arbol de noticias logo

Árbol de Noticias

La información al alcance de todos

 

taetin

El cierre del año 2017 nos ha dejado datos para la esperanza en cuanto a la recuperación del tejido económico y financiero de nuestro país. Uno de esos datos son las tasas de los créditos al consumo, que bajan a niveles inéditos e impensables hace apenas unos años.

Según el nuevo informe del Banco de España, la Tasa Anual Equivalente (TAE) media de los créditos al consumo se instaló en los 8,12% en noviembre de 2017, una bajada de 0,72 puntos porcentuales con respecto a octubre, cuando se ubicó en el 8,84%.

Para saber de la relevancia de estos datos, es necesario contextualizarlo y es que durante todo el año pasado la subida de los intereses fue una realidad en prácticamente todos los meses del año -menos en junio, cuando bajó al 8,39%- ya que incluso se llegó a superar la barrera del 9% -en marzo se alcanzó el 9,02%. Y es que la media de los intereses en 2017 fue del 8,78%. Podemos hablar, por lo tanto, de un cambio de tendencia.

Lo cierto es que durante todo el año pasado los “brotes verdes” no dejaron de aparecer en nuestra economía. Los datos eran significativos y la recuperación era ya un hecho. Una situación que, junto con la creación de empleo y las medidas de incentivos del Banco Central Europeo (BCE), ha provocado que durante 2017 la concesión de financiación haya aumentado significativamente. Un hecho que recoge el BCE en un informe que indica que España es el país europeo donde más ha aumentado el crecimiento de los préstamos personales, con un total de 171.500 millones de euros concedidos.

Sin embargo, y a pesar del positivismo establecido en todos los sectores, incluidos consumidores, el comparador financiero y de minicréditos con Asnef WannaCash.es advierte que durante este año 2018 no se espera que la TAE baje de forma drástica. Básicamente por dos factores determinantes y en los que está implicado el Banco de España, puesto que el supervisor español exige a las entidades bancarias que los intereses mínimos cubran el riesgo que implica la operación y garanticen, además, unos beneficios netos mínimos a la entidad financiera.

Por ello, si bien a lo largo de este año 2018 podremos encontrarnos con ofertas llamativas y con rebajas de los intereses y las tasas asociadas, no parece que la TAE de los créditos al consumo pueda experimentar una bajada excesivamente pronunciada.

helpmycash logo

Si hay un sector que puede presumir de tener en sus filas a un elevado número de mujeres, ese es el bancario. La plantilla de los principales bancos de España suma más mujeres que hombres; sin embargo, la mayoría de las féminas están relegadas a puestos técnicos y de administración, mientras que los cargos directivos se los reparten en su mayoría los hombres.

 

Al cierre de 2016, de los seis principales bancos del país solo el Popular contaba con más hombres que mujeres en nómina. Banco Sabadell era la entidad que tenía un mayor número de mujeres contratadas en relación con los hombres: un 55,9 % del total, según un estudio elaborado por el comparador de bancos HelpMyCash.com. Le seguía el Santander, con una plantilla compuesta por un 55 % de mujeres, Bankia (54,6 %), BBVA (54 %) y CaixaBank (52,6 %). Banco Popular, por su parte, tenía un 43,1 % de mujeres entre sus filas.

 

A pesar del elevado número de mujeres que trabaja en el sector bancario, la mayoría se sitúan en los puestos intermedios o bajos. Los altos directivos son mayormente hombres. En diciembre de 2016, el Popular contaba con un 28 % de mujeres ocupando cargos de alta dirección, el Sabadell tenía 146 mujeres en puestos directivos (un 23 % del total) y en BBVA solo un 22,5 % de féminas formaban parte del equipo gestor. En Banco Santander, el tanto por ciento de mujeres que ocupaban puestos de alta dirección era del 19 % y del 36 % en el caso del resto de los puestos directivos.

 

Santander y Bankinter, los únicos con mujeres al mando

Banco Santander es el único de los grandes bancos que cuenta con una mujer al frente de la entidad. Ana Botín, que sucedió a su padre en el cargo en septiembre de 2014, es la única mujer que ostenta la presidencia de una gran entidad. La otra figura femenina en las altas esferas bancarias es Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter, un puesto también reservado a los hombres.

 

La entidad dirigida por Ana Botín ha revalidado, un año más, su presencia en el Bloomberg Gender-Equality Index (GEI), un índice de alcance internacional que en su última edición ha valorado las políticas de diversidad de 104 empresas de multitud de sectores. El Santander ha obtenido 93,4 puntos sobre 100, lo que lo ha situado en el primer puesto del ranking, una clasificación en la que también se encuentran BBVA e ING. Según una nota de prensa publicada por la entidad, “Bloomberg Gender-Equality Index ha valorado muy positivamente aspectos como la diversidad de género, tanto en el consejo de administración como en la plantilla del banco, la comercialización de productos y servicios específicos para mujeres así como el desarrollo de programas y actividades de inclusión financiera”.

 

BBVA también ha sido incluido en la edición de 2018 del índice de igualdad de género elaborado por Bloomberg, junto con una treintena de entidades. “Para BBVA, estar incluidos en este índice implica el enorme compromiso que tenemos en pro de la diversidad. Que nuestra organización sea cada vez más diversa e inclusiva es una de nuestras prioridades”, ha afirmado Ricardo Forcano, director global de Talento y Cultura de BBVA. Precisamente, Francisco González, presidente de la entidad, afirmó recientemente en Davos que “no se puede desaprovechar el talento de las mujeres, son una gran oportunidad para el banco”.

 

Los consejos de administración, dominados por ellos

La cúpula de los bancos está ocupada por los hombres. De los 16 bancos españoles analizados por HelpMyCash, solo uno de ellos tiene el mismo número de hombres que de mujeres, en el resto el peso de ellos es muy superior al de las mujeres. En algunos, incluso, la presencia de las mujeres es inferior al 10 %. Banco Popular se lleva la palma: de los ocho miembros que forman el consejo, todos son varones. En Bankia solo una mujer ocupa una silla, acompañada de 12 hombres.

 

El consejo rector de Laboral Kutxa es el que disfruta de una mayor paridad: seis mujeres y seis hombres lo completan. En Deutsche Bank España de los ocho miembros, tres son mujeres. En Bankinter y EVO banco, hay cuatro mujeres y siete hombres, y en Banco Santander, cinco mujeres y 10 hombres. En el resto de las entidades analizadas (BBVA, CaixaBank, Liberbank, Abanca, Kutxabank, Unicaja, BCC Grupo Cajamar, Banco Sabadell, Ibercaja, Bankia y Popular) la proporción de mujeres en los consejos de administración es inferior al 30 %.

 

La falta de paridad afecta a toda Europa

Un estudio de 2016 de la Autoridad Bancaria Europea (EBA) revela que la falta de paridad en la dirección no se da solo en España. El informe concluye que “la representación femenina dentro de los cuerpos directivos es muy baja”. En la Unión Europea, el número de directores ejecutivos varones excede con creces al número de mujeres en un puesto similar. De hecho, del total, solo el 13,6 % son mujeres y en el caso de los directores no ejecutivos, solo el 18,9 % lo son.

Tras analizar 873 instituciones de 29 estados miembros, la EBA señaló que “una mayor diversidad en los organismos de gestión puede ayudar a mejorar la toma de decisión con respecto a las estrategias y la toma de riesgos al facilitar un rango mayor de puntos de vista, opiniones, experiencias, percepciones, valores y contextos”. Del total de instituciones españolas analizadas por la EBA, solo el 64,5 % tenían entonces políticas de diversidad, frente al 100 % de las islandesas o de las danesas, aunque por delante de países como Alemania (16,7 %) o Eslovaquia y Hungría (0 % en ambos casos).

 

Como símbolo de buena voluntad, una docena de bancos españoles han firmado el Charter de la Diversidad, un documento que demuestra el compromiso de los firmantes con los principios de igualdad. Bankia, Bankinter, BBVA, CaixaBank, Citibank, Deutsche Bank, Banco Popular, Banco Santander, Cajamar, Caixa Girona, Caja de Ahorros de Navarra y Caja Rural de Soria se han adherido a esta carta.

 

Además, varios bancos han conseguido el distintivo “Igualdad en la Empresa” del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad como BBVA, Cajamar, Popular, Santander, Deutsche Bank, ING y la Fundación bancaria “La Caixa”. Cabe destacar también que varios bancos han participado en el Proyecto Promociona (Sabadell, Santander, Bankia, BBVA, Popular, BMN y Caixabank) con el que colaboran la CEOE, el Ministerio de Sanidad, el Fondo Social Europeo y la iniciativa Más mujeres, mejores empresas cuyo objetivo es promocionar la presencia de mujeres en la alta dirección.

 

banco tramite

Las cuentas sin comisiones son uno de los principales reclamos de los bancos para conseguir nuevos clientes. Las entidades suelen prometer estos productos a cambio de que el cliente se comprometa a cumplir unos requisitos. Así, en un principio, salen ganando las dos partes.

Pero lo que muchas veces no se sabe es que, a pesar de que hayamos contratado una cuenta sin comisiones, de los únicos gastos que podremos librarnos serán los que se desprenden de la operativa habitual (comisión de mantenimiento, de administración, por realizar transferencias y por ingresar cheques). Pero lo que muchas entidades no cuentan es que hay muchas otras comisiones que el cliente sí tendrá que abonar.

3 comisiones que no podremos evitar
Existen muchas situaciones (mucho más comunes de lo que creemos) por las que el banco nos podría cobrar. Uno de los costes más habituales y, a su vez, más caros es el de entrar en descubierto. Los descuidos se pagan. Según cálculos del comparador de productos financieros HelpMyCash.com, por un descubierto de cinco euros podemos acabar pagando más de 50 euros en comisiones.

Otro de los gastos más comunes y que supone varias decenas de euros al año son las comisiones en cajeros. Sacar efectivo de terminales que pertenezcan a nuestro banco es gratis. ¿Pero qué ocurre si lo hacemos en cajeros ajenos? Podemos pagar una comisión de hasta dos euros por cada vez que saquemos dinero de un banco distinto. Esto se convierte en un problema cuando la red de cajeros de nuestra entidad no es muy extensa y no siempre tenemos cerca un cajero disponible.  

Por otro lado, otro de los gastos que se ha puesto de moda este último año es cobrar por operar en la oficina. Algunas cuentas bancarias y, sobre todo, las cuentas online son solo gratuitas si la operativa se lleva a cabo sin visitar la sucursal. En cuanto se pisa una oficina, el banco suele cobrarnos una comisión que puede ser especialmente elevada.

El papel en el banco sale caro
Por otro lado, otro de los costes de los que no nos podremos olvidar con una cuenta sin comisiones es el del papel. Y es que parece que las entidades están muy comprometidas con el medio ambiente, porque cobran por absolutamente cada documento o justificante que se les pida.

Para ilustrarlo con algunos ejemplos, en CaixaBank un certificado del saldo puede llegar a costar 15 euros, aunque este lo descarguemos desde nuestra banca electrónica. En Banco Sabadell el coste es un poco inferior, de entre seis y ocho euros.

Si lo que necesitamos es consultar el saldo de la cuenta bancaria desde un cajero lo podremos hacer gratis siempre y cuando sea un terminal de nuestra entidad. Si la operación la llevamos a cabo desde uno ajeno, deberemos abonar una comisión de un euro. Y esta puede llegar a ser más cara si encima imprimimos el documento.
En el caso de las transferencias, solicitar un justificante que certifique que la hemos realizado tiene un coste de alrededor de un euro. A este, podemos sumarle los gastos que algunas entidades aplican por pedir adicionalmente un justificante de liquidación del envío o una confirmación por e-mail. Es decir, aunque dispongamos de transferencias gratis, podríamos estar pagando igualmente comisiones por solicitar estos documentos.

finanzas personales 01

La gran mayoría de nosotros nos proponemos nuevos objetivos y encaramos el año nuevo cargados de buenas intenciones. Pero lo cierto es que a estas alturas -finales de enero- puede que ya hayan caído en saco roto. “Este año voy a empezar a ahorrar”, es una de las frases más populares en este periodo. Pero la realidad es que, según Coverfy, el 57% de los españoles afirma no planificar ni hacer balance de sus gastos y costes para ajustar sus finanzas personales de cara al año nuevo.

Sin duda es un porcentaje elevado. Sobre todo por la importancia que tiene planificar y organizar las finanzas personales de cara a tu estabilidad económica a corto, medio y largo plazo. Pero no solo para ti, sino también para tu familia. Porque la vida está llena de imprevistos, deudas, gastos en ocio, en vacaciones... lo que hace que esta sea una tarea imprescindible si no queremos encontrarnos con problemas económicos en un futuro, e incluso entrar en una espiral de deuda sin control y difícilmente remediable.

Otro dato llamativo es que son las mujeres en mayor medida (en un 64% de los casos) las que se preocupan por hacer un análisis de su situación presupuestaria (frente a un escaso 30% en el caso de los hombres).

¿Por qué deberíamos preocuparnos? Principalmente porque con un poco de atención y análisis, podríamos disminuir los gastos en un porcentaje significativo e incluso tendríamos capacidad para ahorrar. Puesto que gestionar de forma correcta tanto los proveedores personales, como los servicios como el agua, el coche, la luz o los seguros es clave para el ahorro a largo plazo en el presupuesto familiar.

Por ejemplo, y en el caso de los seguros contratados, hasta un 68% de las personas podrían ahorrar anualmente si supieran gestionarlos correctamente. Y es que más de la mitad de los encuestados que afirmaba no buscar alternativas para reducir costes lo achacaban a la pereza (31%) o al olvido o falta de tiempo (20%).

Por ello, el comparador financiero y de minicréditos rápidos WannaCash.es ha elaborado una serie de consejos para controlar de una manera más eficiente tus cuentas:

- Haz un presupuesto anual desglosando los gastos e ingresos aproximados de cada mes.
- Identifica los gastos innecesarios o caprichosos y restríngelos. Lo recomendable es imponerte un límite mensual en este tipo de gastos.
- Internet es una gran fuente de información. Revisa y busca alternativas más económicas para la tarifa de la luz o los seguros contratados.
- Intenta reducir el gasto en servicios tan esenciales como el agua y la electricidad. Para este último recomendamos usar fuentes de luz LED, que consumen menos energía y tienen una vida útil mucho más larga que las convencionales. Aunque sería necesario una inversión inicial, a medio y largo plazo el ahorro será significativo.

En definitiva, en la económico y en la vida en general, tal y como reza el dicho: “más vale prevenir que curar”. Y es que una buena planificación te ahorrará muchos disgustos y te prevendrá de futuros (y no tan futuros) apuros económicos.

viviendaper

La recuperación se ha instalado de nuevo en el mercado inmobiliario español. De hecho, hay quien empieza a ver similitudes entre este periodo y el momento anterior al estallido del boom inmobiliario hace ya diez años. Entonces… ¿se han acabado las oportunidades? ¿Es momento de comprar un piso? ¿Es un piso barato, o caro? El comparador financiero y de préstamos rápidos WannaCash.es te explica estos y más interrogantes al respecto.

Para responder a este dilema, seas comprador, propietario, inquilino o casero, aparece el cálculo del PER (en inglés, price to earnings), que vendría a ser el número de años que se tardaría en pagar el precio de una vivienda con el alquiler del mismo, que varía según las condiciones y circunstancias del momento. A mayor PER, más cara será la vivienda en propiedad en relación con su alquiler, y viceversa. Es, en definitiva, un número que nos permitirá saber si es mejor comprar o alquilar una vivienda y, por lo tanto, identificar viviendas caras y baratas.

Para calcular el PER únicamente necesitaremos conocer el precio de venta del inmueble y dividirlo entre el precio de alquiler anual. Es decir, y yéndonos a un ejemplo práctico, el PER de una vivienda que la venden por 175.000 euros y la alquilan a 800 euros al mes (9600 euros anuales) será de 18,22. Esto quiere decir que tardaríamos más de 18 años en recuperar dicha inversión a través del alquiler. Para ponernos en contexto, el PER medio a finales de 2007, en plena burbuja inmobiliaria, era de 33, frente a un PER histórico de 19, según datos del Instituto Juan de Mariana.

Otro valor a tener en cuenta es la rentabilidad bruta del alquiler, puesto que a través de esta variable también sabremos si una vivienda es cara o barata. Dicho porcentaje lo obtendremos si dividimos el dinero anual que se obtiene por alquilar dicho este inmueble entre su precio de venta. Si seguimos el ejemplo anterior, la rentabilidad bruta sería del 5% (9600/175.000=0,05).

Según indica Bankinter, con dos de las tres cifras anteriores (precio venta, precio alquiler o PER), podemos calcular la tercera. Y, dado que disponemos del dato de la rentabilidad bruta por alquiler de toda España, actualizado trimestralmente por el Banco de España, con saber el precio de venta o alquiler, sería suficiente para saber si la vivienda está sobrevalorada o no.

El BdE indica que al cierre del tercer trimestre de 2017, la rentabilidad bruta de alquilar una vivienda es del 4,2%. Lo que equivale a decir que el PER es de 23,8 años (o 285 meses). Por lo tanto, actualmente -y hasta que se actualice dicho valor al final del primer trimestre de 2018- bastaría con multiplicar el precio de alquiler de la vivienda por 285 para conocer un precio de venta adecuado. De la misma manera, tendríamos que dividir el precio de venta de la vivienda por 285 para conocer el precio de alquiler adecuado.

En resumidas cuentas, cuanto más bajo sea el PER de una vivienda respecto a la media en España (23,8), mejor será comprarla, mientras que cuanto más alto sea el PER, mejor será vivir en ella de alquiler. Además, también hay que tener en cuenta variables como la ciudad donde está ubicada la vivienda, la localización dentro de la propia ciudad y la antigüedad de la misma, entre otras.