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Asembior

Se trata de un tipo de medicamentos naturales sin efectos secundarios.
Los medicamentos biorreguladores utilizan microdosis de principios vegetales y minerales y activan el sistema inmune frente a virus y bacterias.
Los antipiréticos, al no permitir la fiebre como mecanismo de defensa pueden prologar los síntomas.
 
Barcelona, 21 de marzo de 2010. Más de 1.000 pediatras en toda España, cerca de 200 en Cataluña, utilizan ya un nuevo tipo de medicamentos naturales que favorecen la respuesta inmunológica sin causar efectos secundarios, los  biorreguladores, por lo que están especialmente indicados para tratar infecciones e inflamaciones en niños. Son datos de la Asociación para el Estudio de la Medicina Biorreguladora (Asembior), que ha reúnido este sábado en Barcelona a más de 150 pediatras, traumatólogos e internistas, entre otras especialidades médicas.

Los medicamentos biorreguladores, también llamados de homeopatía evolucionada, contienen principios activos de origen vegetal y mineral, en microdosis, equivalentes a las que se encuentran en los mediadores de la inflamación, pero muy superiores a las de la homeopatía clásica. De ese modo, “favorecen los mecanismos de recuperación naturales del organismo, sin suprimirlos, como ocurre con medicamentos como los AINEs (antiinflamatorios y analgésicos convencionales), por lo que en la práctica carecen de efectos secundarios e interacciones”, explica el doctor Jesús Agudo, presidente Asembior y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid.

“En los niños el resultado de estos medicamentos es más evidente, ya que tienen menos toxinas en su organismo y recuperan más rápidamente su estado de salud”, explica Mª Teresa Guarín, pediatra de la clínica Teknon, de Barcelona que participa en el simposio. Uno de estos medicamentos biorregulares, Engystol, ha demostrado en diversos estudios que aumenta la respuesta inmunitaria del organismo a partir de la producción de interferón y la activación de los fagocitos, señala la doctora Guarín. Contiene dos principios activos: Vincetoxicum hirundinaria, que estimula los mecanismos de defensa naturales en enfermedades virales que cursan con fiebre, y Sulfur, que favorece la capacidad de reacción en todas las enfermedades.

A su juicio, los estudios clínicos realizados con este tipo de medicamentos “muestran una eficacia y tolerabilidad excelentes en todo tipo de pacientes, por lo que son totalmente aptos para proteger a los más pequeños de infecciones víricas de vías respiratorias, como la gripe o los resfriados”. Además, no tienen ninguna contraindicación ni interacción, por lo que pueden ser combinados con otros fármacos.

Se ha multiplicado el uso indebido de AINEs y antibióticos

Las infecciones víricas son el principal motivo de consulta en Pediatría, destaca la doctora Guarín, “y en este invierno tan frío y prolongado se han multiplicado, así como el consumo de antibióticos y de AINEs”. Sin embargo, asegura, “es un error administrar antibióticos frente a virus, ya que sólo actúan frente a bacterias. Por otro lado, hay que hacer un uso responsable de los AINEs, ya que pueden causar efectos secundarios”. Un reciente estudio del Servicio de Urgencias del Hospital de Sabadell en el que ha participado el Instituto de Salud Carlos III y la Universidad de Barcelona recoge que “los efectos adversos de los AINEs son frecuentes y, entre estos, destacan, por su frecuencia y gravedad, las complicaciones digestivas, específicamente las relacionadas con la aparición de lesiones en la mucosa gastroduodenal”. Un 30% de los pacientes que toman AINEs, añade el estudio, “presentarán síntomas dispépticos y de éstos un 30% tendrán una úlcera”.

Como advierte la doctora Guarín,  no siempre hay que intentar bajar la fiebre a toda costa. Los antipiréticos, al no permitir la fiebre como mecanismo de defensa pueden incluso prologar los síntomas”. Los medicamentos biorreguladores, en cambio, “ayudan a modular la respuesta inflamatoria frente al virus, permitiendo el drenaje de toxinas para recuperar el equilibrio y el estado de salud”.

Diferentes investigaciones han demostrado que los medicamentos biorreguladores actúan sobre distintos parámetros de la inmunidad del organismo, aliviando los síntomas y evitando las recaídas, muy frecuentes entre los más pequeños debido al contacto frecuente con otros niños y las estancias en lugares cerrados, donde los virus se expanden con mayor rapidez. Más información en www.asembior.org .