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Oviedo acoge entre el 16 y el 18 de abril la Tercera Reunión Nacional de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica, que abordará las principales cuestiones que más afectan a los ancianos españoles.
La dieta mediterránea y el estilo de vida de los pueblos, donde se concentra gran parte de la población mayor, claves para que los mayores españoles sean de los más saludables del mundo.
Mantener la mente en movimiento y una vida social activa, fundamental para preservar una buena salud intelectual.

Oviedo, 17 de abril de abril de 2008.- Aunque hoy por hoy no hay nada que frene el envejecimiento, sí es posible llegar a una edad avanzada en buenas condiciones físicas e intelectuales. Así lo asegura el doctor Jesús María López Arrieta, presidente de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEMEG), quien explica que unas medidas preventivas puede evitar hasta el 30 por ciento del envejecimiento patológico. Precisamente entre el 16 y el 18 de abril está se celebrando en Oviedo el III Congreso de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEMEG), en el que se están abordando las principales cuestiones que más afectan a nuestros ancianos.

Aunque de tanto repetirlo parezca un tópico, la realidad es que llevar durante la juventud una vida sana también tiene su reflejo en la vejez.  “En el envejecimiento hay una parte genética, contra la que es más difícil luchar, y otra que depende del entorno”, explica el doctor López Arrieta. En ese sentido, el presidente de la SEMEG asegura que evitar hábitos tóxicos, realizar actividad física, seguir una dieta adecuada, tener unos hábitos estructurados en función del momento del día y prevenir los factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión y el colesterol, pueden evitar hasta un 30 por ciento del aspecto patológico del envejecimiento –las enfermedades-.

“Lo que no se puede evitar es que nos salgan arrugas, que disminuya la velocidad de la marcha, el cansarnos más ante el ejercicio o la disminución de la reserva funcional de los órganos. Todos ellos son aspectos que en cualquier caso son inherentes al paso del tiempo y que no tiene que verse como algo negativo”, sostiene. En opinión del doctor López Arrieta, “hay que mirar a la vejez como una etapa en la que uno puede relacionarse con sus familiares y amigos desde la perspectiva que da el tener mayor conocimiento, y además es un momento excelente para disfrutar de la vida desde un punto de vista más lúdico”.

Salud física y mental

Para tener una vejez saludable y plena, igual de importante como la salud física lo es la mental e intelectual. Sobre este particular, el presidente de la SEMEG asegura que aunque es cierto que a partir de los 35-40 años algunas funciones como la memoria van disminuyendo, esto no tiene por qué tener una repercusión en la vida diaria de los mayores. “Es cierto que ante un test de memoria se obtienen peores resultados cuanto mayor se es, pero esto no tiene por qué alterar ningún aspecto del día  a día. Hay personas octogenarias o nonagenarias que no tienen ninguna dificultad para hablar de su vida, de sus intereses o de las cosas que pasan en la actualidad”, subraya.

“La pérdida de memoria es la consecuencia de la involución secundaria al envejecimiento de los tejidos neurológicos a nivel cerebral. A día de hoy no existe un tratamiento capaz de evitar esta pérdida. Sin embargo, las terapias que utilizamos en nuestro trabajo diario, tanto farmacológicas como no farmacológicas, han conseguido ralentizar ese deterioro”, explica el doctor José Miguel Arche, del Servicio de Geriatría del Hospital Monte Naranco de Oviedo.

Para preservar la función cognitiva e intelectual en buena forma, el doctor López Arrieta recomienda mantener una cierta actividad intelectual lo que implica leer, mantener una vida social activa, interactuar con la televisión, etc. Ante todo, recomienda hacer cosas que al anciano le gustan. “Aunque es cierto que por ejemplo los juegos de memoria que ahora están tan de moda tienen una utilidad, sólo son recomendables si a la persona le divierten. Son igualmente útiles los crucigramas, las sopas de letras o el salir a ver escaparates y luego intentar recordar qué cosas ha visto. El caso es tener la mente en movimiento”, sostiene. Sobre ese particular, el doctor Juan José Solano, jefe del Servicio de Geriatría del Hospital Monte Naranco de Oviedo, aclara que es importante haber sentado ya unos hábitos y haber creado unas redes sociales antes de llegar a esa etapa porque si no, en la vejez es mucho más difícil establecerlos.

Para reforzar las terapias dirigidas a preservar y fomentar la memoria, en muchos hospitales españoles ya se han puesto en marcha las denominadas unidades de memoria, cuyo funcionamiento y efectividad será uno de los temas que se aborden en el Congreso de la SEMEG. Además en el encuentro, que se desarrollará bajo el título ‘Envejecimiento: desde la biología a la calidad asistencial’ se tocarán otros temas que afectan muy directamente a la autonomía y la calidad de vida de los ancianos como las infecciones, la osteoporosis y el riesgo de fracturas, la enfermedad de Parkinson, o los trastornos del sueño.

Sol y dieta mediterránea

Los tres expertos de la SEMEG consideran que en líneas generales, los mayores españoles llevan una vida saludable. “Ahora mucho más que hace unos años aunque todavía quedan muchos hábitos por introducir”, asegura el doctor Solano.  De hecho, España se encuentra entre los primeros países cuyos ciudadanos gozan de mejor salud en todos los grupos edad, y también en el de los mayores. El doctor López Arrieta atribuye este hecho fundamentalmente al clima, a la dieta mediterránea y al estilo de vida que existe en los pueblos, donde se concentra una buena parte de la población anciana.

A pesar de esta tendencia positiva, el doctor Arche recuerda que teniendo en cuenta la situación funcional de las personas como el parámetro objetivo que más se acerca a la definición de una buena calidad de vida, hay que tener en cuenta que, a día de hoy, todavía hay muchos ancianos dependientes.