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El pasado 14 de marzo, el Gobierno decretó el estado de alarma a causa de la pandemia por el coronavirus, obligando a los españoles a confinarse en sus domicilios durante 15 días prorrogables. Desde entonces, solo ha sido posible romper la cuarentena en casos específicos como ir a trabajar, acudir a un centro sanitario, comprar alimentos o pasear a las mascotas, entre otras situaciones muy concretas.

 

Y ¿qué hay de los servicios que hemos pagado y que no vamos a poder disfrutar? El gimnasio, el comedor escolar, la academia de inglés, las clases de baile, los viajes programados al extranjero… ¿Tenemos derecho a solicitar un reembolso de todas las actividades que no podemos realizar durante el confinamiento?

 

La OCU, la Organización de Consumidores y Usuarios, señala que estamos en pleno derecho de solicitar la devolución íntegra del coste de los servicios cancelados. Por lo que, tanto aquellos que hayan pagado sus entradas para ir a ver una obra de teatro o un concierto como los socios de gimnasios o los asistentes a eventos deportivos o de cualquier tipo tendrían derecho a un reembolso o compensación alegando causa de fuerza mayor, según la organización.

 

Eso sí, si durante la cuarentena la empresa que presta el servicio lo hace de forma online (academias, clases de yoga o pilates, cursos…), esta podría seguir cobrando sus tarifas. Si no nos interesara este formato, fuentes del comparador de productos financieros HelpMyCash.com señalan que podríamos intentar negociar con el centro que imparte las clases una opción alternativa que nos satisficiera más como, por ejemplo, recuperar las clases no impartidas una vez se retome el curso.

 

Por otro lado, los pasajeros que se han visto afectados por la cancelación de sus vuelos tienen también derecho a un reembolso, tal y como se recoge en el Reglamento (CE) nº 261/2004. Algunas compañías están ofreciendo la devolución de los vuelos cancelados o vales por el valor del vuelo para canjearlo en próximas ocasiones.

 

Para los abonos de transporte público también se han establecido algunas medidas. Por ejemplo, la Autoritat del Transport Metropolità de Barcelona (ATM) ha comunicado que aplicarán los mecanismos de compensación correspondientes a aquellos billetes de transporte público que no se hayan podido utilizar o hayan caducado. Así que habrá que consultar con la administración pertinente de nuestra área metropolitana cuáles son las medidas que se van a tomar.

 

¿Qué debo hacer para reclamar?

HelpMyCash recomienda no desatender nuestras finanzas personales mientras dure la cuarentena por el coronavirus y aprovechar para revisar qué servicios se han abonado y no vamos a poder disfrutar debido al estado de alarma. Además, es aconsejable comprobar la bandeja del correo electrónico, pues varios gimnasios, colegios o aerolíneas, entre otros servicios, ya han notificado a sus clientes sobre cómo se va a proceder para devolver o compensar lo ya pagado.

 

En algunos casos se reembolsará íntegramente el importe del servicio o bien, o se anulará del pago de las próximas mensualidades si es un recibo que se cobra cada mes, compensando el período no disfrutado con futuros cobros. La forma de reembolso va a depender de cada empresa.

 

En caso de no haber recibido noticias sobre la devolución del pago de los servicios cancelados, el consumidor puede ponerse en contacto con la empresa o el servicio para consultar cuál será el proceso de devolución. HelpMyCash recuerda la difícil situación por la que están pasando tanto los particulares como las empresas, por lo que se aconseja ser flexibles a la hora de solicitar la devolución de los servicios no usados. Es posible que, dadas las circunstancias, el servicio de atención al cliente de la empresa con la que queramos ponernos en contacto se encuentre colapsado por el incesante número de llamadas. Por ese motivo, debemos mantener la calma y ser pacientes.

 

Si la empresa o servicio se niega o muestra una actitud desfavorable ante el reembolso o compensación de lo ya abonado, la OCU recomienda reclamar por escrito alegando causa de fuerza mayor, puesto que desde la organización han solicitado a la Administración que la situación actual se considere como tal y que, además, las empresas de viajes no apliquen las penalizaciones de los contratos por la cancelación del servicio. En el caso de los vuelos cancelados, si la aerolínea no cumple con sus obligaciones, el consumidor puede reclamar a la compañía y, si no recibe respuesta, presentar una reclamación ante la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA).

 

Como dato curioso, varios ciudadanos húngaros están promoviendo en Twitter que no se solicite el reembolso de los tiques no disfrutados en espectáculos y eventos culturales, con el fin de ayudar económicamente a artistas, gerentes de locales y personal de las organizaciones y paliar así los efectos económicos de las cancelaciones en masa por el COVID-19.

banca online

La banca española ha amanecido con su red de oficinas abierta. A pesar del estado de alarma decretado por el Gobierno, que limita la circulación de los españoles para intentar frenar la propagación del coronavirus, los clientes podrán seguir acudiendo a sus oficinas bancarias si lo necesitan, aunque probablemente se encuentren una plantilla inferior a la habitual; algunos bancos están limitando el número de empleados que atienden al público.

 

No obstante, la mayoría de los bancos están invitando a sus clientes a operar a distancia y a acudir a las oficinas únicamente cuando sea imprescindible, para realizar aquellas operaciones que no se puedan llevar a cabo a través de la banca online o de los cajeros. Además, algunos bancos han modificado el horario de apertura de sus sucursales y están controlando los accesos para limitar al máximo el número de clientes que hay dentro de cada oficina.

 

¿El horario de mi oficina sigue siendo el mismo?

Algunas entidades como Banco Santander, CaixaBank e ING han notificado a sus clientes que durante los próximos días limitarán el horario de apertura únicamente a las mañanas.

Aunque la mayoría de las oficinas permanecerán abiertas en su horario habitual, es probable que los tiempos de espera se intensifiquen, debido a los protocolos de seguridad que han activado los bancos, advierten los expertos del comparador financiero HelpMyCash.com.

 

Varias entidades están regulando el acceso al interior de sus sucursales, con el objetivo de que dentro solo se encuentren aquellas personas que estén siendo atendidas por el personal de la sucursal. El objetivo es evitar aglomeraciones y controlar que se guarde una distancia adecuada entre los usuarios.

CaixaBank, por ejemplo, ha informado que limita el aforo de sus sucursales a un cliente atendido y otro en espera, “mientras que el resto tendrán que permanecer en el exterior de la oficina respetando el orden de llegada”. Cajamar está “dando paso paulatinamente a los usuarios, de manera que en el interior solo se encuentren en cada momento los que están siendo atendidos por nuestros empleados”. Y BBVA, según ha podido saber HelpMyCash, está limitando el acceso en algunas de sus oficinas a un solo cliente a la vez.

 

Si tenemos que desplazarnos a una oficina bancaria mientras dure el estado de alarma, desde el comparador recomiendan consultar antes si el horario de la oficina ha cambiado. Además, no olvidemos que, aunque la red de sucursales sigue abierta, algunas oficinas concretas han tenido que cerrar temporalmente después de conocerse varios casos de positivo por coronavirus entre los empleados.

 

¿Qué operaciones puedo hacer desde casa?

Tanto los bancos digitales, especializados en ofrecer cuentas online pensadas para operar a distancia, como los bancos tradicionales están preparados para que el cliente realice su operativa habitual a distancia, a través de sus webs y sus apps, y, en algunos casos, también por teléfono. Además, la banca online tiene la ventaja de que está abierta las 24 horas del día.

 

A través de Internet se pueden realizar transferencias y traspasos, bloquear tarjetas, pagar recibos no domiciliados, solicitar moneda extranjera, pagar impuestos, consultar el saldo y los movimientos de las cuentas y contratar productos, como préstamos preconcedidos, tarjetas, etc., entre otras operaciones.

 

¿Y si no tengo las claves de la banca online?

Los principales bancos españoles (Abanca, Banco Santander, Bankia, BBVA, CaixaBank, Unicaja…) permiten a sus clientes darse de alta en el servicio de banca a distancia y solicitar las claves para operar online a través de Internet, sin necesidad de salir de casa. Por lo general, basta con informar del DNI, el número de teléfono móvil y el número de alguna de las tarjetas o cuentas corrientes contratadas en la entidad para obtener las credenciales para operar online.

 

¿Tengo que tomar medidas de seguridad para operar a distancia?

Ante el previsible aumento del uso de la banca online durante la cuarentena impuesta para luchar contra el coronavirus, los bancos están aprovechando para recordar a sus clientes las normas básicas de ciberseguridad. Si no queremos ser víctimas de un ataque de phishing, debemos estar alertas y no compartir las claves de acceso a nuestra banca online ni los datos de nuestra tarjeta por correo electrónico ni por teléfono. Además, no olvidemos que los bancos nunca nos pedirán nuestras contraseñas ni las posiciones de nuestra tarjeta de coordenadas por e-mail. A la hora de acceder a la banca online, es recomendable verificar que la aplicación del banco que hemos instalado en el móvil es la original y que la web que vamos a usar es legítima y no una copia. E intentar acceder siempre desde líneas seguras, evitando wifis públicos.

 

¿Qué hago si necesito ponerme en contacto con el banco?

La banca lleva tiempo apostando por un servicio de atención al cliente multicanal que permite a los usuarios solucionar dudas y notificar incidencias a distancia, mediante teléfono, redes sociales, chats integrados en las apps, gestores personales o correo electrónico. Algunos bancos, incluso, han integrado robots, los llamados chatbots, que permiten solucionar dudas sencillas por voz o por chat.

 

Además, una docena de bancos ya atienden las dudas de sus clientes a través de WhatsApp, explican fuentes de HelpMyCash. BBVA, CaixaBank, Cajamar, Cajasiete, IberCaja, imaginBank, Laboral Kutxa, Liberbank, Openbank, Pibank y el Santander ya disponen de este servicio. Bankia también tiene habilitada una cuenta de WhatsApp, pero de momento solo la usa para resolver dudas sobre hipotecas.

 

¿Es seguro comprar online?

Si compramos por Internet para evitar los desplazamientos, debemos hacerlo únicamente en aquellos comercios que cumplan los estándares básicos de seguridad: que tengan activo un protocolo de transferencia de datos seguro, que incorporen su política de devoluciones, los términos y condiciones de las compras y el aviso legal en su web, que no tengan caducado el certificado digital, etc. Es importante, antes de introducir nuestros datos, verificar que la URL del comercio comienza por https y va precedida de un candado.

 

Asimismo, desde HelpMyCash recuerdan que para blindarnos contra los ciberdelincuentes, podemos recurrir a las tarjetas prepago. Estas tarjetas funcionan como un monedero virtual: podemos cargarlas y descargarlas a nuestro antojo y, al no estar vinculadas con nuestra cuenta corriente ni con una línea de crédito, en caso de robo los atacantes solo podrán gastar el saldo que hayamos cargado previamente en ellas. Lo ideal es mantenerlas vacías y cargarlas únicamente cuando se vayan a usar con el saldo justo.

 

En los comercios, ¿en efectivo o con tarjeta?

Varios bancos recomiendan a sus clientes priorizar el pago con tarjeta para evitar la manipulación de monedas y billetes durante estos días. Si no queremos, ni siquiera, tocar el datáfono, podemos recurrir al pago contactless, ya que si la compra es inferior a 20 euros no tendremos que teclear el pin. Si necesitamos solicitar una tarjeta o renovar la actual, podremos hacerlo fácilmente a distancia a través de la banca online o la banca telefónica de nuestra entidad.

sentencia irph

En caso de sentencia favorable, los afectados podrían reclamar

Lo que decidirá el TJUE, en concreto, es si el IRPH, un índice al que están ligadas cerca de un millón de hipotecas vigentes en España, debe ser sometido al control de transparencia. En caso de que los magistrados europeos sentencien que sí debe superarlo, los jueces españoles podrían declarar abusiva su aplicación en aquellos contratos hipotecarios en los que los bancos lo incluyeron sin explicar al cliente en qué consistía esta referencia y cuál era su método de cálculo. Por lo tanto, los afectados podrían recuperar todo lo pagado de más por esta tasa.

 

Desde el comparador bancario HelpMyCash.com han elaborado una calculadora gratuita de IRPH con la que se puede saber cuánto se podría recuperar en caso de que este índice fuera declarado abusivo por falta de transparencia. Ahora bien, esta compañía advierte de que la cantidad por reclamar sería mayor o menor dependiendo de cómo se recalcularan las cuotas ya abonadas: con un interés del 0%, con un tipo equivalente al diferencial o con el euríbor en vez de con el IRPH.

 

Imaginemos, por ejemplo, que un afectado hubiera firmado una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años hace una década, con un interés de IRPH más 0,25%. Si el interés del préstamo pasara a ser del 0% tras la sentencia, la suma que podría recuperar sería de casi 25.000 euros. Si el tipo aplicado fuera el diferencial (0,25%), esa cantidad sería de unos 22.000 euros, mientras que si se sustituyera el IRPH por el euríbor y se mantuviera el diferencial, ese cliente podría reclamar casi 18.000 euros a su banco.

 

En la propia sentencia del TJUE podría indicarse cuál sería el escenario válido, aunque si no lo hiciera, esa decisión recaería en el sistema judicial español. En cualquier caso, un fallo favorable a los consumidores costaría mucho dinero a la banca: según Goldman Sachs, las entidades tendrían que devolver a los afectados por el IRPH un total de entre 7.000 y 44.000 millones de euros. Eso, junto a los 1.600 millones de euros que podrían tener que reembolsar, según Barclays, si el Supremo declara abusivas las tarjetas de crédito revolving (el otro gran frente que tiene abierto actualmente la banca), provocaría un agujero importante en las cuentas de las entidades, que podrían tratar de recuperar esas sumas mediante el encarecimiento de sus productos financieros (hipotecas, préstamos al consumo, cuentas…).

 

Si el TJUE falla a favor de la banca, aún se puede eliminar el IRPH

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea, sin embargo, también podría sentenciar que el IRPH no debe estar sujeto al control de transparencia, dado que se trata de una referencia considerada oficial publicada periódicamente en el Boletín Oficial del Estado e inscrita dentro de las condiciones generales del contrato hipotecario. Esa es, de hecho, la postura del Tribunal Supremo español, que se dio a conocer en un fallo de diciembre de 2017.

 

Con una sentencia así, este índice ya no podría considerarse abusivo, por lo que los hipotecados que lo tuvieran en su hipoteca no podrían reclamar judicialmente su eliminación ni la devolución del dinero pagado de más. De todos modos, desde HelpMyCash.com afirman que existen otras maneras de deshacerse del IRPH sin necesidad de pasar por los tribunales, aunque no de recuperar lo abonado en intereses por su aplicación.

 

La primera consistiría en pactar con el banco para sustituir el IRPH por otra referencia (como el euríbor) o para pasarse a un tipo fijo, lo que se conoce como novación. Si la entidad no lo aceptara, se podría trasladar el préstamo a otra que sí lo hiciera mediante una subrogación de acreedor. Y si ambas opciones fallaran, la alternativa sería contratar una nueva hipoteca fija o ligada al euríbor para cancelar la existente.

 

Todas estas operaciones costarían dinero, pero ese precio se amortizaría pronto con el ahorro obtenido tras la supresión de este polémico índice. En ese sentido, desde el comparador calculan que con una hipoteca media de 150.000 euros a euríbor se pagan unos 1.000 euros menos al año que con una ligada al IRPH.

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El Tribunal Supremo ha sentenciado que existe usura en las tarjetas de crédito cuando su interés “es notablemente superior” al tipo medio de este tipo de productos. Esta es la segunda sentencia del Supremo que considera abusivos sus intereses, lo que abre la puerta a un aluvión de reclamaciones de los afectados por este tipo de tarjetas, que previsiblemente supondrá una factura millonaria para las entidades. ¿Cómo afecta esta sentencia al resto de los afectados por estas tarjetas? El comparador financiero HelpMyCash.com ha creado una calculadora de tarjetas de crédito para calcular cuántos intereses podríamos recuperar y nos explica quiénes podrán reclamar y cómo hacerlo.

Los puntos clave de la sentencia de las tarjetas ‘revolving’

La sentencia del Alto Tribunal declara usurarios los intereses cobrados por una tarjeta de crédito en concreto, los cuales ascendían al 27,24%. Indican que “una diferencia tan apreciable como la que concurre en este caso, en el que el tipo de interés fijado en el contrato supera en gran medida el índice tomado como referencia [el interés medio de las tarjetas se sitúa en torno al 20%], ha de considerarse como notablemente superior a dicho índice”. El organismo no especifica a partir de qué interés los intereses de una tarjeta revolving son usureros.

El Tribunal Supremo razona que los bancos no pueden justificar la fijación de unos intereses tan elevados por el mero hecho de conceder este tipo de financiación a personas con perfiles con un alto riesgo de impago para tener un equilibrio entre el riesgo y la rentabilidad de estos productos.

Cómo afecta esta sentencia a los titulares de tarjetas ‘revolving’

Al declararse usureros los intereses de esta tarjeta, de acuerdo con la ley de usura, el contrato se consideraría nulo. De esta manera, la banca se vería obligada a devolver los intereses cobrados y el usuario solo devolvería el capital.

La sentencia invita a pensar que cualquier titular de una tarjeta con un interés superior a la media podría recuperar lo pagado en intereses. No obstante, la sentencia no especifica a partir de qué tipo de interés hablaríamos de usura, por lo que no queda claro qué afectados podrán reclamar y conseguir la nulidad de su contrato.

Es previsible que los usuarios con tarjetas revolving con intereses similares o superiores al 27,24% podrán reclamar con la seguridad de que los contratos de sus tarjetas se considerarán nulos.

No obstante, para los afectados de este tipo de tarjetas que tengan intereses inferiores al 27,24%, como el TS no lo especifica, no queda muy claro cuál será la vara de medir para que un juzgado considere usura los intereses aplicados en sus tarjetas.

¿Cómo reclamar?

Si optamos por reclamar, podemos hacerlo a través de dos medios. El más fácil y barato es acudir directamente al banco para negociar con la entidad la nulidad del contrato.

No obstante, al no quedar clara en la sentencia los límites de los intereses considerados usura, si el banco se niega a negociar o resuelve la incidencia negativamente para nosotros, podremos reclamar por la vía judicial.

Igualmente, según los intereses cobrados de más que podríamos recuperar, deberemos valorar si nos interesa meternos en un proceso judicial que a menudo llevará meses y costes asociados.

Otras consecuencias para los usuarios

A pesar de que a priori la noticia es positiva para los consumidores, habrá que ver qué efectos tendrá realmente a medio plazo. Esta sentencia supone una factura millonaria para la banca, lo que previsiblemente provocará “daños colaterales” en los usuarios, según HelpMyCash.

Por un lado, es probable que las condiciones actuales de las tarjetas de crédito cambien y sus intereses se rebajen o, incluso, que se limiten los plazos máximos de reembolso. Pero también es probable que, en muchos casos, se rebajen los límites de crédito de los contratos de las tarjetas y, en otras muchas ocasiones, se cancelen de forma unilateral aquellas tarjetas que ya no resulten rentables para la banca.

Además, las tarjetas y otros productos bancarios podrían comenzar a cobrar comisiones para recuperar los costes que supondrán las reclamaciones por las tarjetas revolving.

Finalmente, el equilibrio rentabilidad-riesgo, el cual se menciona en la sentencia del Supremo, ya no será tan beneficioso para la banca, por lo que probablemente se endurecerán los requisitos de concesión y el producto se reservará a clientes con un perfil más prime.

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Las tarjetas revolving llevan varios años en el centro del huracán: los tipos de interés elevados en comparación con la media de los créditos al consumo y su sistema de amortización a plazos que ha provocado el sobreendeudamiento de muchos consumidores las has convertido en un producto polémico. Pero el Tribunal Supremo quiere poner fin a toda la controversia.

El 26 de febrero el Alto Tribunal decidirá si sus intereses son o no considerados usura. Esta nueva sentencia creará jurisprudencia y marcará el futuro de las tarjetas revolving. Si sale favorable para el consumidor, podría abrir la puerta a reclamaciones en masa e incluso a cambiar la forma en la que estos productos se conceden, así como sus características. Si no sale favorable para el consumidor, creará desconcierto al no seguir lo que antiguas sentencias han fallado.

El comparador financiero HelpMyCash.com nos explica cuáles podrían ser las consecuencias del fallo del Supremo. Además, ha creado una calculadora para saber cuánto pagamos por estos productos y cuánto podríamos reclamar si el Supremo se pone del lado del consumidor.

Por qué son tan polémicas las tarjetas ‘revolving’
Los puntos controvertidos de estos productos son, resumidamente, tres. El primero, el más sonado, es los tipos de interés que aplican. Según los últimos datos del Banco de España, relativos a diciembre, el tipo medio de las tarjetas de crédito era del 19,67%. Un interés que casi triplica el interés medio de los créditos al consumo (6,66% de acuerdo con el regulador). En segundo lugar, su modalidad de pago, ya que nos permiten pagar cuotas muy bajas, alargando casi eternamente el reembolso y consiguiendo así que se generen intereses durante muchos años.

Por último, la poca transparencia que existe al contratar estos productos. Los consumidores no siempre saben cómo funcionan las tarjetas revolving, cuánto pagarán en total ni durante cuánto tiempo estarán pagando, lo que complica que tomen una decisión responsable sobre cómo utilizarlas.

La calculadora de tarjetas revolving que ha creado HelpMyCash.com nos permite conocer la cuota mensual que estamos pagando según la compra que realicemos, cuánto hemos pagado y cuánto nos queda por pagar, así como el total de los intereses generados. Lo que nos permitirá saber, por un lado, si deberíamos cambiar la cuota por pagar para acortar el plazo y así pagar menos en intereses y, por otro lado, tener una idea aproximada sobre cuánto podríamos recuperar si la sentencia sale favorable para el consumidor y decidimos reclamar.

Qué podría pasar si la sentencia sale favorable para el consumidor

Actualmente, la ley de usura en España está desactualizada y es bastante ambigua sobre lo que se puede considerar o no un abuso, ya que solamente indica que se considerará usura “todo contrato de préstamo en que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado”.

Si la sentencia del 26 de febrero de las tarjetas revolving sale favorable para el consumidor, es decir, considera usura los intereses de estos productos, se abrirá la puerta a reclamaciones en masa de afectados por las tarjetas revolving y le costaría millones a la banca. Además, es probable que las nuevas tarjetas cambien las condiciones rebajando los intereses o limitando los plazos de reembolso de estos productos.

No obstante, una decisión de este calibre también podría afectar negativamente a los consumidores. Si la rentabilidad de las tarjetas revolving ya no compensa los riesgos que asumen los bancos al emitirlas, es posible que las entidades cancelen muchos contratos de tarjetas de crédito o rebajen los límites de crédito actuales. También es posible que, para compensar la bajada de rentabilidad de estos productos, se comiencen a cobrar comisiones sobre las tarjetas y otros productos bancarios.

Asimismo, se endurecerán las condiciones para acceder a este tipo de productos, por lo que solamente personas con un buen perfil financiero podrán acceder a este método de financiación.

Qué ocurrirá si la sentencia sale favorable para la banca

Si el próximo 26 de febrero el fallo del Tribunal Supremo diese la razón a la banca y declarase que los intereses de estos productos son acordes con sus características, el escenario sería muy diferente y se crearía bastante desconcierto, ya que no sería acorde con sentencias pasadas sobre las tarjetas revolving.

No obstante, podría ser que las entidades “se cubriesen las espaldas” ante reclamaciones futuras haciendo cambios en las características de sus tarjetas, así como en la comunicación en la contratación.

En cualquier caso, los usuarios son responsables de comprender el funcionamiento de estos productos y de conocer en cada compra cuánto se pagará cada mes y en total para saber el nivel de endeudamiento que se está asumiendo antes de decidir si usarlos o no.