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Las apps han representado un cambio en la economía tal cual la conocíamos. De hecho, tras su aparición, la economía ha mutado de forma significativa al asimilar su papel como nuevo factor de creación de valor. Esto es lo que se ha denominado como economía de las apps.

Así es, expertos como Esteve Almirall de Esade, han señalado que las apps se han convertido en un nuevo factor de creación de valor, por su gran trascendencia e importancia. Ante las apps hay millones de empleos que se hacen posibles tanto para su creación como para su distribución.

Por eso, analizar la economía de las apps en España se hace tan relevante. En efecto, tal y como indica el comparador financiero y de préstamos online rápidos WannaCash.es, tan solo en nuestro país se han creado 76.000 empleos a raíz de la irrupción de la “revolución de las apps”. Un dato llamativo a pesar de que actualmente España ocupa el séptimo puesto de los países europeos en este sentido.

El desarrollo de las plataformas

Analizando los cambios que se han dado, uno de los más importantes es que la innovación ya no se limita al ámbito de los dispositivos. Ahora la disputa está entre quienes ofrecen mejores aplicaciones, es decir, la lucha se libra en el espacio de las plataformas.

Pero crear aplicaciones eficientes, llamativas y útiles requiere de un gran trabajo de fondo. Sin ese background tal vez carecería de sentido hablar de economía de las apps. Sin embargo, como su existencia depende de la creación de valor y ocupación es importante comprender este hecho.

Nuevamente volviendo a España vale acotar que para el año 2018 la empresa Apple contaba con 1.415 empleados. Cifra considerable si se toma en cuenta que 10 años atrás antes la empresa contaba con diez veces menos esa cifra de empleados en el país.

¿Qué depara para el futuro?

España ha recuperado su rumbo y ha vuelto a crecer económicamente durante estos últimos años. Y, en cierta manera, el papel que cumplen las apps ha ayudado a que esto sea posible. Pues estamos ante lo que podríamos llamar un nuevo orden social.

Es importante apreciar en su justa medida la relevancia de las economía de las apps. En el contexto español esto es doblemente importante, primero para entender este fenómeno y luego para aportar un impulso extra ante tal movimiento que está ayudando a la recuperación de la economía nacional.

banca online

Bancos como BBVA o Banco Sabadell ya han enviado notificaciones a sus clientes en las que se les informa sobre la subida de las comisiones de mantenimiento o administración de algunas cuentas bancarias de cara a 2020. Y el Santander ya empezó a cobrar a sus clientes no vinculados a mediados de septiembre.

Por un lado, con el aumento de las comisiones, que podrán llegar a tener un coste superior a los 100 euros al año, y, por el otro, el endurecimiento de las condiciones de las cuentas para que estas sigan siendo gratuitas, la gran banca busca una mayor vinculación de sus clientes. Es decir, pura estrategia bancaria para aumentar la rentabilidad y mejorar sus resultados.

¿Cómo nos perjudica esto? Según afirman los expertos del comparador financiero HelpMyCash.com, a mayor vinculación, menor libertad para el cliente, ya que le obliga prácticamente a disponer de una sola entidad si quiere ahorrarse estos gastos. Y no solo eso, los clientes pueden acabar contratando productos innecesarios con el fin de eliminar las comisiones, que pueden suponer, además, un gasto extra.

Tampoco es cierto que la vinculación sea siempre negativa. Al fin y al cabo, en alguna entidad tendremos que domiciliar nuestra nómina y nuestros recibos y contratar otros productos si los necesitamos. Si estamos contentos con nuestro banco y los productos que nos ofrece y podemos cumplir las condiciones que nos propone para disfrutar de una cuenta gratis, tampoco es necesario cambiar de entidad.

¿No estás de acuerdo con tus nuevas condiciones?

Si nos obligan a contratar seguros, préstamos o a disponer de productos de inversión comercializados por la entidad a cambio de la gratuidad de nuestra cuenta, mudarse a otro banco o cambiar de cuenta dentro de la misma entidad son las opciones más astutas. Por suerte, no todas las entidades y cuentas requieren una alta vinculación para eximir del pago de comisiones.

El equipo de HelpMyCash.com ha elaborado una herramienta gratuita que nos va a permitir ubicar el tipo de cuenta que nos conviene en función de lo que buscamos (operativa diaria, ahorro, compartir gastos, etc.) y conocer qué necesitamos para abrirla a través de Internet y activarla para empezar a operar.

Lo que recomiendan los expertos

Con la variedad de opciones que tenemos hoy en día, es fácil encontrar una cuenta que nos ofrezca, además de una operativa gratuita, la posibilidad de conseguir ventajas como rentabilidad, regalos, devolución de un porcentaje en compras… Sin embargo, antes de contratar, debemos tener claras las condiciones de la nueva cuenta.

¿Dónde las encontraremos? En la web de cada entidad podremos revisar las condiciones de las cuentas, así como en comparadores financieros como HelpMyCash, y si no entendemos algo, no hay que dudar en preguntar al banco. Nunca deberíamos firmar algo que no comprendamos.
Con el cambio de cuenta, queremos evitar una fuerte vinculación con la entidad. No obstante, las cuentas con más ventajas (regalos, rentabilidad…) suelen ser las que requieren el cumplimiento de más requisitos. En el caso de elegir una de ellas, debemos asegurarnos de poder asumir las condiciones. De lo contrario, podemos pagar las consecuencias, que pueden suponer el cobro de comisiones o la devolución del regalo.

Además de los requisitos y las ventajas, debemos fijarnos en la cantidad de canales que la entidad pone a nuestra disposición para operar. Algunos bancos solo ofrecen sus servicios a través de una web o una app, mientras que otros disponen de todos los canales gratuitos: web, app y oficinas. En función de nuestro tipo de operativa como clientes, nos encajará más una cuenta u otra.

La cantidad de cajeros también es un factor importante, sobre todo para aquellos que retiran efectivo con frecuencia. Entidades bancarias como Santander, BBVA o CaixaBank ofrecen miles de cajeros gratuitos propios a sus clientes, mientras que otras como ING, Banco Mediolanum o EVO Banco cuentan con una red propia más escueta, pero permiten retirar efectivo de casi todos los cajeros en España gracias a acuerdos con otras redes de cajeros.

cuentas menores

- Solo el 60% de los bancos comercializan cuentas corrientes para menores.
- Los menores no pueden usar Bizum y solo cinco bancos les permiten pagar con el móvil.
- La información que reciben los padres sobre los productos bancarios no siempre es correcta.

Octubre de 2019, HelpMyCash.com-. Llegada cierta edad, muchos padres deciden abrir una cuenta a sus hijos en el banco. Es habitual que el niño acabe teniendo una cuenta en la misma entidad de la que son clientes los padres. Pero si lo que queremos es que nuestros hijos tengan una experiencia lo más cercana a la de un adulto, para que aprendan desde pequeños a gestionar su dinero y a relacionarse con los bancos, es probable que nuestra entidad no sea la más adecuada.  

Solo el 60% de los bancos españoles comercializa cuentas corrientes para menores de edad, de acuerdo con un estudio realizado por el comparador de productos financieros HelpMyCash.com. En el resto, la oferta se reduce a cuentas de ahorro, que generalmente solo sirven para guardar el dinero del niño y que ofrecen una experiencia poco educativa.

Asimismo, únicamente el 73% de las entidades ofrecen una tarjeta a este segmento de clientes, ya sea de débito o prepago, y tan solo el 67% les permite acceder a la banca online para consultar el saldo o los movimientos de su cuenta o tarjeta, según se desprende del estudio sobre cuentas para niños en el que se ha analizado la oferta de 15 entidades.

La edad mínima más frecuente para poder acceder a una tarjeta de débito son los 14 años, aunque BBVA la reduce a los 12 y Abanca y Liberbank la aumentan a los 16. Si lo que queremos es que nuestros hijos dispongan de una tarjeta prepago, en la mayoría de los bancos también tendremos que esperar a que cumplan los 14 años, aunque un par de entidades (Banco Santander y su banco online, Openbank) no fijan una edad mínima. Por lo general, la elección de entregar una tarjeta de débito o de prepago corresponde a los padres, ya que el 64% de los bancos que sí comercializan tarjetas para menores ofrecen ambos tipos.

 “Si el niño no puede disponer de una cuenta, de una tarjeta y consultar su saldo y sus movimientos a través de la banca electrónica, la experiencia resulta mucho menos didáctica”, concluye el estudio de HelpMyCash. Eso no significa que las entidades que sí ofrecen a los menores el trío de servicios anteriores les den vía libre: las cuentas para menores y los servicios asociados siempre tienen una operativa limitada y el acceso a la banca online suele ser únicamente consultivo, por lo que en general no pueden realizar transferencias ni contratar otros productos. Una posición que el Banco de España considera “comprensible”, según el informe, ya que así se evitan riesgos.

Tampoco pueden usar Bizum. Aunque el servicio de pagos inmediatos de móvil a móvil desarrollado por la banca española delega esta posibilidad a cada banco, ninguno ofrece este servicio a los menores de edad. Y es que, al fin y al cabo, se trata de un tipo de transferencia, pero que entraña más riesgo, ya que al ser inmediata no se puede cancelar.

Poca información y leyes inventadas
En España hay más de ocho millones de menores de edad o, lo que es lo mismo, más de ocho millones de clientes potenciales para los bancos. Sin embargo, la banca no se lo pone fácil a los padres que quieren comparar la oferta de cuentas corrientes para sus hijos. La mayoría de los bancos no incluyen en sus páginas webs una ficha completa de las condiciones y de los servicios de sus productos para niños y los empleados de las oficinas y del servicio de atención telefónico de las entidades carecen de la información adecuada.

“En HelpMyCash hemos detectado que los empleados de la mayoría de las oficinas no conocen la oferta de su banco para los menores de edad”, afirma el estudio. Fuentes del comparador aclaran que es habitual que los empleados de distintas sucursales den información contradictoria sobre un mismo producto o que desde el servicio de atención al cliente aporten datos distintos en función del gestor que atienda al consumidor.

Los empleados desconocen la operativa asociada a las cuentas y las tarjetas para menores, así como al proceso de contratación, por lo que los padres reciben, en muchos casos, información errónea.

Asimismo, los empleados de aquellas entidades que no comercializan tarjetas para menores o que reducen su oferta a una cuenta de ahorro con una operativa muy limitada y no dan acceso a la banca online, a veces, “justifican su escasa oferta de productos amparándose en leyes que, realmente, no existen, cuando la realidad es que la oferta depende de cada entidad y de su política interna”, aclaran los autores del informe.

El pago móvil, vetado en la mayoría de los bancos
A pesar de casi siete de cada diez niños tiene un teléfono móvil, según datos del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones relativos a 2017, solo cinco entidades de las 15 analizadas, el 33%, permiten a los adolescentes asociar sus tarjetas a un wallet y abonar compras en comercios con el móvil. Se trata de Bankia, CaixaBank, Liberbank, Openbank y Unicaja.

Aunque la limitación principal con la que se encuentran los menores es su propio banco, los propios términos y condiciones de estos servicios también juegan en su contra. Solo Samsung Pay no establece una edad mínima para usarlo, de acuerdo con su servicio de atención al cliente, mientras que Apple Pay la fija en 13 años y Google Pay, en 16.

Bankia, CaixaBank y Liberbank, la oferta más completa

El trío formado por Bankia, CaixaBank y Liberbank es el que ofrece una experiencia más completa a los menores de edad que quieren gestionar sus finanzas con la ayuda del banco. Las tres entidades ofrecen una cuenta corriente a los menores a la que se puede asociar una tarjeta de débito o de prepago. Asimismo, todas permiten consultar la banca online, ya sea por Internet o por una app y el menor también puede abonar sus compras con el móvil.

Bankia permite a sus clientes más jóvenes disponer de una tarjeta de débito o prepago a partir de los 14 años, al igual que CaixaBank. Liberbank, por su parte, aumenta la edad a los 16.

Con las peores ofertas, aquellas que consisten en una cuenta de ahorro sin acceso a la banca online, la experiencia perderá su carácter didáctico. Los menores ni siquiera podrán revisar su saldo, salvo en un cajero automático si es que tienen tarjeta.

ahorro energia

Los últimos días de octubre traen consigo dos momentos que suelen abrir el debate en lo relativo al ahorro de electricidad y de gas. Por un lado, el ya habitual cambio de hora, que se hace efectivo el último sábado de mes. Por el otro, la celebración del Día del Ahorro Energético el 21 de este mes. Precisamente, con motivo de la jornada del ahorro, el comparador de tarifas de energía HelpMyCash.com ha recopilado las prácticas más sencillas y eficaces para rebajar las facturas en casa.

1- Revisa tu tarifa
Uno de los objetivos que nos proponemos todos los españoles año tras año es abaratar nuestros recibos energéticos. Debido a ello, existen infinidad de trucos en la Red que podemos poner en práctica. No obstante, de poco sirve cambiar nuestras costumbres si tenemos una tarifa de luz cara.

Para saber si nuestro contrato está desfasado o el precio del kWh está por encima de lo que se está ofreciendo actualmente en el mercado, basta con que tomemos una de las facturas y comprobemos cuánto pagamos. Con este dato, solo tendremos que acudir a un comparador, como el de HelpMyCash, y contrastar precios.

Si detectamos que estamos pagando de más, es el momento de solicitar un cambio de tarifa o compañía. Las comercializadoras grandes ofrecen mejores precios y condiciones en sus tarifas online. De igual forma, no debemos dejar a un lado a las compañías más pequeñas, ya que algunas cuentan con propuestas realmente interesantes.

2- Consume de forma inteligente
Con una buena tarifa de luz, tenemos la base para empezar a ahorrar. Ahora bien, para ello deberemos ser responsables, es decir, consumir con cabeza. Podemos atacar por tres vías: aprovechar la energía gratuita, evitar que los aparatos gasten de más y eliminar el consumo fantasma.

Así, por ejemplo, viviendo en un país en el que tenemos sol (prácticamente) todo el año, debemos aprovecharlo. Por ello, si mantenemos las persianas subidas a lo largo del día, conseguiremos reducir el consumo eléctrico de las lámparas y subir unos grados la temperatura sin gastar un céntimo. Eso sí, cuando caiga la noche es importante bajar las persianas y correr las cortinas, de modo que no perdamos el calor generado.

Otro de los trucos que no podemos pasar por alto es el de tener a punto todos los aparatos. En este grupo englobamos el mantenimiento de los aparatos de climatización, la nevera, el congelador… Cuanto más limpios y cuidados los tengamos, menos energía requerirán para funcionar correctamente. Lo mismo sucede con las bombillas, que si no les quitamos el polvo no podrán proyectar toda la luz que generan.

Por último, no debemos olvidarnos de desconectar las máquinas que no utilizamos. Pese a lo cómodo que nos puede resultar tener algunos aparatos en stand by, este modo consume energía sin ofrecer ninguna ventaja al usuario. Por ello, si no vamos a necesitar el televisor, el ordenador o cualquier otro aparato en horas, es mejor desconectarlos por completo. Para facilitarnos la tarea, podemos utilizar las regletas.

3- Invierte un poco para conseguir un mayor ahorro
El último escalón del ahorro requiere de medidas excepcionales. Y es que no siempre es suficiente con tener una tarifa económica y ser eficientes con nuestro consumo. ¿El motivo?


Nuestra propia casa.

Gran parte de los inmuebles españoles tienen una mala calificación energética. Esto significa que requieren más energía para ser confortables. Esto suele pasar cuando hay un problema con el aislamiento térmico, por ejemplo.

Por lo tanto, si hemos puesto en práctica todo lo anterior y no notamos una mejora en los recibos, es posible que necesitemos revisar el estado de nuestra vivienda. Para ello podemos contratar los servicios de un certificador energético, que hará un estudio del piso para detectar posibles problemas. A partir de aquí, bastará con aplicar las recomendaciones del experto para mejorar nuestra situación.

Aunque pensemos que mejorar el aislamiento de nuestra vivienda puede suponer pagar una elevada cifra, algunos pequeños gestos pueden paliar la situación sin que se resienta nuestro bolsillo. Por ejemplo, utilizar burletes en las ventanas y puertas evitará que entre frío (o se pierda el calor de las habitaciones) y podemos encontrarlos desde tres euros.

impuestos

Entre todos los países que conforman la zona euro, España es uno de los países con los impuestos más elevados. Según los datos ofrecidos por la oficina estadística comunitaria, Eurostat, España ocupa el tercer lugar entre los países con un alto impuesto sobre la renta de personas físicas (IRPF) con aproximadamente un 52% de tipo máximo aplicado, un IVA del 21%, también por encima de la media europea y, además, es el sexto país con el tipo más alto en cuanto al Impuesto de Sociedades, el cual ronda el 30%. Pero, ¿a qué se debe esto? El comparador financiero y de minicréditos WannaCash.es lo explica a continuación.

 

Si bien existen múltiples posturas, una constante parece ser la baja recaudación. España en los últimos años ha sido uno de los países europeos que, a pesar de los altos impuestos, es el país que menos recauda en el año fiscal.

Para muchos, esta paradoja se debe al alto porcentaje de fraude fiscal que existe. Sin embargo, esta situación también se debe a las altas exenciones e incentivos fiscales que existen. En cada uno de los impuestos recaudados en España, existen una gran variedad de beneficios fiscales y tratamientos diferenciados que, al final solo benefician a las grandes empresas.

 

El sistema tributario español presenta una amplia cantidad de fallas que se reflejan en el déficit recaudatorio, en la falta de simplicidad del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, así como en el Impuesto de Sociedades, y en la gran cantidad de deducciones que ambos poseen en la actualidad. Del mismo modo, se encuentra el alto índice de fraude fiscal y la incapacidad del sistema español en combatirlo. Es por ello y más que en el Índice de Competitividad Fiscal de la zona euro, España se encuentra entre las posiciones más bajas.

 

Es por ello que diversos expertos en la materia proponen una reforma fiscal en profundidad, en la cual no solo se tomen en cuenta el hacer la recaudación más justa y eficiente, sino que también disminuya la cantidad de cargas impositivas a la sociedad española. Pues, a pesar de que en una gran cantidad de países ha comenzado una práctica de reducción de las mismas, en nuestro país se mantienen intactas. Así mismo, se habla de la reducción de impuestos en gran medida, pero también de un aumento de la responsabilidad entorno a la lucha contra el fraude fiscal, lo cual representa uno de los sectores más deficientes en el sistema tributario español.