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70 especialistas en endocrinología y nutrición participan en las jornadas de discusión.
- El 39% de los pacientes diabéticos insulinizados requieren premezclas de insulina, aunque, hasta el momento, no existen recomendaciones formales para la utilización de esta terapia en la práctica clínica diaria.
- El consenso persigue establecer unas pautas de tratamiento individualizado con insulina y aprovechar la eficacia y seguridad que las premezclas aportan al paciente y al tratamiento.

Madrid, 2 de septiembre de 2009.- Aproximadamente, el 39% de los pacientes diabéticos insulinizados requieren premezclas de insulina1,2,3, si bien, a día de hoy, no existen recomendaciones establecidas para este tipo de terapia en la práctica clínica diaria. Por esta razón, 70 especialistas españoles en endocrinología y nutrición han estado participando en distintos foros de discusión, en los primeros meses del presente año, con el objetivo de alcanzar un consenso en cuanto a las prácticas más adecuadas en el tratamiento de la diabetes con insulina premezcladas. Las conclusiones finales han sido difundidas en el “Current Opinion in Endocrinology, Diabetes and Obesity”4 bajo el título “Consenso sobre el uso de insulinas premezcladas en el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 1 y 2”, editada en colaboración con Lilly.

Entre los tratamientos existentes, la terapia con insulina se selecciona según los hábitos de vida y las necesidades específicas de cada paciente. Normalmente, la terapia con insulina puede requerir varias inyecciones al día, aunque éstas sean de un perfil de acción diferente. Sin embargo, cada vez es más frecuente que los especialistas pauten premezclas de insulina o de análogos de insulina, debido a que éstas incluyen insulinas rápidas y lentas, que les permite proporcionar un tratamiento más individualizado a cada perfil de paciente, ajustando la terapia a sus hábitos de vida, edad y años de evolución con la diabetes. El uso de premezclas facilita reducir el número de inyecciones diarias sin perder la eficacia en el control glucémico, pero aumentando, por tanto, su calidad de vida

Conseguido el consenso, se cumple, además, un segundo objetivo, en palabras del Dr. Edelmiro Menéndez-Torre, coordinador de la jornada y Jefe de Servicio de Endocrinología del Hospital Universitario Central de Asturias, que es “limitar el impacto de esta patología”. En la actualidad, el especialista prescribe el tipo de terapia con insulina en función de las necesidades específicas de cada paciente. “Las insulinas premezcladas con análogos de insulina de distinto perfil de acción constituyen una alternativa eficaz y cómoda en el tratamiento de estos pacientes, son de amplia utilización en la práctica diaria y pueden ayudar a conseguir el grado de control metabólico preciso en una gran parte de ellos”, puntualiza el Dr. Menéndez-Torre.

Principales conclusiones

En el caso de los pacientes con diabetes mellitus 1 (DM1), la primera elección de tratamiento suele ser intensivo bolo-basal, es decir, administración de un análogo de insulina de acción rápida antes de cada comida (inyección bolo) e insulina de acción prolongada una o dos veces al día (inyección basal). Sin embargo, los especialistas han reconocido que en aquellos pacientes reacios a seguir ese tipo de terapia, la administración de insulinas premezcladas “supone una pauta con la que los pacientes pueden lograr un buen control metabólico sin hipoglucemias sobreañadidas”. Por tanto, en pacientes con DM1, los objetivos que se deben tener en cuenta a la hora de introducir insulinas premezcladas son: mejorar el control metabólico, facilitar el cumplimiento terapéutico y evitar la hipoinsulinemia basal, que es relativamente frecuente durante la administración de terapias bolo-basales.

Por otro lado, se ha demostrado que cuando se administran insulinas premezcladas se mejora el control glucémico del paciente, sin aumentar el riesgo de hipoglucemias graves, y se reduce el número de inyecciones5. En este punto, el consenso alcanzado determina que “es importante destacar que el tratamiento con insulinas premezcladas en los pacientes con DM1 no es un escalón anterior al régimen bolo-basal, sino una alternativa”.

En pacientes con diabetes mellitus tipo 2 (DM2), la administración de insulinas premezcladas es de gran utilidad, especialmente en aquellos casos en los que no se logra un control glucémico adecuado mediante la administración de antidiabéticos orales o de otras insulinas, y también en escenarios muy frecuentes en este tipo de diabetes referidos al autocuidado del paciente, como son la falta de controles glucémicos de forma regular, la limitada educación diabetológica, o en aquellas personas de edad avanzada o con limitaciones psíquicas o físicas que impidan la autogestión de su enfermedad. Además, las insulinas premezcladas también se pueden administrar a pacientes con DM2 que tengan una vida muy regular con perfiles metabólicos estables.

Aunque todavía no existen estudios controlados que así lo demuestren, en opinión del consenso, la práctica clínica diaria apunta a que en aquellos pacientes en los que se instauren terapias bolo-basal a pesar de ser DM2, y en aquellos en los que la insulina basal no cubre las necesidades durante las 24 horas, “se puede introducir una dosis con mezcla de insulina en esa pauta”, con el fin de no aumentar el número de bolos y facilitar el tratamiento.

Finalmente, las insulinas premezcladas humanas son una opción interesante tanto en la diabetes gestacional como en la diabetes del paciente hospitalizado, sobre todo en estos últimos, si están recibiendo tratamiento con corticoides. En la diabetes gestacional (aquella que se diagnostica por primera vez durante la gestación), la elección entre premezclas (Mix 25 o Mix 50) o insulinas intermedias se hará en función de los perfiles de la paciente, siendo especialmente importante el control de la glucemia posprandial. En cuanto a la diabetes en el paciente hospitalizado, es muy importante el control glucémico, principalmente en aquel con hiperglucemia en tratamiento con corticoides.

 
1 The Diabetes Control and Complications trial Research G. The Effect of Intensive Treatement of Diabetes on the Development and Progression of Long-Term Complications in Insulin-Dependent Diabetes Mellitus. N Engl J Med 1993; 329 (14):977-86.

2 Laakso M. Benefits of strict glucose and blood pressure control in type 2 diabetes: lesson from the UK Prospective Diabetes Study. Circulation 1999; 99(4):461-2

3 Intensive blood-glucose control with sulphonylureas or insulin compared with conventional treatment and risk of complications in patients with type 2 diabetes (UKPDS 33). UK Prospective Diabetes Study (ukpds) Group. Lancet 1998; 352(9131):837-53.

4 Current Opinion in Endocrinology, diabetes and Obesity, Vol.16, Número especial 1, Feb. 2009

5 Clements M, Tits J, Kinsley BT, et al. Improved glycaemic control of thrice-daily biphasic insulin aspart compared with twice-daily biphasic human insulin; a randomized, open-label trial in patients with type 1 or type 2 diabetes. Diabetes, Obesity and Metabolism 2008; 10(3):229-37.