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Todo apunta a que el euríbor volverá a batir un récord negativo en noviembre. Y es que el índice al que están referenciadas la inmensa mayoría de las hipotecas variables cotiza a una media provisional del -0,48%, así que si cierra el mes en esos valores, registrará un nuevo mínimo histórico (el cuarto consecutivo). Para los hipotecados a los que les toque revisión durante las próximas semanas, eso supondrá un ahorro medio de unos 165 euros respecto a la anterior actualización, según los cálculos del comparador financiero HelpMyCash.com.

 

Ahorro con revisión anual y semestral

Como el euríbor cerrará noviembre en mínimos históricos, su valor será más bajo que el registrado hace un año (-0,272%) y que hace un semestre (-0,081%). Se trata, además, de la mayor caída de los últimos años en términos anuales y semestrales, así que los que tengan revisión de su hipoteca variable próximamente disfrutarán de una importante rebaja en sus cuotas.

 

Pongamos, por ejemplo, que un cliente tiene una hipoteca variable media de 150.000 euros, a devolver a 25 años y con un interés de euríbor más 1%. Si le tocara una revisión anual del tipo de interés y se le aplicara el valor de noviembre de este índice, sus cuotas bajarían en 13,72 euros al mes, por lo que se ahorraría unos 164,64 euros en conjunto respecto al año anterior.

 

Ahora bien, los que notarán una mayor rebaja en su mensualidad serán los que tengan una revisión semestral. Siguiendo con el ejemplo anterior, las cuotas del préstamo se abaratarían 26,52 euros mensuales. En consecuencia, el ahorro respecto al semestre anterior sería de un total de 159,12 euros.

 

¿Habrá hipotecas con intereses negativos?

Este nuevo mínimo histórico del euríbor también podría llevar a terreno negativo el interés de muchas de las hipotecas variables que se contrataron antes de 2010. Y es que en esa época, los diferenciales que ofrecía la banca, que es la parte que se suma al índice para calcular el interés, se situaban en muchos casos por debajo del 0,50% o hasta del 0,35%.

 

Desde HelpMyCash.com, sin embargo, afirman que la mayoría de los bancos optan por aplicar un interés del 0% cuando se da esa circunstancia. La justificación de la banca es que un contrato de préstamo no puede tener, por naturaleza, un interés negativo, pues eso forzaría a las entidades a pagar intereses a los clientes.

 

Ahora bien, según el presidente de la Autoridad Bancaria Europea, José Manuel Campa, los bancos sí tendrían que aplicar esos tipos negativos (y pagar al cliente) si no hay restricciones legales que lo impidan. La ley española solo prohíbe la aplicación de intereses hipotecarios por debajo del 0% desde junio de 2019, así que los que firmaron su contrato antes de esa fecha sí podrían reclamar que se les aplique un interés negativo. Eso sí, dado que la cantidad que podría cobrarse sería muy baja, habría que valorar si merecería la pena litigar por poco dinero.

 

¿Euríbor bajo hasta cuándo?

En cuanto al futuro, la mayoría de las previsiones apuntan a que esta referencia seguirá por debajo del 0% a corto plazo. Según el Departamento de Análisis de Bankinter, por ejemplo, el euríbor cotizará dentro de un año entre el -0,15 y el -0,05, mientras que el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, aseguró hace unas semanas que los mercados creen que esta situación podría mantenerse hasta más allá de 2030.

 

Sea como sea, tener una hipoteca variable parece actualmente un buen negocio, especialmente si su período de devolución es corto. Aun así, desde HelpMyCash.com aconsejan a los interesados en estos productos que calculen si podrían pagar las cuotas en caso de que el euríbor subiera a medio o a largo plazo.

Black friday negro

La pandemia ha incrementado el número de compradores online. De hecho, durante el confinamiento, comprar a través de Internet fue el único medio para adquirir artículos no esenciales.

 

Con el Black Friday a la vuelta de la esquina y la temporada de compras navideñas a punto de arrancar, muchos consumidores recurrirán a la Red para llenar su cesta y sortear las restricciones actuales. Concretamente, el 65% de los consumidores que tiene previsto comprar durante el Black Friday lo hará por Internet, según un estudio del Observatorio Cetelem, 15 puntos porcentuales más que durante el pasado año.

 

El comercio electrónico ha crecido considerablemente durante los últimos años y con él, también los fraudes. En 2018 se registraron más de un millón de fraudes con tarjetas emitidas en España y del total, el 64% de los fraudes estuvieron relacionados con operaciones remotas, según un informe del Banco de España. Para ponerlo en contexto, “las cifras anteriores suponen 1,4 operaciones fraudulentas al año por cada 100 tarjetas, por un importe de 74 euros”, aclara el regulador.

 

La PSD2 refuerza la seguridad de los pagos online

Este año, la seguridad de los pagos electrónicos se verá reforzada gracias a la implementación del sistema de doble autenticación de la directiva PSD2, explican fuentes del comparador de productos financieros HelpMyCash.com.

 

Ahora, para validar un pago online será necesario combinar dos de estos tres elementos: algo que solo conozcamos nosotros (contraseña, código pin…), algo que solo tengamos nosotros (código recibido por SMS al móvil…) y algo que forme parte de nosotros (patrón del iris, huella dactilar…). Aunque la fecha límite para implementar la autenticación doble es el próximo mes de diciembre, varios bancos se han adelantado y han empezado a aplicar la autenticación reforzada en las compras online durante los meses de octubre y noviembre.

 

En cualquier caso, a la hora de comprar por Internet debemos aplicar el sentido común y, ante cualquier alerta, abandonar el proceso de compra. A continuación, el comparador HelpMyCash nos da cinco consejos para evitar que nos timen durante el Black Friday y la época navideña al comprar por Internet.

 

  1. Compra solo en webs seguras

Antes de comprar, debemos verificar que la web es segura, pero ¿qué pistas podemos encontrar para saber si un comercio online es de confianza? Primero, la URL del comercio comienza por https y va precedida de un pequeño candado, lo que nos indicará que la transferencia de datos es privada. Segundo, el certificado de la página es válido y se ha emitido para ese sitio, algo que podemos comprobar pinchando sobre el candado mencionado antes. Tercero, la web dispone de un aviso legal, de los términos y condiciones y hace referencia a la política de devoluciones. Y, cuarto, existe un canal de atención al cliente.

Por otra parte, muchos expertos, incluida la Oficina de Seguridad del Internauta, recomiendan no comprar utilizando redes de wifi públicas, ya que otras personas podrían interceptar nuestras comunicaciones. En su lugar, deberíamos usar una red de confianza como, por ejemplo, la doméstica.

 

  1. No caigas en la trampa de las superofertas

El Black Friday es sinónimo de ofertas, pero no olvidemos que nadie da duros a cuatro pesetas. Si encontramos una web en la que los precios son escandalosamente bajos en comparación con la competencia, alerta, porque podríamos estar ante un intento de fraude. Muchas webs usan los miniprecios como ganchos para captar a internautas a los que les acaban robando los datos de sus tarjetas cuando intentan hacer la compra o simplemente les cobran el importe marcado, pero no les envían ningún producto. También podría darse el caso de que los productos fuesen reacondicionados o falsificaciones, lo que explicaría los precios.

 

  1. Usa tarjetas prepago o con CVV dinámico

Una tarjeta prepago funciona como un monedero: podemos cargarla con el importe que queramos y solo se puede gastar el dinero que haya en la tarjeta en cada momento. Al no estar conectada con nuestra cuenta corriente ni con una línea de crédito, si nos la roban o la duplican, solo podrán robarnos el dinero que hayamos cargado en ella, explican los expertos de HelpMyCash. Lo ideal es añadirle el dinero justo que se vaya a usar y descargarla posteriormente si sobra saldo para dejarla vacía. Hoy en día podemos conseguir tarjetas prepago gratis, tanto en soporte físico como virtuales.

 

Las tarjetas de débito o de crédito con CVV dinámico son otra forma segura de comprar por Internet, aunque de momento apenas hay opciones en el mercado y no son tan populares como las prepago. La tarjeta de crédito Calma de Deutsche Bank incorpora la tecnología Motion Code gracias a la cual el código de la tarjeta cambia cada cuatro horas. Por otra parte, las recientemente estrenadas tarjetas Aqua de BBVA generan un nuevo código CVV para cada compra que está activo solo durante cinco minutos y que únicamente puede consultar el titular a través de la banca online.

 

  1. Apaga tus tarjetas

Algunas entidades permiten habilitar y deshabilitar la opción de comprar online según las necesidades del cliente. La mayoría de los bancos, además, permite bloquear temporalmente las tarjetas a través de su app y volverlas a activar cuando se vayan a usar. Mientras estén congeladas, no se podrá hacer ningún tipo de operación con ellas.

 

  1. Revisa las opiniones de otros usuarios

Una simple búsqueda en Internet puede evitar que acabemos siendo víctimas de una estafa. Si tecleamos el nombre del comercio en nuestro buscador, probablemente encontremos opiniones de otros usuarios en páginas webs, blogs o foros que nos alerten de un posible engaño.

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Entre los meses de mayo y julio las subrogaciones de hipoteca aumentaron más de un 50% en nuestro país en comparación con el mismo periodo de 2019, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística. Esta cifra es una clara muestra de la predisposición creciente de los hipotecados por mejorar sus condiciones de financiación y empezar a ahorrar en intereses. Un estudio realizado por el comparador financiero HelpMyCash.com revela que, en estos momentos, cambiar la hipoteca de entidad permite ahorrar hasta 40.000 euros, dependiendo del tipo de interés del banco actual. Además, para aquellos clientes que no se decidan a dar el paso, los expertos recuerdan que es una operación sin demasiadas complicaciones y que podría ser muy barata o totalmente gratuita.

Los gastos de cambiar de banco: ¿quién paga qué?

Para subrogar la hipoteca es necesario formalizar una serie de trámites que requieren la intervención de una notaría, de una gestoría y del Registro de la Propiedad. Sin embargo, según la ley hipotecaria, le corresponde al banco afrontar estos gastos.

El cliente, por su parte, deberá abonar únicamente el coste de la tasación de la vivienda, que suele oscilar entre los 300 y los 500 euros, y la posible comisión por subrogación que le aplique su banco. Esa penalización tan solo se pagará si así lo recoge la escritura de la hipoteca y el porcentaje aplicado está regulado por ley.

Los límites se establecen dependiendo del año en el que se firmó la hipoteca y de si se trata de un crédito a tipo fijo o variable. En cualquier caso, la comisión por subrogación máxima será del 2% o del 0,15% si el cliente aprovecha el cambio de banco para pasarse del tipo variable al fijo.

En total, para una hipoteca de 100.000 euros y suponiendo que el banco aplicara la comisión máxima, el total a pagar sumando la tasación no superaría los 2.500 euros.

¿Cuándo puede salir gratis cambiar la hipoteca de banco?

Que cambiar de banco cueste más o menos o, incluso, salga gratis, dependerá tanto del banco actual, en función de si aplica alguna penalización o no, como de la entidad a la que se mueva el préstamo hipotecario. En referencia a esto último, por una parte, existen entidades como Kutxabank que financian el coste de la comisión por subrogación. Así, aunque es cierto que esa cuantía devengaría intereses, en cifras serían unas decenas de euros adicionales que permitirían hacer el cambio con más desahogo, siendo la tasación el único gasto a abonar en el momento.

Por otra parte, algunas financieras como ING, aunque no se ocupan de la comisión por subrogación, pagan la tasación a cambio. Así, aquellos que decidan mover su crédito al banco naranja y no tengan comisión por subrogación podrán mejorar las condiciones de la hipoteca sin pagar ni un euro.

Hacer una subrogación merece la pena casi siempre

Gratis o pagando, cambiar el préstamo hipotecario de entidad es una operación que sale a cuenta en la mayoría de los casos. De hecho, según un estudio realizado por HelpMyCash, el 65% de los hipotecados saldría ganando con el cambio y casi la mitad de los encuestados podría ahorrarse unos 1.200 euros al año al mejorar las condiciones del crédito. El secreto de estas cifras yace en el alto tipo de interés que solían firmar los clientes (de hasta el 4%) en comparación con los precios actuales de las hipotecas, unos productos con un interés medio de alrededor del 1,70%.

Con el objetivo de ayudar a los clientes a calcular cuánto podrían ahorrar al cambiar de banco, el comparador financiero ha diseñado un simulador de subrogación totalmente gratuito. Para conocer el ahorro estimado, solo hay que introducir el tipo de interés de la hipoteca vigente, el capital que falta por devolver y el plazo de amortización pendiente.

ahorrar

El Tribunal Supremo, en una nueva sentencia emitida el pasado 26 de octubre, ha cambiado su jurisprudencia sobre el reparto de las costas de constitución de las hipotecas firmadas antes de junio de 2019 tras reconocer que al banco le correspondía abonar el 100% de los honorarios de la gestoría. En consecuencia, los que tuvieron que pagar por este concepto ahora pueden reclamar su reembolso completo, junto al de los aranceles registrales y al de la mitad de los notariales. Desde el comparador HelpMyCash.com han actualizado su calculadora online de devolución de gastos hipotecarios para que los afectados puedan simular gratuitamente cuánto podrían recuperar.

Recupera 1.200 euros de media

 

Según el nuevo fallo del Supremo, el criterio establecido por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) el 16 de julio de 2020 obliga a cambiar la jurisprudencia que el alto tribunal español seguía hasta ahora sobre los gastos de gestoría. Así, este organismo reconoce que al cliente ya no le corresponde recuperar la mitad de lo abonado por este concepto, sino el 100% de lo pagado.

Ahora bien, el Supremo no ha modificado la jurisprudencia sobre el resto de los gastos de constitución de las hipotecas, por lo que el reparto queda así: el cliente debía pagar la mitad de los honorarios de la notaría y no tenía que abonar nada por el registro y la gestoría. Si le cobraron más por estos conceptos, tiene derecho a recuperar ese dinero.

 

Pongamos, por ejemplo, que un afectado firmó en su momento una hipoteca media de 150.000 euros. Según la calculadora gratuita de HelpMyCash.com, este podría reclamar la devolución de unos 430 euros en gastos de notaría, de unos 400 euros en honorarios de gestoría y de unos 375 euros en aranceles notariales. En total, por lo tanto, podría recuperar unos 1.205 euros.

 

El Supremo se adapta a la sentencia del TJUE

Esta modificación llega meses después de que el TJUE estableciera que si un juez considera abusiva una cláusula, puede limitar la devolución de lo pagado por su culpa si al afectado le corresponde pagar algún gasto contenido en ella debido a una “disposición de derecho nacional”. En su sentencia, el Supremo reconoce que, en el caso de los gastos de gestoría, no existía antes de junio de 2019 una “norma nacional aplicable en defecto de pacto que impusiera al prestatario el pago de la totalidad o de una parte” de las costas y que, en consecuencia, “no cabía negar al consumidor la devolución de las cantidades abonadas” .

 

Desde HelpMyCash.com recuerdan que nuestro alto tribunal sí considera avalada su jurisprudencia sobre los gastos notariales y de registro y sobre el impuesto sobre actos jurídicos documentados (IAJD). En un fallo emitido el 29 de julio, el Supremo explicó que en estos casos sí existía una norma nacional que obligaba al cliente a pagar el IAJD y la mitad de la notaría, así que se puede recuperar la otra mitad de los aranceles notariales y todos los registrales. En cuanto a la tasación, en cambio, este organismo todavía no se ha pronunciado, así que habrá que esperar para saber si puede reclamarse su devolución o no.

declaracion renta

Muchos españoles desconocen las características de los planes de pensiones, a pesar de que les pueden ayudar a ahorrar hasta 3.600 euros al año en impuestos. En general, solemos pensar en estos productos como una inversión a muy largo plazo; no olvidemos que están pensados para ahorrar de cara a la jubilación. Sin embargo, la realidad es que las aportaciones se pueden retirar al cabo de 10 años, un derecho que podrá ejercerse a partir de 2025. Visto de otro modo, los planes nos permiten adentrarnos en el mundo de la inversión con un horizonte temporal a medio o largo plazo.

En cualquier caso, el ahorro fiscal es la mayor ventaja de los planes de pensiones y debería ser el principal motivo para invertir en ellos, explican fuentes del comparador de productos financieros HelpMyCash.com. Una ventaja fiscal que podría tener los días contados, al menos tal y como la conocemos. El Gobierno ha incluido en su proyecto para los presupuestos generales de 2021 reducir la deducción máxima sobre el IRPF de los planes de pensiones individuales, por lo que podríamos estar ante la última oportunidad para aprovechar el límite actual y desgravar hasta 8.000 euros. La medida implicaría un recorte sobre la deducción de los planes de 8.000 a 2.000 euros.

¿Cuál es la ventaja fiscal de los planes de pensiones ahora mismo?

El dinero que aportamos a un plan de pensiones cada año está exento del pago de IRPF, es decir, invertir en un plan de pensiones nos permite ahorrar impuestos, reduciendo la cantidad de dinero sobre la que se calcula el IRPF. La aportación máxima anual es de 8.000 euros o el 30% de los ingresos anuales del trabajo, aunque en un futuro próximo ese límite podría reducirse a 2.000. 

El comparador HelpMyCash.com ha creado una calculadora gratuita sobre la fiscalidad de los planes de pensiones que nos permite saber cuánto podemos ahorrar en impuestos como máximo cada año y cuánto ganaremos de más gracias a esta ventaja. Planificar cuánto podríamos ahorrar cada año y utilizar una herramienta como la calculadora de HelpMyCash para ver cómo sacarle el máximo provecho al dinero que dediquemos al plan de pensiones nos ayudará a aprovechar las ventajas de este producto.

¿Cuánto puedo ahorrar?

Supongamos que tenemos unos ingresos brutos anuales de 20.000 euros. En este caso, el máximo que podríamos invertir sería de 6.000 euros cada año, ya que será el máximo que podremos desgravar (el 30% de los rendimientos del trabajo y actividades económicas). La cantidad que destinemos al plan de pensiones reducirá la base imponible sobre la que se calcule el pago del IRPF.

Con un salario de 20.000 euros, pagaríamos en concepto de IRPF unos 2.510 euros. No obstante, invirtiendo 3.000 euros en un plan de pensiones, el IRPF que ahorraríamos sería de 674 euros. Aunque debemos tener en cuenta que esta cifra podrá cambiar según las demás variables que se tienen en cuenta en la declaración de la renta. Este ahorro fiscal subiría a 3.600 euros si pudiésemos invertir 8.000 euros pagando un IRPF marginal del 45%.

¿Se pagan impuestos al rescatar el plan?

Una vez jubilados, al recuperar nuestros ahorros invertidos en el plan de pensiones, estos tributarán como rendimientos del trabajo. Esto significa que el dinero que saquemos del plan se sumará al resto de las rentas que obtengamos ese año, como la pensión por jubilación, y estará sujeto al pago de IRPF.

Generalmente, nuestros ingresos al jubilarnos son menores que cuando trabajamos, por lo que, según el dinero que saquemos del plan cada año, es probable que la suma sea menor que lo que cobrábamos antes de jubilarnos, pagando menos impuestos. Debemos saber que el dinero puede rescatarse en varias veces y no hay por qué hacerlo de golpe. Así, podemos evitar subir de tramo del IRPF y pagar demasiados impuestos.

Por esta razón es vital saber cuál es la cantidad idónea que deberíamos recuperar cada año para evitar el “hachazo” de Hacienda. La calculadora de HelpMyCash nos permitirá conocer, también, según nuestra pensión y los ahorros conseguidos en el plan en cuántos años es mejor rescatar el dinero.