei haya cometido algún tipo de robo de propiedad intelectual de manera malintencionada y/o ha exigido a Huawei que pague daños y perjuicios por la infracción de la propiedad intelectual de otros. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos está

reintroduciendo casos civiles -previamente resueltos- como casos criminales. Esta es una aplicación selectiva, motivada por razones políticas y contraria a las convenciones judiciales comunes.

Las disputas judiciales relativas a la propiedad intelectual son comunes en los negocios internacionales. Según los registros públicos, de 2009 a 2019, Apple estuvo involucrada en 596 demandas de propiedad intelectual y Samsung en 519. Huawei lo estuvo en 209. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha insistido en presentar una demanda de carácter penal contra Huawei por el tipo de disputas de propiedad intelectual civil que son comunes en toda la industria. El único propósito del gobierno de los Estados Unidos para llevar a cabo esta acción es atacar, desacreditar y manchar la reputación de la tecnología líder de Huawei, dañando la ventaja competitiva de la compañía en el mercado global.

Ninguna compañía se convierte en líder mundial a base de robar al resto. Para finales de 2018, Huawei ya había presentado 87.805 patentes, de las cuales 11.152 eran en Estados Unidos. Desde 2015, Huawei ha generado más de 1,4 mil millones de dólares en ingresos de licencias. Simultáneamente, hemos pagado más de 6 mil millones de dólares en derechos para el uso legítimo de patentes de otras compañías. Cerca del 80% de esta cantidad, fue destinado a compañías estadounidenses.

Ninguno de nuestros productos, ni tecnologías, han sido desarrolladas a través del robo de secretos comerciales. El desarrollo de Huawei es resultado de una enorme inversión en I+D y el duro trabajo de nuestros empleados durante las últimas tres décadas. Contamos con la confianza y apoyo de nuestros clientes, proveedores, y partners.

Atacar a Huawei no ayudará a Estados Unidos a ponerse a cabeza de la competición. Repetir una mentira no la hará cierta. Confiamos en que el tribunal dictará una sentencia basada en hechos y evidencias.