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La entidad recuerda que para 2021 solo el 28 % de las personas en pobreza severa en Cataluña fueron receptores de los ingresos garantizados de la ciudadanía (RGC)

Caritas Catalunya insta a estas reflexiones a estar presentes en la sesión plenaria del Parlamento de Cataluña esta semana.

Barcelona, ​​28 de junio de 2022 - Las diez caritas diocesanas con sede en Cataluña consideran que el despliegue del ingreso garantizado de la ciudadanía (RGC) es insuficiente y es corta frente a la emergencia social, donde una de cada tres personas en Cataluña vive. En exclusión social. El último informe de FOESSA en Cataluña advirtió que para 2021 solo el 28 % de las personas en pobreza severa eran receptores de la RGC. "En mayo de 2022, solo 172,766 personas son beneficiarios, una cifra insuficiente para llegar a todas las personas en exclusión de Cataluña en su conjunto", dijeron desde Caritas.

Caritas Catalunya es parte de la Comisión de Registro de RGC a través de su membresía en la Tabla del Tercer Sector y continúa trabajando juntos desde la tabla con los mismos objetivos colectivos. Sin embargo, la entidad muestra la urgencia de respuestas para garantizar el acceso al RGC a todas las personas en situaciones vulnerables. Por esta razón, Caritas Catalunya reitera su posición para una mejora inmediata en el beneficio.

Los requisitos para el acceso son demasiado exclusivos y muchos de los grupos vulnerables en nuestra sociedad se quedan fuera. También muestra las dificultades de recopilar todos los documentos necesarios para demostrar la situación de insuficiencia de los recursos.

La intención de aprobar este beneficio de 2017 era asegurar los mínimos de una vida decente para todos, pero la inflación actual, las limitaciones y los obstáculos burocráticos existentes muestran que no se está logrando.

Ante las situaciones de la pobreza y la incertidumbre resultante de esta realidad, pedimos que los plazos se reduzcan para dictar la resolución administrativa del beneficio. Además, una actualización del Indicador de ingresos de Cataluña (IRSC), se ha congelado durante 12 años, un período en que el IPC ha aumentado en un 27 %. Esto debe convertirse en una realidad en la próxima ley presupuestaria, para garantizar un aumento en la cantidad y permitir que más personas con bajos ingresos accedan a ella.

La aparición, para 2020, del ingreso mínimo estatal (IMV), del cual el RGC es una subsidiaria, ha llevado a una liberación de recursos en el Departamento del Departamento de Derechos Sociales. Caritas Catalunya, por lo tanto, exige un aumento real en el gasto presupuestario a través de los fondos de los ahorros de los archivos otorgados al IMV. También propone reducir el requisito de residencia continua y efectiva en Cataluña de 24 a 12 meses, para facilitar la concesión de este beneficio, como ya se estableció al percibir el IMV. Finalmente, no debemos olvidar la necesidad de establecer la armonización definitiva de los dos beneficios.

El trabajo de monitoreo y profundidad por parte de la Comisión de Gobierno y el Grupo de Trabajo es clave para generar consenso y evaluar el impacto de los archivos ya otorgados. Un trabajo que debe ser complementario a las acciones rápidas para enmendar las barreras de acceso bien conocidas y probadas.

A pesar de todo esto, Caritas Catalunya pide a la administración que resuelva estas necesidades para hacer del RGC un instrumento real de protección social para todos los ciudadanos.