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La inflación en España alcanzó el 2,3% una vez cerramos el pasado año 2018. Cualquier tipo de rentabilidad que se estuviera teniendo por debajo de ese porcentaje, equivale a pérdidas. De hecho, algo común entre los ciudadanos es tener una rentabilidad de aproximadamente el 0,10% en sus cuentas corrientes y depósitos, lo que se traduce en pérdida de dinero. A pesar de esta realidad, lo que realmente preocupa es que el mercado parece no prestarle mucha atención a lo que está pasando.

Siendo que este tipo de productos financieros no suponen beneficios para sus clientes, puedes pensar que tal vez los bonos de inversión vayan a dar algún tipo de respuesta, pero no es así. Son pocos los países que tienen una rentabilidad real que ofrecer, e Italia es el único de la Unión Europea.

Entonces, ante este escenario, ¿cuál es la forma de combatir la inflación? Según indica el comparador de préstamos online WannaCash.es, existen tres opciones a tener en cuenta:

1) Los bonos ligados a la inflación. Su funcionamiento va a depender, como su propio nombre indica, de la inflación. Comenzaron a funcionar en España en 2014. Básicamente se trata de adquirir un bono y recibir un año después ese mismo bono, pero revalorizado por la inflación.

2) También está la adquisición de bienes inmuebles, puesto que va a aumentar su valor mientras la inflación continúe en alza.

3) Fuera de las entidades gubernamentales, están los activos de renta fija que superan la inflación. Con porcentajes de rentabilidad variables, salen a cuentas siempre que sean superiores. Aunque no es algo viable para los pequeños inversores, sigue estando allí la opción para quienes puedan acceder a ellos.

Fuera de estos productos financieros tradicionales, existe una salida para quienes necesiten una rentabilidad inmediata, pero es de alto riesgo. Se trata de las criptomonedas. Siendo estas de valores tan volátiles, es posible tener grandes ganancias o grandes pérdidas. El resultado final es incierto, pues depende de una gran cantidad de factores.

En definitiva, podemos decir que este tipo de negocios son sumamente arriesgados, pero se pueden tener grandes beneficios. Lo mejor es no tocar un capital de ahorro, sino tener un fondo específico para ello. A pesar de esto, vale la pena recordar dos cosas: 1) a mayor riesgo, mayor ganancia y rentabilidad, y 2) resulta inviable combatir la inflación sin riesgos.