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El Tribunal Supremo ha sentenciado que existe usura en las tarjetas de crédito cuando su interés “es notablemente superior” al tipo medio de este tipo de productos. Esta es la segunda sentencia del Supremo que considera abusivos sus intereses, lo que abre la puerta a un aluvión de reclamaciones de los afectados por este tipo de tarjetas, que previsiblemente supondrá una factura millonaria para las entidades. ¿Cómo afecta esta sentencia al resto de los afectados por estas tarjetas? El comparador financiero HelpMyCash.com ha creado una calculadora de tarjetas de crédito para calcular cuántos intereses podríamos recuperar y nos explica quiénes podrán reclamar y cómo hacerlo.

Los puntos clave de la sentencia de las tarjetas ‘revolving’

La sentencia del Alto Tribunal declara usurarios los intereses cobrados por una tarjeta de crédito en concreto, los cuales ascendían al 27,24%. Indican que “una diferencia tan apreciable como la que concurre en este caso, en el que el tipo de interés fijado en el contrato supera en gran medida el índice tomado como referencia [el interés medio de las tarjetas se sitúa en torno al 20%], ha de considerarse como notablemente superior a dicho índice”. El organismo no especifica a partir de qué interés los intereses de una tarjeta revolving son usureros.

El Tribunal Supremo razona que los bancos no pueden justificar la fijación de unos intereses tan elevados por el mero hecho de conceder este tipo de financiación a personas con perfiles con un alto riesgo de impago para tener un equilibrio entre el riesgo y la rentabilidad de estos productos.

Cómo afecta esta sentencia a los titulares de tarjetas ‘revolving’

Al declararse usureros los intereses de esta tarjeta, de acuerdo con la ley de usura, el contrato se consideraría nulo. De esta manera, la banca se vería obligada a devolver los intereses cobrados y el usuario solo devolvería el capital.

La sentencia invita a pensar que cualquier titular de una tarjeta con un interés superior a la media podría recuperar lo pagado en intereses. No obstante, la sentencia no especifica a partir de qué tipo de interés hablaríamos de usura, por lo que no queda claro qué afectados podrán reclamar y conseguir la nulidad de su contrato.

Es previsible que los usuarios con tarjetas revolving con intereses similares o superiores al 27,24% podrán reclamar con la seguridad de que los contratos de sus tarjetas se considerarán nulos.

No obstante, para los afectados de este tipo de tarjetas que tengan intereses inferiores al 27,24%, como el TS no lo especifica, no queda muy claro cuál será la vara de medir para que un juzgado considere usura los intereses aplicados en sus tarjetas.

¿Cómo reclamar?

Si optamos por reclamar, podemos hacerlo a través de dos medios. El más fácil y barato es acudir directamente al banco para negociar con la entidad la nulidad del contrato.

No obstante, al no quedar clara en la sentencia los límites de los intereses considerados usura, si el banco se niega a negociar o resuelve la incidencia negativamente para nosotros, podremos reclamar por la vía judicial.

Igualmente, según los intereses cobrados de más que podríamos recuperar, deberemos valorar si nos interesa meternos en un proceso judicial que a menudo llevará meses y costes asociados.

Otras consecuencias para los usuarios

A pesar de que a priori la noticia es positiva para los consumidores, habrá que ver qué efectos tendrá realmente a medio plazo. Esta sentencia supone una factura millonaria para la banca, lo que previsiblemente provocará “daños colaterales” en los usuarios, según HelpMyCash.

Por un lado, es probable que las condiciones actuales de las tarjetas de crédito cambien y sus intereses se rebajen o, incluso, que se limiten los plazos máximos de reembolso. Pero también es probable que, en muchos casos, se rebajen los límites de crédito de los contratos de las tarjetas y, en otras muchas ocasiones, se cancelen de forma unilateral aquellas tarjetas que ya no resulten rentables para la banca.

Además, las tarjetas y otros productos bancarios podrían comenzar a cobrar comisiones para recuperar los costes que supondrán las reclamaciones por las tarjetas revolving.

Finalmente, el equilibrio rentabilidad-riesgo, el cual se menciona en la sentencia del Supremo, ya no será tan beneficioso para la banca, por lo que probablemente se endurecerán los requisitos de concesión y el producto se reservará a clientes con un perfil más prime.