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Google Play no está exento de peligros. Algo tan sencillo como descargar una app puede poner en riesgo nuestro smartphone y nuestros datos. Solo en 2017 la compañía tuvo que retirar de su plataforma 700.000 aplicaciones que violaban las políticas de Google Play, de acuerdo con Android Developers Blog.

Aunque el recorrido de estas apps suele ser breve (en 2017 el 99% de dichas aplicaciones fueron retiradas antes de que alguien pudiese instalarlas), pueden llegar a infectar millones de terminales. Y las consecuencias de instalar una app ilegítima en nuestro móvil pueden ser bastante negativas. Pueden incluir malwares, suscribirnos a servicios premium de SMS, etc.


En abril del pasado año, la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) alertó sobre una aplicación falsa disponible en Google Play que suplantaba a la de Bankia, cuyo objetivo era “capturar el usuario y contraseña de la víctima”. El cibercrimen también ha afectado a entidades como BBVA o EVO Banco, tal y como publicó Trend Micro en noviembre del pasado año. Ninguna de esas apps está ya disponible en Google Play.

Aunque la mayoría no sufrimos ningún ataque al operar a través de la banca móvil, debemos estar alertas. Antes de instalar una aplicación, hay que comprobar que sea la oficial. La OSI aconseja instalar aplicaciones que provengan únicamente de canales oficiales, como Google Play o la App Store, y comprobar las valoraciones y los comentarios de otros usuarios.

La mayoría de los bancos tienen enlazada su aplicación oficial en su página web, por lo que una forma de asegurarnos de que estamos ante la app legítima de nuestro banco es instalarla desde el enlace que facilitan los bancos en sus portales de Internet. Precisamente, la OSI señala que una de las claves para detectar una aplicación bancaria falsa es comprobar si desde la web de la entidad se enlaza con ella. También podemos comprobar quién es su desarrollador y si coincide con el del resto de las aplicaciones del banco.

La banca se protege ante posibles ataques
El número de clientes que usan la banca móvil se ha disparado durante los últimos años. Banco Santander tenía al cierre de 2018 32 millones de clientes digitales y BBVA, 27,2 millones (23 millones de clientes móviles), según sus informes de resultados. Este incremento de usuarios se ha visto reflejado también en el aumento de las descargas de las apps de los bancos dirigidas al público español: la aplicación del Santander supera el millón de instalaciones y las de BBVA y CaixaBank, los cinco millones. Y hablamos solo de las descargas realizadas en dispositivos Android.

Para garantizar la seguridad de sus usuarios, la banca ha protegido sus aplicaciones. “Cada función está analizada, diseñada y revisada con los controles de seguridad necesarios” explican desde BBVA y añaden que “las comunicaciones son siempre bajo los estándares más seguros de la industria como TLS”. Estas siglas, que hacen referencia a transport layer security (seguridad de la capa de transporte), se repiten en la industria y hacen referencia a los protocolos de encriptado que hacen seguras las comunicaciones por la Red.

Fuentes de CaixaBank consultadas por el comparador de productos financieros HelpMyCash.com señalan que “toda la información que se envía desde nuestros servidores está cifrada con el protocolo TLS”. Además, la entidad aplica medidas de seguridad extra en sus aplicaciones de Android e iOS como “controles de modificación de la aplicación para evitar la intrusión de código malicioso, controles antitapjacking o herramientas de ofuscación de código, entre otras”.

El banco móvil N26, que está alojado en su totalidad en la nube, usa Amazon Web Services, lo que le “permite una mayor capacidad de reacción ante los cambios y realizar nuevas funciones con más rapidez”, explica el challenger bank a HelpMyCash. No obstante, “este servicio de alojamiento en la nube no quiere decir que Amazon tenga acceso a los datos de los clientes”. Entre las técnicas que usa la entidad para garantizar la privacidad se encuentran “la comunicación encriptada, el uso de datos cifrados, escáneres de vulnerabilidad y estándares globales y locales”.

“Este alojamiento en la nube define nuestra identidad y nos permite ofrecer los servicios al coste que lo hacemos actualmente. Si tuviéramos que ejecutar nuestro propio centro de datos, los costes serían mayores y también sería más lento el desarrollo de productos”, afirma Francisco Sierra, director general de N26 en España.

Además, la banca usa medidas adicionales para garantizar la seguridad de sus aplicaciones, como notificaciones push cuando se detecta un movimiento en la cuenta o varios factores de autentificación. N26, por ejemplo, solo permite acceder a una cuenta por la app en un dispositivo móvil a la vez. Por su parte, Openbank permite añadir un sistema de doble autenticación consistente en combinar un código recibido por SMS con la clave de firma para validar una operación. BBVA, por su parte, permite desde 2018 limitar la visibilidad de los productos en la app, así como restringir la operativa con las cuentas, las tarjetas y los productos de ahorro, de manera que solo se pueda consultar su posición, pero no operar con ellos.

Nuestro uso del móvil afecta a la seguridad
Para corregir vulnerabilidades y crear entornos lo más seguros posibles, la banca ha invertido millones en su proceso de digitalización. Pero está en nuestras manos convertir el móvil en una herramienta realmente segura. “Consideramos muy importante apoyar y difundir las buenas prácticas de seguridad”, afirman fuentes de Caixabank.

HelpMyCash ofrece algunos consejos para un uso seguro del teléfono móvil: verificar que se descarga la aplicación legítima del banco, escoger claves seguras y difíciles de adivinar y no usar aplicaciones bancarias con wifis públicos.

También es importante tener tanto el software del teléfono como la app del banco actualizados e instalar un antivirus. Además, podemos añadir un extra de seguridad incluyendo un sistema de bloqueo de la pantalla de inicio y un código pin para poder ejecutar la app del banco. Esta funcionalidad la ofrecen algunas compañías de antivirus y hace que cada vez que se intente acceder a una aplicación, se exija un paso previo de autentificación.

La tecnología perfecta no existe
En 2016 un estudio de la consultora Accenture en el que se analizaron 30 aplicaciones para iOS y Android de 15 bancos norteamericanos sacó los colores a la industria: todas las apps habían revelado al menos un problema de seguridad, como, por ejemplo, no tener el código ofuscado. Aunque lo cierto es que no todas las vulnerabilidades se clasificaban de alto riesgo.
Para adelantarse a los malhechores, N26 tiene en marcha el programa de recompensas por errores (bug bounty program) que premia con dinero a los especialistas en ciberseguridad que encuentren “errores o vulnerabilidades” e informen al banco para “poder repararlos mucho antes de que causen cualquier daño”.

equipo economia gig

Dados los cambios en la naturaleza de los empleos a nivel global, dPG legal habla sobre las tendencias de la economía colaborativa y también ofrece consejos para sacar provecho de todas las ventajas de la digitalización

Madrid, 28 de febrero de 2019 – Hoy en día, el debate sobre la calidad del empleo está presente en cualquier país, pues la globalización, la última crisis financiera y los avances hacia la digitalización han provocado un cambio total en la naturaleza del trabajo. Cada vez más, los modelos de negocio se basan en las nuevas tecnologías e internet opera como el núcleo de la actividad económica, ya sea para la adquisición de bienes y servicios, o para buscar u ofrecer trabajo. En este contexto, gran parte de la discusión gira en torno a los beneficios y los riesgos laborales de la gig economy o economía gig.

El anglicismo proviene del mundo de la música, especialmente el Jazz, en el que gig significa realizar una actuación a cambio de un pago. En la actualidad, el término es usado para referirse al ecosistema laboral de las startups, los freelancers y los autónomos que ejecutan trabajos remunerados y puntuales para distintos agentes económicos. En general, esta tendencia se distingue por el carácter temporal de los trabajos, el uso de internet como vínculo entre el empleador y el trabajador, así como por la ausencia generalizada de un marco legal que regule las relaciones entre el freelancer y el contratante. Según datos de Eurostat, “en la Unión Europea 30,6 millones de personas de entre 15 y 64 años trabajaban por cuenta propia en 2016 (14% del empleo total)”. Pero, más allá de las estadísticas, la cara visible de este movimiento son las páginas webs y aplicaciones como UpWork, Workana, Craiglist, Uber, Glovo o Deliveroo.

A pesar de que los avances tecnológicos suponen una ventana de oportunidad para la juventud, a nivel mundial existe una gran discusión sobre los beneficios que podría ofrecer la economía gig. Para un sector de la sociedad, conseguir un trabajo estable y digno pasa por subirse a una máquina del tiempo. Por otro lado, existen quienes creen que la nueva naturaleza del trabajo es tierra fértil para la innovación.

Críticos
Los críticos de la economía gig señalan que es un modelo basado en la precariedad laboral. Rechazan la ausencia de un marco legal generalizado, los bajos salarios y el alto grado de indefensión de los freelancers y autónomos frente a los contratantes. Desde este punto de vista, las personas aceptan estas condiciones por la imposición de un mercado laboral que no parece recuperarse de la crisis financiera. A su vez, enfatizan que estos negocios ‘colaborativos’ se nutren del mito de “ser tu propio jefe”.

Seguidores
Indudablemente, los beneficios inherentes a la economía gig son enormes y tenemos que adaptarnos a la nueva realidad que nos ofrece la tecnología. Por esta razón, sus evangelizadores proponen enfocarse en buscar soluciones y no en la crítica excesiva. Desde su punto de vista, la inseguridad laboral siempre ha existido, basta repasar los saltos cualitativos en la calidad del empleo desde la última Revolución Industrial. Según esta posición, hoy sobran herramientas y mecanismos de diálogo para alcanzar un consenso en torno a la regulación. A su vez, enfatizan la importancia de derribar sus mitos engañosos. Antes de trabajar como freelancer o autónomo, los expertos recomiendan estudiar el mercado, repasar nuestro estado financiero y reflexionar sobre nuestras expectativas en el plano personal, familiar y laboral.

Consejos de dPG Legal
Ante los beneficios y riesgos laborales de la economía gig, desde dPG Legal nos preguntamos, ¿cómo defender los derechos de los trabajadores en este contexto? ¿Qué medidas deben tomar las empresas del sector para cumplir con unos estándares éticos adecuados a esta realidad laboral?

Sostenemos que es necesario hallar un equilibrio entre las posiciones de sus críticos y seguidores porque ambos tienen argumentos de peso. Creemos que solo será posible aprovechar la ventana de oportunidades que nos ofrece la economía gig si existe respeto por parte de todos los agentes del ecosistema laboral hacia los deberes y derechos del otro. En caso de que no avancemos en acuerdos nacionales e internacionales sobre la materia, el mercado global habrá perdido una excelente oportunidad para beneficiarse del presente salto tecnológico.

Con el fin de alcanzar el ansiado equilibrio, es importante que la clase política, el sector privado y la sociedad civil trabajen en los siguientes puntos:

Régimen fiscal de la economía gig.

Seguridad social para los trabajadores de la economía gig.

Ley del trabajo adaptada a la realidad globalizada y tecnológica del mundo.

Libertad de asociación de los trabajadores freelance.

En el caso de las startups y los trabajadores freelance y autónomos, dPG Legal ofrece los siguientes consejos:

Desarrollar canales de comunicación entre las partes involucradas para establecer condiciones laborales idóneas. Sobre todo, tener en cuenta el salario y las horas de trabajo. Esto incluye negociar criterios de flexibilidad laboral y productividad para evitar malentendidos.
Conocer bien las diferencias entre empleado fijo, trabajador temporal, autónomo, freelancer, etc.

Aplicar una política contra el acoso y la discriminación.
En resumen, desde dPG Legal abogamos por soluciones que permitan subirnos al tren de la actual revolución tecnológica con el fin de mejorar el bienestar de las personas.  

Sobre dPG Legal:
dPG LEGAL es un despacho con vocación procesal dedicado y dirigido a las actuaciones ante órganos jurisdiccionales. Su equipo está compuesto por letrados y economistas colegiados, con más de 15 años de experiencia y una larga trayectoria de éxito en el asesoramiento jurídico y fiscal a empresas y personas físicas.

El know-how de sus profesionales y la consolidación en el mercado portugués son dos elementos diferenciadores del despacho, que le permiten ofrecer soluciones más eficientes desde un punto de vista estratégico de internacionalización y dar respuesta a las necesidades de sus clientes en cada etapa de crecimiento y de desarrollo empresarial.

Sus áreas de especialidad son: derecho penal, derecho de las nuevas tecnologías, derecho laboral, derecho mercantil y derecho fiscal. En su portfolio de servicios se destacan también la gestión financiera y tributaria para empresas, la gestión administrativa de nóminas y recursos humanos y el apoyo a la creación y desarrollo de startups.

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Según la Encuesta sobre Préstamos Bancarios de España, firmada por Álvaro Menéndez Pujades, Director General de Economía y Estadística del Banco de España, las entidades financieras, en el último trimestre del año 2018, han endurecido los criterios para la concesión de créditos con la finalidad de evitar una posible desaceleración económica y de reducir la tasa de morosidad. Un hecho que no sucedía desde el año 2012, cuando estalló la crisis económica, y que, además, nos afectará para este año 2019.

Sin embargo, ¿cuáles fueron los motivos que han llevado a que los bancos sean ahora más restrictivos para la autorización de los créditos? Te lo explica a continuación el comparador financiero y de préstamos rápidos WannaCash.es:

La sentencia del Tribunal Supremo sobre el Impuesto de los Actos Jurídicos Documentos (AJD) favorable a los clientes

Uno de los motivos por los que se han endurecido en España la aprobación de los créditos es que, hasta el año 2018, los clientes que solicitaron un préstamo para la adquisición de una vivienda tuvieron que pagar el Impuesto de los Actos Jurídicos Documentos (AJD). Pero ¿qué es el AJD? Se trata del pago de los documentos de la Administración, los documentos mercantiles o los documentos que precisen de un notario, como es en el caso de los documentos hipotecarios.

Esta medida fue llevada a juicio y el Tribunal Supremo sentenció que, finalmente, los que deben tributar son las entidades financieras. Así mismo, por el revuelo social que causó que los clientes pagasen el AJD, en el Congreso se aprobó por mayoría el Proyecto de Ley reguladora de los contratos de crédito inmobiliario y, en estos momentos, está a la espera de que el Senado se pronuncie sobre la regulación de la concesión de los créditos para el solicitar un préstamo hipotecario.

Las nuevas normativas para la circulación de vehículos fomentan que los clientes soliciten préstamos a los bancos

Otro de los motivos es que ha aumentado la tasa de morosidad a un 22% en el ámbito del préstamo de crédito a los hogares para el consumo y para otros fines. ¿Qué ha llevado a que haya esa subida en la morosidad en el país? En parte, está directamente relacionado con las nuevas normas de circulación de vehículos. Esta normativa promueve la reducción de las emisiones de CO2 en los automóviles, por lo que afecta a que la ciudadanía tenga que solicitar préstamos para poder reemplazar sus turismos por otros que se ajusten a estas medidas.

A pesar de todo, señala Menéndez Pujades que las entidades financieras han indicado que los españoles tienen una buena situación económica y sus expectativas generales son mejorables. De igual modo, existen otras fuentes de financiación para la concesión de préstamos como son los minicréditos y los créditos rápidos, una buena alternativa para solicitar una cantidad pequeña de dinero sin necesidad de trámites y totalmente online.

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El pasado año los principales bancos españoles ingresaron unos 872 millones de euros más que en 2017 en concepto de comisiones. En total, el pastel de las comisiones fue de 10.239 millones de euros y las mejores porciones de la tarta se las llevaron el Santander (2.631 millones de euros), CaixaBank (2.583), BBVA (1.682), Banco Sabadell (1.250) y Bankia (1.065). Bankinter, Unicaja, Liberbank y Abanca se conformaron con el resto.

El cobro de comisiones se ha convertido en un negocio muy rentable para la banca. No obstante, si bien es cierto que algunas comisiones son inevitables, sobre todo las relacionadas con la contratación de productos fuera de balance como los fondos o los planes de pensiones, hay otras por las que no deberíamos seguir preocupándonos.

“Está en nuestras manos reducir las comisiones que pagamos cada año a nuestro banco”, afirman los expertos del comparador de cuentas bancarias HelpMyCash.com, que ponen como ejemplo las comisiones de mantenimiento y administración de las cuentas corrientes, que son muy fáciles de evitar. “La mayoría de los bancos ofrecen una cuenta corriente sin comisiones, sobre todo para los clientes con la nómina domiciliada en la entidad. Simplemente debemos solicitar a nuestra entidad que cambie nuestra antigua cuenta por una nueva que sea gratuita y si se niega, basta con cambiar a otro banco para dejar de pagarlas”, explican desde HelpMyCash.

Hoy en día, incluso los clientes sin nómina pueden deshacerse de un buen puñado de comisiones gracias a las cuentas sin vinculación gratuitas que comercializan tanto los bancos tradicionales, como BBVA o Bankia, como los bancos online y la banca fintech.

Comisión de administración

Hubo un tiempo en el que pagar 60 céntimos por cada apunte que el banco registraba en nuestra libreta era lo habitual. El problema es que a final de mes el número de apuntes puede ser de varias decenas, por lo que la factura puede dispararse.

Afortunadamente, la comisión de administración ha vivido tiempos mejores y aunque los libros de tarifas de los bancos la siguen recogiendo, la mayoría no la aplican sobre sus cuentas corrientes principales, menos aún si el cliente tiene sus haberes domiciliados. Aquellos que la sigan pagando, pueden negociar con la entidad o solicitar el cambio a una cuenta corriente que no contemple esta comisión. Si el banco no ofrece una solución, se puede buscar una entidad que no la cobre, que son muchas; los bancos online y los bancos fintech no aplican esta comisión sobre sus cuentas, independientemente de la vinculación que tenga el cliente.

Comisión de mantenimiento de las tarjetas

A pesar de que aún son muchos los clientes que pagan cuotas de emisión y de renovación por sus tarjetas, lo cierto es que conseguirlas totalmente gratis es bastante sencillo. Algunos usuarios están dispuestos a desembolsar varias decenas de euros por ciertas tarjetas, ya que sus ventajas compensan (aquí podríamos incluir las famosas American Express), pero otros siguen pagando esta comisión sin que su desembolso esté justificado.

Desde el comparador HelpMyCash señalan que el número de tarjetas sin cuotas es cada vez más amplio y que se pueden conseguir tanto en los bancos tradicionales como en los virtuales, aunque en los primeros es más habitual que la entidad imponga ciertas condiciones para que el plástico sea gratis (nómina o consumo mínimo anual), sobre todo si es de crédito.

Comisión por reclamarnos un descubierto

La comisión por reclamación de posiciones deudoras se cobra por el esfuerzo y el coste en el que incurre la entidad al tener que reclamar a sus clientes el pago de una deuda. El problema viene cuando dichos esfuerzos se reducen al envío de una carta estándar o de un SMS. ¿Está justificado en tal caso su cobro? Esta comisión suele oscilar entre los 30 y 40 euros: BBVA cobra 30 euros, CaixaBank, 35 y Banco Santander, 39. Algunas entidades se sitúan por debajo de la media, como ING que cobra 25 euros por este concepto y otras la han eliminado, como EVO Banco.

El Banco de España, en su Memoria de Reclamaciones de 2017, explica que su aplicación es “una práctica bancaria habitual” y considera que para poder cobrarla, además de tener que estar recogida en el contrato, deben haberse realizado “gestiones efectivas de reclamación”, algo que “no queda justificado con la simple remisión periódica de una carta generada por ordenador, debiendo la entidad concretar y acreditar la realización de dichas gestiones”.
En caso de desacuerdo con la entidad, se puede solicitar la retrocesión de la comisión a través del servicio de atención al cliente y si este no responde favorablemente, elevar una queja al Banco de España.

Comisión por el envío de correspondencia

La banca quiere que todo se haga por Internet, incluso la recepción de notificaciones. De ahí que algunas entidades cobren por el envío del correo en formato papel. Evitar esta comisión, cuyo coste puede ser el mismo que el de un sello nacional por cada envío (60 céntimos actualmente), es tan fácil como solicitar a la entidad que active la correspondencia virtual.
Comisión por cambio de divisa.

A la hora de viajar al extranjero, solemos pasar por alto las comisiones que nos aplica nuestro banco. La sorpresa llega cuando al revisar el extracto de vuelta a casa comprobamos que lo que calculamos que habíamos gastado no se corresponde con la realidad. La culpa hay que achacársela a la comisión por cambio de divisa que aplican los bancos tradicionales cuando se paga una compra en una moneda distinta al euro. Mientras que el cliente hace sus cálculos sobre el cambio de moneda real, la banca suele aplicar una comisión del 3% sobre el contravalor, por lo que todas las compras pagadas en otra divisa acaban saliendo más caras.

La banca fintech se ha propuesto cambiar esto, reduciendo las comisiones y aplicando el tipo de cambio interbancario.

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Rentabilidad, descuentos, promociones o cuentas sin comisiones y sin requisitos son solo algunos de los principales reclamos para atraer al público millennial. Jóvenes de entre 16 y 36 años que prefieren manejar sus finanzas a través del móvil son los que se convertirán en un cliente potencial a medio plazo y, por ese motivo, es importante captar su atención. Desde el comparador HelpMyCash.com enumeramos algunas de las cuentas para jóvenes más interesantes del momento, cuáles son sus puntos fuertes y qué ofrecen al otro lado del charco.

¿Qué ofrecen las mejores cuentas para jóvenes en España?

Los jóvenes tienen clara cómo será su relación con el banco: a través de app móvil. Abrir o cerrar una cuenta, consultar los últimos movimientos o contratar nuevos productos está al alcance de nuestra mano y a tan solo un clic. ¿Por qué hacer largas colas o tener que depender de los horarios de los bancos? Cada vez más, buscamos productos que nos faciliten la vida y que, además, no nos roben tiempo ni dinero.

Aquí es donde los bancos tienen un duro trabajo: ofrecer una aplicación con una accesibilidad, usabilidad y navegabilidad óptimas. La creciente popularidad de los bancos fintech como N26 o Revolut ha hecho que las entidades tradicionales despierten y apuesten por una fuerte digitalización. Así pues, no es difícil encontrar una cuenta móvil sin comisiones y sin apenas requisitos de contratación y que, además, ofrezca rentabilidad, descuentos o regalos.

¿Y en los países como Estados Unidos?

Cuentas sin comisiones, con rentabilidades de hasta el 0,65% TAE y hasta 80 mil cajeros desde los que retirar efectivo de forma gratuita son las ventajas que ofrecen las cuentas para jóvenes que están en el top 5 en EEUU. Cuentas que se gestionan a través de un smartphone, pero que más allá de ofrecer una rentabilidad superior a la española no son muy distintas de las que podemos encontrar en nuestro país.

Por otra parte, con la aparición en escena de los denominados unicornios, empresas fintech valoradas en miles de millones de dólares, el pastel ya no es exclusivo de los bancos tradicionales. Estados Unidos se encuentra solo por debajo de China en crecimiento y participación en la industria fintech.

¿Qué cuentas para ‘millennials’ podemos encontrar?

Las cuentas corrientes para jóvenes permiten domiciliar recibos, realizar ingresos recurrentes, hacer transferencias bancarias gratuitas dentro de la zona SEPA, solicitar tarjetas de débito gratuitas y pagar con el teléfono móvil. Lo mismo que ofrecen prácticamente todas las cuentas bancarias. ¿Qué es lo que las diferencia? las ventajas que los bancos utilizan como gancho para captar nuevos clientes.

Banco Santander y su Cuenta Smart Premium para jóvenes de entre 18 y 31 años ofrecen una bonificación del 3% en los pagos con móvil, lo que significa que, cada vez que gastas, recibes dinero. Para quienes quieran ver crecer su saldo, Banco Mediolanum ofrece un 2% TIN durante tres meses en la Cuenta Crecimiento para mayores de 18 y un máximo de 29 años.

Para los viajeros, los bancos fintech son la mejor apuesta posible. La Cuenta N26 ofrece pagos al mejor tipo de cambio en cualquier otra moneda así como retiradas en efectivo gratis en cualquier cajero dentro de la zona euro. Para retiradas fuera de la eurozona tendremos que asumir una comisión del 1,7% frente al 3,5% que suele cobrar la banca tradicional.

El británico Revolut permite pagar en el extranjero con el tipo de cambio interbancario y retirar hasta 200 euros de efectivo al mes en cualquier otra moneda de forma gratuita. Además, solo por un euro al día podremos contratar un seguro de viaje con cobertura de salud o teléfono móvil.

¿Cuáles son los principales requisitos para abrir una cuenta joven?

El principal requisito es la edad. Por lo general, las cuentas para jóvenes son a partir de los 14 años hasta un máximo de 31. Lo que más varía es la edad máxima. En el caso de los menores de edad, tendrán que contratar la cuenta junto a un representante legal que tendrá que acreditarse como tal mediante el libro de familia. Asimismo, será necesario presentar el DNI del menor o un NIF provisional que le proporcionará la Agencia Tributaria una vez haya solicitado el formulario 030 y una cita previa en la sección de censos.

Para las cuentas corrientes que incluyen tarjetas de débito gratuitas como la Cuenta Joven de Bankia o la Cuenta Joven de Ibercaja, la contratación de la tarjeta quedará condicionada a la firma del representante legal. Siempre que el representante legal de su consentimiento, el menor podrá hacer uso de ella. Para ello, es importante que haya recibido una educación financiera adecuada para evitar un exceso de gastos.