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...NIÑOS CON PROBLEMAS DE CORAZÓN
La jornada ha sido organizada por la Escuela de Estudios Universitarios Real Madrid-Universidad Europea de Madrid y la Fundación Menudos Corazones
- Existe una errónea creencia de que los niños y adolescentes con cardiopatías no pueden hacer deporte, planteamiento derivado fundamentalmente de la falta de información y de la propia sobre protección a la que en muchas ocasiones se somete a estos pequeños desde su entorno familiar, social y educativo.

- El deporte es un importante elemento de integración social para estas personas. “El deporte es sano, divertido y, en el caso de los niños, un juego, pasar un rato juntos, quedar con los amigos, formar parte del grupo, ser uno mas... Por ello, cuando excluimos a un niño del ejercicio, tal vez no sólo no le estamos protegiendo, sino que además le estamos diciendo y presentando ante los demás como el débil, el diferente... Lo estamos aislando”, señala Emilio Butragueño.

- Los ex jugadores del Real Madrid han practicado distintas actividades físicas con cerca de 80 niños con problemas de corazón.

Madrid, 26 de junio de 2008.- Jorge Valdano, Emilio Butragueño, Miguel Pardeza y Juan Manuel López Iturriaga han participado esta mañana en la Jornada Deportiva de Sensibilización Sanitaria organizada por la Escuela de Estudios Universitarios Real Madrid-Universidad Europea de Madrid y la Fundación Menudos Corazones. Con esta iniciativa, “queremos concienciar a la sociedad de la problemática de los niños y adolescentes con cardiopatías y la necesidad de integrarlos en todos los ámbitos de nuestra sociedad. El deporte es un excelente camino para conseguirlo y por ello hemos llevado a cabo esta actividad”, explica Jorge Valdano, director general de la Escuela.

Existen diferentes tipos de cardiopatías, pudiendo englobarse en congénitas, es decir, originadas en el momento de la gestación, o adquiridas. Todas ellas tienen diferentes grados de complejidad y requieren diferente aproximación y tratamiento. En el caso concreto de las cardiopatías congénitas, se estima que cada año nacen en España alrededor de 4.000 niños con esta patología y que, globalmente, más de 300.000 personas la padecen en nuestro país, cifra que hace de ella la enfermedad congénita de mayor incidencia.
 
Según el tipo de cardiopatía, el niño deberá ser sometido a una o varias intervenciones a lo largo de su infancia y adolescencia, tendrá mejor o peor calidad de vida y podrá desarrollar diferentes actividades. “Existe un planteamiento erróneo extendido en la sociedad según el cual los niños y adolescentes que padecen cardiopatías no pueden hacer deporte”, señala Amaya Sáez, quien añade que esta creencia generalizada se deriva fundamentalmente de la falta de información y de la propia sobreprotección a la que en muchas ocasiones se somete a estos niños tanto desde su entorno familiar, como social y educativo.

Sin embargo, y por el contrario, los especialistas coinciden en señalar que el niño con problemas de corazón no debe ser excluido de los programas de deporte, si bien estos deben estar siempre adaptados a sus características. En este punto, la directora de la Fundación Menudos Corazones explica que “el planteamiento correcto para practicar deporte de manera segura es evitar en todo momento la competición y el sobreesfuerzo. El objetivo es la participación y la integración”, señala.

Muchos y amplios beneficios

Los beneficios del deporte son claros y muy amplios para cualquier persona y especialmente para este grupo de población. Así, desde el punto de vista médico, está demostrado que “si durante los primeros años de vida practica experiencias motoras básicas, cuando complete su desarrollo físico no tendrá dificultades para realizar no sólo las actividades básicas sino también las deportivas, habiendo adquirido una buena coordinación motora, flexibilidad, agilidad y equilibrio”, explica el doctor Antonio Bañares, Rector de la Universidad Europea de Madrid.

Por otra parte, no encontramos el importante papel que el deporte puede jugar como elemento de integración social para estos niños y jóvenes. “El deporte fomenta el trabajo en equipo, el compañerismo, la lucha y el afán de superación”, señala Emilio Butragueño. “Además, el deporte es sano, divertido y, en el caso de los niños, un juego, pasar un rato juntos, quedar con los amigos, formar parte del grupo, ser uno mas...”, señala. Por ello, cuando excluimos a un niño del ejercicio, “tal vez no sólo no le estamos protegiendo, sino que además le estamos diciendo y presentando ante los demás como el débil, el diferente... Lo estamos aislando”. En este punto, la directora de la Fundación Menudos Corazones, se muestra rotunda y asegura que “delimitar sus actividades sociales puede afectar negativamente al desarrollo emocional del pequeño con problemas de corazón”.

Evitar las diferencias

Lamentablemente, los niños con cardiopatías se ven obligados a faltar a clase más que sus compañeros por intervenciones quirúrgicas, revisiones periódicas, pruebas, etc. “Debemos evitar que a esta diferencia obligada se sumen otras que pueden evitarse. Los beneficios del deporte son tantos que merece la pena el esfuerzo de todos para que ningún pequeño quede al margen”, afirma Emilio Butragueño.
 
Por ello, anima a los padres “a que pierdan el miedo y a que se informen de las actividades que sus hijos pueden o no pueden hacer”, al tiempo que hace un llamamiento a los profesores “para que hagan un esfuerzo por adaptar sus clases de educación física a las necesidades de estos alumnos”.

La participación de todos

La Jornada Deportiva celebrada hoy en el campus de la Universidad Europea de Madrid coincide con el Campamento que la Fundación Menudos Corazones organiza cada verano y que este año reúne en Valdemorillo a cerca de 80 niños de entre 7 y 14 años. “Se trata de un campamento de integración en el que niños con cardiopatías se pueden relacionar con otros que no padecen enfermedad alguna, siempre acompañados de un servicio médico y de enfermería que supervisan permanentemente todas sus actividades”, explica Amaya Sáez.

Durante la jornada, cerca de 80 niños niños, acompañados de monitores, un médico y una enfermera, han jugado a fútbol, baloncesto y voleibol en partidos 15 minutos de duración y con descansos de 5 minutos. Sin embargo, la actividad estrella ha sido el futbolín humano, en la que Jorge Valdano ha actuado como árbitro y en la que el resto de ex deportistas del Real Madrid han participado junto con los pequeños. “Poder conocer figuras míticas del deporte y compartir con ellas esta jornada ha sido algo muy importante para nuestros niños, ya que ven que estas figuras se adaptan a ellos y a lo que pueden hacer”, explica Amaya Sáez.

Las reglas del juego de las actividades, un tanto especiales, han procurado fomentar la participación de todos, como prueba el hecho de que, en cada una de las especialidades deportivas, el balón debía pasar por todos los integrantes de un equipo antes de chutar a gol, lanzar a canasta o pasar el balón al otro lado de la pista. La filosofía de la integración también ha estado inmersa en cada una de las actividades. Así, además de los partidos, se han llevado a cabo actividades paralelas que han buscado la participación de todos los niños como la realización de un mural en el que han podido pintar cualquier cosa relacionada con “deporte y corazón”. Al final del acto, todos los pequeños han recibido un diploma de mano de los ex jugadores del Real Madrid.

La Escuela de Estudios Universitarios Real Madrid-Universidad Europea de Madrid


La Escuela de Estudios Universitarios Real Madrid-Universidad Europea de Madrid es la primera especializada en el deporte y su relación con otras disciplinas como la salud, la gestión, el ocio o la comunicación. Para ello, ofrece numerosos master y cursos que abarcan diferentes áreas y están dirigidos a titulados universitarios y profesionales interesados en ampliar sus conocimientos y adquirir una mayor experiencia.