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Enviar dinero es cada más fácil y, sobre todo, más rápido. Durante el pasado mes de julio, la cámara de compensación española Iberpay procesó más de 6,6 millones de transferencias inmediatas. Un incremento de más del 200% interanual.

A diferencia de las transferencias ordinarias, que se procesan en un día hábil, aunque pueden tardar más si se ordenan tras la hora de corte o en días inhábiles, las transferencias inmediatas tardan un máximo de 10 segundos, prorrogables a 20 si se dan circunstancias excepcionales, según prevé el reglamento del European Payments Council. En realidad, los tiempos son todavía más breves. De media, el dinero llega a la cuenta de destino en 0,82 segundos, según Bankia, un tiempo que se reduce hasta los 0,76 segundos en la entidad presidida por Goirigolzarri, “el más bajo de España y de Europa”.

Las transferencias inmediatas no solo presumen de abonarse en la cuenta del beneficiario en un tiempo récord, sino de estar siempre disponibles. Pueden ejecutarse cualquier día a cualquier hora, incluidos los festivos. Pero ¿a qué precio? Mientras que la mayoría de las entidades permite hacer transferencias ordinarias gratis, al menos a los clientes vinculados, no ocurre lo mismo con las transferencias inmediatas.

Siete bancos las ofrecen gratis
Según datos recogidos por el comparador de productos financieros HelpMyCash.com, solo siete entidades permiten enviar transferencias inmediatas gratis y no a todos sus clientes.


Banca March, Banco Pichincha, EVO Banco y Pibank no cobran por este servicio. Bankia, por su parte, no cobra a los clientes con nómina, pensión o prestación por desempleo domiciliada, mientras que al resto les aplica una comisión del 0,15% con un mínimo de 1,7 euros si se realizan por Internet o móvil.

En Cajamar son gratuitas para los titulares de la Cuenta Wefferent, una cuenta digital que, curiosamente, no exige ningún tipo de vinculación, mientras que para los demás el coste es de cuatro euros (el doble para personas jurídicas). En Ibercaja, los titulares de la Cuenta Vamos tampoco pagan, pero el resto tienen que asumir una comisión de tres euros.

En el resto de las entidades hay que pagar. BBVA cobra 0,90 euros por operación, ActivoBank y Banco Sabadell, 0,95 y Abanca, un euro. Laboral Kutxa y Liberbank han fijado un precio de dos euros, Banco Santander cobra tres a los titulares de la Cuenta 1|2|3 y Caixa Ontinyent, entre tres y seis euros.

Openbank, una de las últimas entidades en incorporar las transferencias inmediatas a su catálogo de servicios (lo hizo el pasado mes de julio), ha fijado un precio de cuatro euros por operación, salvo si se emiten desde su cuenta nómina, en cuyo caso es de dos euros.
En Kutxabank el coste también es de cuatro euros y en CaixaBank se aplica una comisión del 0,60% sobre el importe transferido con un mínimo de ocho euros.

Las transferencias ordinarias siguen en cabeza
A pesar de las bondades de las transferencias inmediatas, las ordinarias siguen liderando el sector. Entre enero y julio de 2019, la cámara de compensación española procesó 353,6 millones de transferencias ordinarias, frente a 37,3 millones de transferencias inmediatas. ¿A qué se deben estas diferencias?

Para empezar, hay que tener en cuenta que las transferencias inmediatas solo permiten mover hasta 15.000 euros por operación, por lo que no sustituyen en su totalidad a las ordinarias.


Por otra parte, no todas las entidades han incorporado este servicio al mismo tiempo y, aunque ya hay 89 entidades adheridas al sistema en España, según Iberpay, no todos los bancos permiten emitirlas todavía (la adhesión al esquema SCT Inst es voluntaria y, además, las entidades pueden adherirse solo como receptores). Entidades como ING, por ejemplo, no permiten realizarlas, aunque sí incluyen la opción de tramitar transferencias que llegan el mismo día si se hacen antes de la hora de corte.

Asimismo, no se ha abierto para todos los servicios. Por ejemplo, hoy por hoy solo Bankia  permite procesar “ficheros de pagos masivos y transferencias agrupadas de forma inmediata”, según afirma la propia entidad.

En cuando al ámbito de actuación, aunque se trata de una iniciativa europea (ya hay 2.087 proveedores de servicios de pago de 20 países europeos adheridos al esquema del European Payments Council), en España muchos limitan estas transferencias al ámbito doméstico.

Por último y no menos importante, está el precio. Bankia, que permite hacerlas gratis, lidera el sector: durante los seis primeros meses de 2019 ha emitido más de 10 millones de transferencias inmediatas y ha cerrado con una cuota de mercado del 33,5%. “Este tipo de operaciones suponen ya el 51% de las transferencias SEPA que emite la entidad”, ha informado la directora de pagos de Bankia, Ana Herrero, en una nota de prensa. La migración a este tipo de transferencias en aquellas entidades en las que no son gratuitas es probable que sea mucho menor, afirman los expertos del comparador HelpMyCash.

En cualquier caso, el número de transferencias inmediatas va en aumento. En julio se superaron por primera vez desde su lanzamiento los seis millones y la tendencia es al alza. “La infraestructura de Iberpay procesa ya 200.000 transferencias inmediatas diarias de media, por un valor superior a 120 millones de euros, representando más del 10% del total de las transferencias que se procesan en el SNCE [Sistema Nacional de Compensación Electrónica]”, explica el organismo.

Bizum, la alternativa barata
Aunque las transferencias inmediatas se abrieron al público en febrero de 2018, la mayoría de los españoles pueden realizar pagos inmediatos a través de su banco desde octubre de 2016, cuando se lanzó Bizum. Se trata de un servicio integrado en la app de 25 entidades que permite transferir dinero de una cuenta corriente a otra sin necesidad de saber el IBAN del destinatario; basta cono conocer su número de móvil. Actualmente cuenta con 4,4 millones de usuarios y, en la mayoría de los casos, es gratis.

Pero su uso está reservado a pagos de importe reducido. El propio servicio limita a 1.000 euros el importe máximo por operación enviada, aunque algunos bancos rebajan ese límite a 500 euros. Según la compañía, el principal uso de Bizum es pagar a medias cenas, comidas y copas, seguido de abonar regalos en común de cumpleaños y bodas.