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La crisis del coronavirus ha golpeado fuerte al sector inmobiliario. Las oficinas inmobiliarias estuvieron cerradas durante casi dos meses, las visitas a los inmuebles no estaban permitidas y los notarios solo atendían casos puntuales. Esto ha provocado la caída del número de compraventas en un 38% en el mes de abril, según el Colegio de Registradores. Ahora, con el avance de las fases de la desescalada, el sector despierta del letargo, pero nos encontramos ante un mercado diferente, donde además revolotea la sombra de la crisis económica y el incremento del desempleo.

 

Ante este escenario, la elección del intermediario que nos ayudará a vender nuestro piso no debe tomarse a la ligera, pero ¿qué debemos tener en cuenta para escoger a una inmobiliaria en la situación actual? A continuación, desde el comparador financiero HelpMyCash.com nos explican tres aspectos clave.

 

1- Apostar por una inmobiliaria que nos justifique el precio de la vivienda

La mayoría de los expertos coinciden en que el precio de la vivienda se verá afectado a causa del coronavirus. Aunque aún es pronto para cuantificar este impacto, la previsible caída del PIB del país y el posible incremento del desempleo puede afectar el poder adquisitivo de muchas familias y a su capacidad de endeudamiento. Lo que puede traer un paréntesis en la demanda y un posible endurecimiento en la concesión de hipotecas.

 

Todos estos factores pueden provocar que se ajusten los precios. Además, se espera que la pandemia cambie las prioridades y las preferencias de los compradores en lo que se refiere a vivienda. De hecho, según el portal inmobiliario Idealista, la búsqueda de casas o pisos con balcón, terraza, jardín y ubicados en las afueras se ha disparado hasta en un 40% durante el confinamiento.

 

Este escenario de nueva normalidad y de demanda reducida nos ubica en un entorno sumamente competitivo, en el que fijar un precio atractivo y ajustado al mercado será vital para lograr cerrar el negocio. Y aquí, el papel de la inmobiliaria y la estrategia que siga para concretar la operación cobran especial relevancia.

 

En este sentido, debemos escoger una agencia que nos haga un análisis profundo de la situación actual y que nos justifique el precio al que debemos vender la vivienda con claridad y transparencia. La mejor agencia es aquella que busca que su cliente obtenga beneficio, pero sin maquillar la realidad en un escenario de incertidumbre para captar la venta. Por tanto, hacer preguntas y pedir argumentos nos ayudará a elegir la más adecuada.

 

2- Contratar a una agencia que nos explique con detalle sus servicios y tarifas

Las inmobiliarias cobran unos honorarios por la prestación de sus servicios. Una tradicional nos pedirá una comisión que oscila entre un 3% y un 7% sobre el precio de venta de la casa, dependiendo de la ubicación y el importe del piso. Una inmobiliaria online nos cobrará una tarifa fija que puede ir desde los 1.000 euros hasta los 4.000 euros, de acuerdo a los servicios que contratemos para la venta.

 

En otras palabras, es una cantidad de dinero sustancial que puede tener impacto sobre el precio de venta o sobre la ganancia que obtengamos con la operación. Por esto y ante la posibilidad de que tengamos que ajustar el precio para lograr vender la vivienda, el comparador HelpMyCash indica que es fundamental que, antes de contratar a una agencia, tengamos claro qué servicios nos ofrecerá y cuánto nos cobrarán por ello con detalle.

 

De esta manera, podemos elegir aquella que nos ofrezca los servicios que se ajustan a nuestras necesidades y a nuestro bolsillo. No obstante, es importante tener en cuenta que no solo debemos mirar cuánto nos van a cobrar y a cambio de qué, sino también la reputación que la inmobiliaria tiene en el mercado y las opiniones que tienen otros clientes en la web. Si verificamos esto podemos saber si estamos tratando con profesionales.

 

3- Escoger a una inmobiliaria que apueste por la digitalización

A medida que avanza la desescalada, se palpa en el aire la vuelta a normalidad. Sin embargo, la sombra de los rebrotes, la posibilidad de un posible repunte y la ausencia de una vacuna son motivos de peso para entender que las cosas, al menos en el corto plazo, no volverán a ser como eran antes.

En este sentido, las agencias que han apostado por la digitalización de sus procesos y que ofrecen servicios digitales son las que mejor preparadas están para gestionar una venta en el escenario actual. Si bien ya es posible realizar las visitas en los inmuebles y tener trato presencial con otras personas, se estima que las gestiones online seguirán ganando protagonismo a pesar de la desescalada.

 

Por esto, es aconsejable verificar que la inmobiliaria que contratemos utiliza herramientas online y ofrece ciertos servicios como, por ejemplo, la realización de visitas virtuales, los tours 360º o la firma electrónica para sellar contratos de intermediación o de arras. De esta forma, podemos minimizar los encuentros presenciales y limitarlos a lo estrictamente necesario, por nuestra seguridad y la de los otros.

tarjetas credito

El estado de alarma ha hecho que la utilización de las tarjetas bancarias haya aumentado, ya sea para comprar online, para sacar dinero sin acudir a una oficina del banco o para pagar en tiendas y evitar el efectivo. Por desgracia, los intentos de fraudes y estafas también han aumentado.

Para protegernos y reducir los riesgos de operar con tarjeta, la banca nos brinda la posibilidad de personalizar la seguridad de nuestras tarjetas, por ejemplo limitando el gasto máximo que se puede hacer con ellas cada día o cada mes o bloqueando las compras en línea. El comparador financiero HelpMyCash.com ha analizado las aplicaciones de 12 bancos y entidades fintech que operan en España teniendo en cuenta 20 parámetros diferentes en cuanto a la configuración de seguridad de las tarjetas bancarias con el objetivo de valorar el grado de seguridad que ofrece cada compañía a sus clientes y saber cómo de personalizados podremos tener nuestros plásticos de acuerdo con nuestros hábitos de consumo.

Seguridad básica para todos: activar las alertas

Elegir bien la configuración de seguridad de nuestras tarjetas es vital para darle un uso responsable a nuestros plásticos y blindarnos contra posibles actos fraudulentos. Prácticamente la totalidad de las entidades permite, en mayor o menor medida, configurar las diferentes alternativas de uso y activar y desactivar servicios con un solo clic y al instante.

Según el estudio de HelpMyCash, Abanca es la entidad con más posibilidades de configuración de seguridad de las tarjetas, seguida por ING y BBVA.

Existen algunas opciones de configuración que siempre es recomendable tener activadas para utilizar las tarjetas de manera más segura. Por ejemplo, sean cuales sean nuestros hábitos de uso, es conveniente activar los avisos por operativa. Así, cada vez que la tarjeta se utilice, tanto para comprar como para sacar dinero, nos lo comunicarán por SMS, mediante una notificación si tenemos descargada la app del banco o por correo electrónico y, si no la hemos utilizado nosotros, entonces lo sabremos al instante y podremos bloquearla sin demora.

El 75% de las entidades analizadas permiten activar o desactivar los avisos cada vez que se realice una compra o se saque dinero de algún cajero.

Limitar las compras y los reintegros

Si solamente utilizamos la tarjeta para comprar (físicamente u online), podemos desactivar los reintegros en cajeros o bien limitar el importe máximo que se puede retirar cada día o cada mes (todas las entidades incorporan alguna de estas dos opciones). Así, analizando nuestros hábitos de consumo podremos decidir el máximo de efectivo que podremos sacar a través de un cajero o desactivar esta operativa y solo activarla en los momentos en los que vayamos a realizar reintegros, ya que estas opciones se suelen ejecutar de manera inmediata.

En el caso de las compras ocurre más o menos igual que con los cajeros, ya que podremos acotar las compras limitando la cantidad máxima diaria o mensual que se puede gastar con la tarjeta, según la entidad. Además, si tenemos una tarjeta en CaixaBank o imaginBank también tendremos la opción de desactivar los pagos en sectores concretos como el ocio para mayores de edad, aerolíneas, hoteles o gasolineras. Así, si no la utilizamos para viajar o no tenemos coche, podremos desactivar las compras en este tipo de tiendas.

Finalmente, el pago contactless, aunque es uno de los más utilizados en España, sigue despertando cierta desconfianza en algunos clientes, por ello el 50% de los bancos ofrece algún tipo de límite o restricción sobre este sistema: anularlo y que solo se pueda pagar con pin o modificar el importe máximo que se puede gastar por compra sin teclear la contraseña, por ejemplo reducirlo de 20 euros a 10. Entidades como Banco Santander, BBVA, Abanca, ING, Openbank y Revolut permiten activar y desactivar este tipo de pagos.

Restringir las compras online o en el extranjero

Además de la configuración básica, existen otros parámetros que muchas entidades permiten modificar y que nos interesarán según nuestros hábitos de compra con las tarjetas.

Cabe destacar que las compras online suelen tener su propia configuración adicional en el 75% de las entidades por lo que podremos activar o desactivar las compras en páginas web. Es aconsejable desactivar la opción de comprar online por motivos de seguridad tanto si somos asiduos a las compras online como si nunca las hemos realizado y activarla solamente cuando tenemos pensado realizar alguna.

Por otro lado, ahora que los viajes están limitados por la pandemia, también podremos limitarlos en nuestra tarjeta. El 83% de las aplicaciones bancarias, de acuerdo con el comparador, ofrecen la alternativa de activar o desactivar las compras en países extranjeros. Así, deberíamos siempre tener esta alternativa desactivada y solamente activarla cuando viajemos fuera de España.

Apagar y encender las tarjetas a la carta

Si la configuración de seguridad que ofrece nuestro banco no se adapta a nuestras necesidades, podemos cortar por lo sano y congelar nuestra tarjeta. Con esta sencilla operación, nuestra tarjeta quedará temporalmente desactivada, por lo que no se podrá usar ni para abonar compras ni para sacar dinero hasta que la volvamos a activar. El 100% de las entidades analizadas por HelpMyCash permiten encender y apagar las tarjetas temporalmente, algo que por lo general se puede hacer en unos segundos a través de la app o la web del banco.

Esta alternativa es especialmente interesante si tenemos una tarjeta secundaria que no utilizamos muy a menudo, lo que nos permitirá tenerla desactivada si no tenemos planeado utilizarla.

Por otra parte, ante cualquier sospecha de uso fraudulento de nuestra tarjeta, vale la pena apagar la tarjeta y así desactivarla hasta resolver las dudas sobre su seguridad. Además, el 92% de las entidades permitirán cancelarla definitivamente y al instante desde la app en caso de robo o pérdida.

En definitiva, es aconsejable dedicar al menos diez minutos a conocer las posibilidades de configuración de las tarjetas que nuestros bancos permiten para adecuarla a nuestros hábitos de consumo y así protegerlas lo máximo posible contra posibles usos fraudulentos.

hipotecas reclamacion

Mayo comienza sin grandes cambios en la oferta hipotecaria y eso son buenas noticias para quienes se planteen mejorar las condiciones de financiación de su hipoteca. Los hipotecados que firmaron un crédito para la compra de su vivienda entre 2010 y 2015 están pagando de media un tipo de interés que dobla e incluso triplica los precios actuales. Según una encuesta realizada por el comparador financiero HelpMyCash.com, el 46% de los hipotecados reconoce haber aceptado un interés de hasta el 3% para comprar su casa y uno de cada diez usuarios consultados está afrontando un interés que llega al 4%. En estos casos, cambiar la hipoteca de banco podría ser una oportunidad para abaratar la cuota y ahorrar hasta 40.000 euros en intereses.

Calcula cuánto podrías ahorrar con la subrogación

Los expertos de HelpMyCash recuerdan que las condiciones de la hipoteca son siempre negociables y que haber firmado un interés del 3% en su momento no significa que debamos mantenerlo para siempre. Uno de los caminos para abaratar la cuota es la subrogación, es decir, mover el crédito de banco y aprovechar para rebajar el tipo de interés, reducir la vinculación y suprimir las comisiones.

Para ayudar a los consumidores con los números, el equipo de HelpMyCash ha diseñado una calculadora de subrogación totalmente gratuita con la que podemos saber en menos de un minuto si nos convendría cambiar de banco. Para obtener el ahorro estimado, tan solo hay que introducir el tipo de interés de la hipoteca actual, el capital pendiente y los años que faltan para liquidar la deuda.

Según ha podido verificar el comparador, el 65% de los hipotecados saldría ganando con el cambio. En concreto, casi la mitad de los encuestados conseguiría ahorrar unos 1.200 euros al año, que multiplicados por el tiempo que les falta para devolver el préstamo superarían, en muchos casos, los 20.000 euros.

¿Cuándo es el mejor momento para cambiar de banco?

La mayoría de las hipoteca en España sigue el sistema de amortización francés, una estructura de pagos por la que abonamos más en intereses al principio que al final de la vida del préstamo. Siguiendo este razonamiento, el momento más conveniente para hacer una subrogación y rebajar el tipo de interés será en la primera mitad del plazo de devolución del crédito.

Los resultados de la encuesta realizada por el comprador concluyen que, con un período de amortización pendiente de entre 25 y 30 años, los clientes podrían librarse de pagar hasta 30.000 euros al cambiar la hipoteca de banco. En cambio, los consumidores con un plazo pendiente de entre 15 y 20 años conseguirían ahorrar, de media, unos 10.000 euros.

Sin embargo, si el tipo de interés de la hipoteca es muy alto, el ahorro está prácticamente asegurado en cualquier momento, independientemente de los años restantes para saldar la deuda. Así, aquellos con un tipo de interés superior al 4% podrían evitar el pago de hasta 40.000 euros.

hipotecas reclamacion

Comprar una casa o un piso durante el estado de alarma es posible, pero cada vez más complicado. A las dificultades lógicas que se generan durante el proceso (la imposibilidad de visitar los inmuebles en ciertas zonas, tener que pedir financiación a distancia) se les suma ahora una nueva: una investigación del comparador financiero HelpMyCash.com revela que muchas tasadoras valoran las viviendas a la baja por el efecto económico de la covid-19. Las tasaciones a la baja son un peligro para la venta, ya que provocan que muchos potenciales adquirientes tengan problemas para conseguir una hipoteca para cubrir el coste de la operación y, encima, corran el riesgo de perder el dinero de las arras.

 

Problemas para conseguir la hipoteca

Como publicaron distintos medios hace unas semanas, el Banco de España pidió a las sociedades de tasación que fueran prudentes con sus valoraciones, pues la pandemia provocada por el coronavirus eleva la incertidumbre sobre el precio de las viviendas. Además, el supervisor desaconsejó el uso del método de comparación para hacer las estimaciones y sugirió añadir una advertencia en los informes en la que se haga referencia a la difícil situación actual.

 

Parece, pues, que las agencias han seguido los consejos del Banco de España. Consultado por HelpMyCash.com, el bróker hipotecario online Housfy afirma que “los tasadores están tasando con valores bajos dada la incertidumbre creada con la situación”, un extremo que también confirman varios usuarios del propio comparador.

 

Las tasaciones a la baja provocan que muchos potenciales compradores tengan problemas para conseguir una hipoteca. Las entidades bancarias suelen financiar hasta el 80% del valor de tasación, así que ante esas valoraciones reducidas ofrecen menos dinero a los solicitantes. Por ejemplo, si un cliente quiere comprar una casa con un precio de 200.000 euros y la tasadora lo valora en 150.000, el banco ofrecerá un préstamo de hasta 120.000, por lo que ese solicitante necesitará contar con un volumen de ahorros mucho más elevado para poder cerrar la operación.

 

Y ahí surge otro problema, pues no todos los compradores disponen de los fondos propios suficientes para poder afrontar una tasación a la baja. En caso de no contar con esos ahorros, la operación puede llegar a cancelarse, lo que a su vez puede hacer que se pierda el dinero de la reserva si se ha firmado ya un contrato de arras.

 

Qué se puede hacer para no perder las arras

Lógicamente, si en su momento se añadió una cláusula que permita recuperar el dinero avanzado en caso de no poder encontrar una hipoteca, el comprador puede acogerse a ella para que el vendedor no se quede con la reserva en caso de que la operación no siga adelante. Por ello, para los futuros hipotecados, desde HelpMyCash.com recomiendan añadir este tipo de cláusulas en los contratos de arras siempre que sea posible.

 

Pero ¿qué hay de los que no hayan incluido esta cláusula? Para ellos, según el comparador, existen algunas soluciones que pueden ponerse en práctica para evitar perder la reserva. La primera consiste en renegociar el precio de la vivienda con el vendedor o llegar a un pacto que permita extender el plazo de la reserva y posponer la compra. Lógicamente, en este caso es necesario ponerse de acuerdo con la parte vendedora.

 

Otra solución consiste en solicitar una revisión del informe de la tasadora, aunque es probable que esta vuelva a utilizar los mismos criterios. También se puede contratar a otra agencia para conseguir una nueva valoración más alta (con el riesgo de que esta infravalore de nuevo la vivienda) y, si el banco no la acepta, acudir a otra entidad que sí lo haga.

 

Finalmente, se puede tratar de llegar a un acuerdo con un banco para que se financie más del 80% del valor de la tasación. Las probabilidades de conseguirlo serán más altas si el solicitante tiene un buen perfil (altos ingresos, posibilidad de aportar otras garantías…) y/o si se deja la negociación en manos de un bróker hipotecario.

banca online

A pesar del estado de alarma, los bancos siguen operando y es posible conseguir financiación. Tanto a través de la banca online, de sus aplicaciones móviles o por vía telefónica los bancos han activado diferentes formas telemáticas para que podamos solicitar préstamos online sin tener que salir de casa. Tanto la solicitud como la negociación, el envío de documentación o la firma del contrato se puede hacer a distancia. Según nuestra necesidad de financiación o la rapidez con la que necesitemos el dinero tenemos diferentes alternativas para conseguir la liquidez que necesitamos, nos explica el comparador de créditos HelpMyCash.com.

¿Qué tipo de crédito elegir según mi perfil?

El tipo de crédito que elijamos deberá ser acorde a nuestras necesidades de financiación. Eligiendo el préstamo más adecuado no solo conseguiremos condiciones más adaptadas a nuestro proyecto, sino que nos ayudará a ahorrar. Si lo que queremos es aplazar una compra no muy elevada en varias cuotas, entonces podremos acudir a las tarjetas de crédito, por ejemplo, pero si nuestra necesidad de financiación es superior a los 1.000 euros, utilizar una tarjeta de crédito para aplazar las compras podrá salirnos más caro que utilizar otro tipo de préstamos.

Por esta razón, nos explica el comparador HelpMyCash, es importante comparar las alternativas que tenemos y realizar pequeñas simulaciones de los pagos aplazados para saber cuánto pagaremos en total por esta financiación y cuál de todas nuestras opciones será la más barata.

Además, contraer una deuda implica una obligación de pagar una cuota cada mes, por lo que antes de solicitar este tipo de créditos, sobre todo si lo que buscamos es liquidez durante el estado de alarma, es imprescindible estar completamente seguros de que podremos hacer frente al pago de las mensualidades.

3 opciones para obtener el préstamo que buscamos

La primera alternativa, también la más rápida, es comprobar si nuestro banco nos ha preaprobado un crédito. Muchas entidades analizan nuestro perfil con nuestra información como clientes (ingresos, ahorros, gastos, etc.) y nos aprueban una cantidad de financiación concreta. Así, si tenemos un préstamo preconcedido, podremos solicitarlo directamente desde la banca online de nuestra entidad, el cual se transferirá generalmente en las siguientes 24 horas. Además, al ser ya clientes, apenas tendremos que enviar documentación y podremos realizar la firma del contrato de manera telemática. El precio será más o menos competitivo en función de nuestro perfil.

Si no tenemos un préstamo preconcedido o la cantidad y las condiciones que nos ofrecen no se adaptan a nuestras necesidades, entonces podremos acudir a nuestro banco o a otra entidad para solicitar un préstamo personal desde cero, siempre comparando diferentes ofertas para acudir a la que mejor se adapte a nosotros y la que mejores condiciones nos ofrezca. Debido al estado de alarma y las gestiones de créditos ICO o moratorias de financiación a los afectados económicamente por el coronavirus, puede ser que el proceso ser más largo que de costumbre, entre una y dos semanas, por lo que tendremos que ser pacientes.

La tercera opción son las tarjetas de crédito. Tanto en nuestro banco como en otras entidades que ofrecen tarjetas sin cambiar de banco. Si aprueban la línea de crédito, podremos obtener financiación para aplazar compras (en función de nuestro perfil, la línea de crédito será de un importe reducido o de varios miles de euros). No obstante, debemos tener en cuenta que, si la debemos solicitar desde cero, como el plástico se envía por correo postal, generalmente se tardará alrededor de dos semanas en recibir la tarjeta. Las tarjetas de crédito son de media considerablemente más caras que los préstamos personales, por lo que si las usamos, lo ideal es que financiemos solo importes reducidos y a corto plazo. En caso contrario, un préstamo personal nos resultará más barato.