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Ante la necesidad de pagar una reforma, muchos consumidores optan por ampliar su hipoteca para conseguir financiación, pues así pueden disfrutar de un interés más bajo. Sin embargo, pedir un préstamo personal puede ser una alternativa igual de válida o hasta mejor, según afirman desde el comparador bancario HelpMyCash.com. Y es que, pese a tener un tipo más elevado, los menores gastos iniciales de estos productos pueden ahorrarnos dinero a la larga, especialmente si no necesitamos grandes sumas.

 

Más adecuados para pequeñas cantidades

Desde el comparador recuerdan que, cuando se amplía una hipoteca, hay que llevar a cabo una novación, que es una operación que tiene varios gastos de formalización asociados: notaría, registro, gestoría, tasación y una posible comisión que suele oscilar entre el 0,1% y el 1%. Los préstamos para reformas, en cambio, pueden tener comisiones de apertura y de estudio que no siempre se aplican y que, por lo general, no superan el 2%. Por lo tanto, si el capital del crédito es relativamente bajo y su plazo es corto, puede que nos salga más barato que la ampliación.

Lo podemos ver con un ejemplo. Imaginemos que tenemos una hipoteca vigente de 50.000 euros a 15 años a euríbor a 12 meses más 1% y la ampliamos en 10.000 euros. Si el índice cotizara siempre como en marzo de 2019 (-0,109%), pagaríamos 682,92 euros en intereses por la ampliación, a los que habría que sumar unos 950 euros en concepto de gastos de formalización. En total, la operación nos costaría unos 1.636,92 euros.

 

Y veamos qué ocurriría con un préstamo personal con un tipo del 5,95% TIN y una comisión de apertura del 1%. En este caso, si el plazo fuera de cuatro años, pagaríamos 1.261,80 euros en intereses y 100 euros en comisiones, es decir, 1.361,80 euros. Como vemos, esta opción saldría algo más barata a la larga, pese a aplicarse un interés mucho más alto.

 

Asegurarse de poder pagar las cuotas

Pero para pagar menos es imprescindible devolver el dinero en poco tiempo, lo que conlleva un mayor coste mensual. Como es lógico, al tener un interés más alto y un plazo más corto, las cuotas de un préstamo personal serán más altas que el aumento de las cuotas de una hipoteca ampliada. Por ello, es fundamental que nos aseguremos de no dedicar más del 35% de nuestros ingresos a hacer frente tanto al crédito al consumo como a la hipoteca.

 

Para conseguirlo, desde HelpMyCash.com recomiendan buscar préstamos personales que tengan un interés reducido. Actualmente, el precio medio del crédito al consumo es del 8,62% TAE (según el Banco de España), pero en el mercado podemos encontrar productos mucho más baratos. Ahí tenemos los ejemplos de ING (desde el 6,11% TAE), de Cetelem (desde el 7,18% TAE) o del Préstamo Freedom+ de Banco Mediolanum (desde el 7,23% TAEVariable).

Y si la reforma es para mejorar la eficiencia energética del hogar, el precio del crédito puede ser todavía más reducido. En estos casos, Caixa Ontinyent puede financiarnos el proyecto desde el 2,39% TAE, Caja de Ingenieros puede hacerlo desde el 4,321% TAE y Bankia ofrece un préstamo desde el 4,85% TAE.