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hipotecas reclamacion

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha propinado un nuevo varapalo a la banca española, esta vez a cuenta de los pactos privados que muchas entidades firmaron con sus clientes para quitarles o rebajarles la cláusula suelo a cambio de que estos no pudieran reclamar posteriormente. El organismo supranacional ha sentenciado que estos acuerdos, que se formalizaron mayoritariamente entre 2013 y 2016, no son válidos si no se le explicaron las consecuencias al hipotecado. Por lo tanto, según el comparador bancario

HelpMyCash.com, los que los suscribieron podrán exigir que se les devuelva lo pagado indebidamente en intereses hasta la fecha de la firma del pacto.

 

Calcula cuánto puedes recuperar

Con estos pactos, el banco eliminaba o rebajaba la cláusula suelo del cliente, pero no le devolvía ni un euro y, además, le prohibía interponer acciones judiciales posteriores. Esto no parecía un gran problema antes de diciembre de 2016, ya que el Tribunal Supremo decía que no se podía recuperar lo abonado antes del 9 de mayo de 2013. Sin embargo, en la fecha mencionada, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea sentenció que los afectados tenían derecho a la devolución de todo lo pagado desde que empezó a aplicarse el interés mínimo.

 

Así, los que firmaron estos acuerdos privados se encontraron con que no podían acudir a los tribunales para reclamar que se les devolviera el dinero. Afortunadamente para ellos, ahora el TJUE no los considera válidos en aquellos casos en los que el banco no explicó correctamente su contenido y sus consecuencias, es decir, si no les informó de que no estaban obligados a firmarlos y que, en caso de suscribirlos, no podrían ir a los juzgados en el futuro para pedir la devolución de lo pagado de más. En consecuencia, los consumidores que no recibieron esa información ya tienen vía libre para tratar de recuperar lo abonado por la aplicación indebida de un interés mínimo.

 

La cantidad que puede recuperarse, eso sí, será muy distinta en función de las condiciones de cada hipoteca y de la fecha en la que se formalizó el acuerdo de no reclamación. Por ello, HelpMyCash.com ha actualizado su calculadora de cláusula suelo para que estos consumidores también puedan saber cuánto dinero debería devolverles el banco.

 

Pongamos, por ejemplo, que teníamos una hipoteca de 150.000 euros a 25 años, firmada en enero de 2005, con un interés de euríbor más 0,5% y con una cláusula suelo del 3%. En caso de haber suscrito un pacto privado con el banco en enero de 2014 para que nos eliminara el tipo mínimo, podríamos recuperar unos 4.300 euros, aproximadamente. Si el acuerdo era para rebajar el suelo en vez de para eliminarlo, también podríamos reclamar lo pagado después, pues la justicia europea abre la puerta a declarar su abusividad en caso de que el banco no hubiera proporcionado suficiente información sobre el nuevo interés (si no hubiera facilitado la evolución reciente de los índices de referencia, etc.).

 

¿Cómo se interpone la reclamación?

La reclamación para recuperar lo pagado indebidamente por el suelo debe interponerse ante un juzgado especializado en cláusulas hipotecarias abusivas; el que corresponda por zona geográfica. Antes de hacerlo, eso sí, conviene acudir a un despacho de abogados o a una asociación de consumidores para saber cómo sería el proceso y para que valoren las opciones de ganar el juicio.

 

Hay que decir, no obstante, que estos juzgados se encuentran ahora mismo saturados por el volumen de denuncias que han recibido desde su creación en 2017. Por ello, desde HelpMyCash.com afirman que, antes de iniciar el proceso, puede ser conveniente acogerse al mecanismo extrajudicial, que consiste en interponer la reclamación ante el Servicio de Atención al Cliente del banco.

 

Si la entidad acepta la solicitud, debe hacer una oferta en metálico al consumidor en un máximo de tres meses, aunque también puede proponer otras alternativas (como reducir el capital pendiente de la hipoteca, por ejemplo). Si este la acepta, se devolverá el dinero del modo acordado, mientras que si la rechaza o el banco no llega a presentarla en el plazo estipulado, el proceso se da por concluido y el cliente puede acudir a los juzgados.

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Las tarjetas de crédito son un producto caro. De media, su tipo de interés se sitúa alrededor del 19%, según las estadísticas del Banco de España. A pesar de que su precio medio ha caído ligeramente durante los últimos meses a raíz de la sentencia que emitió el Tribunal Supremo en marzo en la que consideraba que un coste del 27% TAE era usurario, su interés sigue siendo muy superior al de los préstamos personales.

 

Sin embargo, no hace falta renunciar a la comodidad de estos plásticos ni abonar unas tasas de interés demasiado altas al financiar una compra. Algunos bancos nos permiten financiar compras puntuales con tarjetas de crédito sin intereses; en su lugar, explican los expertos del comparador de productos financieros HelpMyCash.com, la entidad cobra una comisión que puede ser, incluso, de menos de cinco euros. Por lo general, las tarjetas que ofrecen este tipo de compras aplazadas bonificadas permiten activar el servicio a través de la banca online (app o web) o por teléfono. Basta seleccionar la compra que se quiere financiar con este sistema y escoger el número de meses durante el cual se quiere pagar.

 

Sin intereses y con la devolución de hasta el 3% de las compras

La tarjeta de crédito WiZink Plus ofrece este servicio: sus titulares pueden fraccionar el pago de sus compras de entre 80 y 1.000 euros en tres meses sin pagar intereses. La comisión de gestión varía en función del importe aplazado: 2,5 euros para compras de 80 a 350 euros; 10 euros si el importe no supera los 500 euros; 15 euros para compras de hasta 800 euros, y 25 euros para importes de hasta 1.000 euros. Por ejemplo, para una compra de 350 euros, la TAE sería del 4,40% y el coste de la operación, de 2,5 euros. El tipo de interés para el resto de las operaciones es del 21,94% TAE, salvo si se fija el pago a fin de mes sin intereses, que no tiene ningún coste.

 

WiZink no cobra ni por la emisión ni por el mantenimiento de la tarjeta Plus y, además, devuelve al cliente el 3% del importe mensual que gaste en dos de las siguientes cuatro categorías: alimentación, ocio, viajes y moda. La bonificación máxima será de seis euros al mes y se aplica también sobre las compras pagadas a fin de mes sin intereses. Además, aquellos que la contraten ahora se llevarán 30 euros de regalo si gastan como mínimo 300 euros durante los tres primeros meses.

 

Otro plástico con el que podremos aplazar nuestras compras sin intereses es la Visa Clásica de Laboral Kutxa, que tampoco tiene cuota de emisión. La entidad permite aplazar compras de entre 100 y 2.000 euros con una comisión de cinco euros si se fracciona en tres meses, 20 euros (seis meses), 30 euros (nueve meses) o 40 euros (un año). Así, para un importe de 350 euros a devolver en tres meses, la TAE sería de solo el 9,03% y el coste final, de cinco euros. Los titulares de la Visa Clásica también pueden pagar sus compras el día 1 de cada mes sin intereses ni gastos o recurrir al sistema clásico de pago aplazado con intereses.

 

La tarjeta de crédito Tú de Abanca, la que entrega la entidad a los clientes que abran la Cuenta Clara, permite aplazar compras sin intereses durante un plazo de hasta un año, pero en este caso, en lugar de una tarifa fija, aplica una comisión porcentual: 1% para un plazo de tres meses, 2% (seis meses), 3% (nueves meses), 3,5% (diez meses) y 4% (un año). Así, por ejemplo, para una compra de 350 euros y un plazo de tres meses, la TAE sería del 6,22% y la comisión, de 3,50 euros. También se puede pagar a fin de mes sin intereses o establecer una cuota fija mensual sobre el saldo dispuesto, en cuyo caso el interés será del 14,42% TAE. Como las tarjetas anteriores, no tiene cuota de alta.

 

La Tarjeta SIN de Banco Sabadell es una tarjeta de crédito a tres meses sin intereses. Todas las compras de entre 50 y 3.000 euros se dividen automáticamente en tres meses al 0% TIN con una comisión fija de cuatro euros mensual. Para una compra de 350 euros fraccionados en tres meses, el coste sería de 12 euros y la TAE, del 23,36%. La tarjeta es gratuita para los titulares de las cuentas de la gama Expansión y no admite otra forma de pago.

Cuanto antes devolvamos el dinero, mejor

 

Usemos la tarjeta que usemos, antes de acercarla a un datáfono debemos ser conscientes del tipo de sistema de pago que está activado, advierten desde HelpMyCash. Si no solemos aplazar el pago de las compras, podemos dejar activo el pago a fin de mes sin intereses, siempre que la tarjeta ofrezca este sistema, y a través de la app o la web de la entidad aplazar compras concretas si nos lo permite. Además, podemos comprobar si nuestra tarjeta aplica intereses más bajos o, directamente, nulos si se usa este sistema.

 

En el caso de que nuestra tarjeta no nos permita aplazar compras puntuales sin intereses o con tipos bonificados y solo permita dividir el total del saldo dispuesto, debemos escoger un plazo o una cuota con la que podamos saldar la deuda lo antes posible para que los intereses de la transacción no se disparen y la amortización no se eternice.

coche electrico de transporte ecologico

El nuevo plan del Gobierno para renovar el parque automovilístico nos permitirá obtener hasta 5.500 euros para cambiar nuestro coche. Con este nuevo plan son muchos los que se están planteando apostar por lo eco y cambiar su antiguo coche por uno de Etiqueta Cero.

Además, si queremos comprar un coche ecológico y pagarlo a plazos, los bancos han lanzado ofertas de préstamos para financiar proyectos ecológicos que nos permitirán ahorrar más de 2.000 euros adicionales en comparación con lo que pagaríamos con un préstamo corriente, nos explica el comparador financiero HelpMyCash.com.

Cómo son los préstamos para financiar coches eléctricos

De acuerdo con un análisis de mercado realizado por HelpMyCash en junio de 2020 en el que se han analizado 23 entidades, tres de cada diez bancos ofrecen préstamos ecológicos para financiar coches híbridos o eléctricos. Este tipo de financiación tiene un coste medio del 4,67% TIN (5,02% TAE) y suelen tener una comisión de apertura del 1%.

TargoBank con su Préstamo Eco desde el 3,95% TIN (4,24% TAE), Bankia con su Crédito Sostenible al 4,75% TIN (4,85% TAE) o Kutxabank con su Préstamo Verde al 5,00% TIN (5,77% TAE) son algunas de las entidades con los préstamos verdes más baratos. Es importante prestar atención no solo al interés, sino también al resto de las condiciones como las vinculaciones y saber exactamente qué vehículos se pueden financiar con ellos.

Se trata de préstamos notablemente más baratos que los créditos al consumo tradicionales, cuyo coste medio es del 6,89% TIN (7,41% TAE), de acuerdo con el último informe publicado por el Banco de España. Además, de acuerdo con un estudio del comparador, el 48% de las ofertas incluye una comisión de apertura con un coste medio del 2%. Así, acudir a los préstamos verdes para comprar un coche eléctrico supone un ahorro en intereses de 2,22 puntos porcentuales con respecto a la media del mercado. Aunque no todas las ofertas de préstamos genéricos tienen por qué ser más caras que las eco. ING, por ejemplo, tiene un préstamo desde el 3,99% TIN, sin comisiones si somos clientes y nos vinculamos.

Cuánto podemos ahorrar al financiar un coche eléctrico

Supongamos que queremos financiar un coche de Etiqueta Cero por valor de 30.000 euros en cinco años. En este caso tenemos dos alternativas, financiarlo con un crédito al consumo tradicional o acudir a un préstamo para proyectos ecológicos. Teniendo en cuenta los datos medios de las ofertas actuales de ambos tipos de financiación, eligiendo el préstamo ecológico podríamos ahorrar 2.154 euros.

Si lo financiamos con un crédito al consumo estándar al 6,89% TIN con una comisión de apertura del 2%, pagaríamos una comisión de 600 euros y una mensualidad de 592,5 euros. Así se generarían un total de 5.550 euros en intereses y pagaríamos en total 36.150 euros.

Con un préstamo ecológico medio, financiaríamos el vehículo al 4,67% TIN con una comisión del 1%. Así, pagaríamos una comisión de 300 euros y una mensualidad de 561,6 euros. Se generarían 3.696 euros en intereses y pagaríamos un total de 33.996 euros.

Como vemos, la diferencia entre un préstamo y otro puede suponer un ahorro sustancial en nuestra financiación. Aunque esta cifra dependerá de la oferta que elijamos, la cantidad por financiar, el plazo y las vinculaciones. La mejor manera de saber cuál será el mejor préstamo para nosotros es realizando diferentes simulaciones según el préstamo que queramos solicitar para así comparar utilizando los costes totales.

Además, debemos contar con que, si se trata de un coche con Etiqueta Cero, la ayuda del Gobierno nos permitirá obtener hasta 4.000 euros, con 500 euros adicionales si el coche por el que lo cambiamos tiene más de 20 años, somos personas con movilidad reducida o la unidad familiar tiene unos ingresos menores a 1.500 euros. El concesionario, además, deberá contribuir a este plan renove con hasta otros 1.000 euros extra, lo que nos permitirá conseguir hasta 5.500 euros de descuento para nuestro nuevo automóvil.

casa dinero suelo

Ahora que hemos recuperado una cierta normalidad (con todas las reservas), diversas familias aprovecharán la ocasión para cambiarse de vivienda. Para ello, puede que tengan que vender la suya para adquirir una nueva, pero ¿qué les pasará si su comprador no le dan una hipoteca por culpa de la crisis del coronavirus? Según el comparador financiero HelpMyCash.com, para tener éxito al vender un piso para comprar otro es aconsejable negociar al máximo tanto con el comprador como con el vendedor para evitar que las dos operaciones se terminen cancelando.

 

Puedes perder la venta, la compra y las arras

La covid-19 ha traído a España, junto a la peor crisis sanitaria de este siglo, una recesión económica que durará meses o incluso años. En este contexto, los bancos se lo pensarán dos veces antes de dar una hipoteca al que quiera comprar nuestro piso, pues el riesgo de impago será mayor. Y, de hecho, es posible que acaben rechazando su solicitud si consideran que su perfil no es el más adecuado, algo que desde HelpMyCash.com confirman que ya está pasando.

 

Que nuestro comprador no pueda conseguir su hipoteca podría impedirnos, a su vez, adquirir una nueva vivienda. Lógicamente, si no puede financiar la operación, la venta quedaría cancelada. Por lo tanto, ya no contaríamos con un dinero que nos vendría muy bien para cubrir todo o una parte del precio de nuestro nuevo piso, lo que podría retrasar o impedir la compra. Y por si fuera poco, eso nos haría perder también el dinero adelantado para las arras, que suele ser de varios miles de euros.

 

Hay que pactar con el comprador y con el vendedor

Para evitar que eso pase, según HelpMyCash.com, es indispensable que pactemos con el comprador y con el vendedor. En el primer caso, tenemos que darle cierto margen de tiempo para que pueda conseguir la hipoteca, pues los bancos tardarán unas semanas en estudiar su solicitud. Asimismo, debemos preguntar por su situación económica para asegurarnos de que podrá obtener financiación.

 

Podemos, también, aconsejarle que pida la tasación con antelación. Si sale demasiado baja, el banco le prestará menos dinero, en cuyo caso tendría que valorar si le merecería la pena o no seguir adelante con la compra. Otra recomendación que podemos darle es que prepare bien todos los documentos para pedir financiación y que acuda a diversas entidades financieras para ganar tiempo y aumentar sus opciones de éxito.

 

Sin embargo, tampoco hay que darle todo el margen del mundo, ya que podría tomárselo demasiado a la ligera y dejarlo todo para última hora. Por ello, lo ideal es acordar una fecha límite para que consiga el préstamo que necesita. Así, en caso de que no fuera capaz de obtener su hipoteca a tiempo, podríamos dar por cancelado el contrato de arras y podríamos buscar a otros posibles compradores.

 

Paralelamente, es recomendable que pactemos con el vendedor para que nos permita entregar el dinero de la reserva en dos plazos para minimizar el riesgo económico si todo sale mal: un pago inicial más bajo y otro mayor más adelante, cuando hayamos tenido tiempo de dejar encauzada la venta de nuestro piso. Y si fuera posible, lo ideal sería acordar la opción de recuperar las arras en caso de que nuestro comprador no consiguiera la hipoteca, aunque es muy complicado que el vendedor acceda.

 

¿Qué hago si al final no encuentro comprador?

Si todo falla y el comprador no consigue su hipoteca (o no encontramos comprador, directamente), existen otras alternativas para poder comprar una nueva vivienda. En caso de que nuestro piso actual no tenga cargas, podemos contratar una hipoteca para adquirir el inmueble en el que estemos interesados. Si el banco nos pusiera pegas, podríamos aumentar las posibilidades de concesión ofreciendo el piso actual como garantía extra.

 

En cambio, en caso de que sí tuviéramos una hipoteca sobre nuestra vivienda habitual, podríamos solicitar un préstamo puente para comprar otra. Según HelpMyCash.com, así uniríamos la hipoteca nueva y la actual en un solo crédito y el banco nos daría unos años para vender el piso, durante los que se aplicaría una carencia parcial o total. Ahora bien, la venta tendría que cerrarse antes de finalizar ese período, pues de lo contrario pasaríamos a pagar unas cuotas muy elevadas.

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Los agregadores financieros ayudan a gestionar las finanzas personales de todos aquellos usuarios que tienen más de una cuenta bancaria en bancos distintos. Esta herramienta mejora la experiencia del usuario al permitirle visualizar desde un único lugar, como puede ser la aplicación de un banco, la información relevante de sus cuentas bancarias y otros productos, como tarjetas o créditos, de otros bancos, aclaran los expertos del comparador financiero HelpMyCash.com.

¿Qué es un agregador financiero?

El agregador financiero es una herramienta que integra nuestra información bancaria en un único lugar. Aunque todavía no lo ofrecen todas las entidades, ya está disponible en algunos de los bancos sin comisiones más destacados de España que durante los últimos años han apostado por mejorar la usabilidad de sus banca online y la experiencia de sus usuarios.

Mediante este recurso el cliente puede, por ejemplo, acceder a la aplicación del banco en el que tiene abierta su cuenta principal y consultar el estado de su cuenta de ahorro o el cobro de la cuota mensual de su hipoteca en la cuenta de otro banco. Eso sí, no todos los agregadores permiten visualizar los productos de todos los bancos. El de Bankia, por ejemplo, solo deja vincular los productos de BBVA, Bankinter, CaixaBank, ING, OpenBank, Sabadell, Santander y Unicaja, por poner un ejemplo.

Los agregadores no solo permiten agrupar en un único espacio las cuentas corrientes, sino que permiten visualizar el saldo y los movimientos de una amplia variedad de productos como depósitos, tarjetas, préstamos, fondos y planes de pensiones. En cualquier caso, la operativa permitida por cada agregador dependerá del banco que ofrezca la herramienta. Además, algunos agregadores ofrecen categorizadores de gastos o gráficos para ayudar a los clientes a gestionar sus finanzas.

Gracias a este recurso, explican los expertos del comparador financiero HelpMyCash.com, no es necesario acceder a la banca online de cada entidad para conocer nuestra situación financiera, ya que podemos visualizar nuestra posición global desde una única entidad, lo que nos ahorra tiempo. Además, podemos liberar espacio en nuestro móvil si no queremos tener las apps de todos los bancos instaladas. Eso sí, si queremos operar con todas nuestras cuentas, entonces sí necesitaremos acceder a la banca online de cada entidad, ya que los agregadores son una herramienta principalmente de consulta, aunque algunos ya permiten realizar transferencias. Es el caso del agregador de BBVA o el de Bankinter, que permiten solicitar la ejecución de transferencias con cargo a las cuentas abiertas en otros bancos desde el propio agregador.

¿Es un servicio gratuito?

Usar un agregador es sencillo y no supone ningún coste, es decir, que podemos perfectamente desde la aplicación de BBVA acceder a nuestra información bancaria de Banco Santander o CaixaBank gratis.

Para poder usar esta herramienta, será necesario, en primer lugar, que nuestro banco disponga de dicho servicio. BBVA fue el primero en habilitar este recurso en España y pronto le siguieron otras entidades, tales como Santander, Openbank, CaixaBank, Grupo Caja Rural y, recientemente, Bankia y Bankinter.

Si somos clientes de alguno de estos bancos tan solo necesitaremos acceder a la banca online de la entidad, aceptar los términos y condiciones del servicio e ir agregando los productos del resto de los bancos que queramos visualizar desde el agregador. Para poder vincular las cuentas del resto de los bancos, será necesario autorizar al agregador el acceso a esos datos introduciendo el usuario y la contraseña habitual de cada banco. Solo podremos asociar los productos de aquellos bancos en los que estemos dados de alta en su banca online.

¿Es seguro este proceso?

La seguridad de este proceso está garantizada. Es posible que, a priori, nos preocupe ceder nuestra información bancaria y personal a terceros, pero los datos se tratan con el mismo rigor en las distintas entidades. Los bancos están obligados a cumplir la normativa de protección de datos y, además, guardan la información en un entorno seguro. Esto quiere decir que, por ejemplo, BBVA tratará nuestra información personal de otra entidad con el mismo criterio que sigue para proteger los datos de sus propios productos. Esta seguridad se enmarca en lo establecido por la normativa PSD2.

La normativa PSD2

Este servicio se instauró en los bancos con la entrada en vigor de la normativa PSD2, una normativa de regulación de servicios de pagos electrónicos a nivel europeo que empezó a aplicarse de forma progresiva en España entre enero de 2018 y septiembre de 2019. Su finalidad es regularizar el mercado de pagos electrónicos dentro del marco europeo, facilitar y agilizar los pagos entre países y ofrecer a los consumidores una amplitud de recursos a su disposición a la hora de emplear este tipo de servicios. La PSD2 ha reforzado la seguridad de nuestras compras online, de los pagos electrónicos y del acceso a la banca online gracias al sistema de doble identificación.