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Asembior

Frutas, verduras y setas potencian el sistema inmune. 
Los antipiréticos, no permiten que  la fiebre actúe como mecanismo de defensa  de forma natural  en el  organismo para combatir las infecciones, pueden incluso prologar los días de síntomas de la enfermedad.

Madrid, 27 de septiembre de 2010. Los cambios bruscos de temperatura en el otoño y las primeras semanas del curso en colegios y guarderías favorecen la aparición de resfriados y otitis en los niños. Una alimentación rica en frutas y verduras, la adopción de pautas de higiene en el aula y el refuerzo de las defensas con medicamentos homeopáticos compuestos o biorreguladores puede ayudar a mantener a raya las infecciones víricas, el principal motivo de consulta en Atención Primaria, según la Asociación para el Estudio de la Medicina Biorreguladora (Asembior).

En el caso de los niños, “tienen el sistema inmunitario inmaduro y por eso necesitan potenciar sus defensas al inicio del curso con alimentación equilibrada, ejercicio, hábitos de higiene y medicamentos homeopáticos compuestos”, asegura la pediatra Mª Ángeles Mochales, vicepresidenta de Asembior.

A diferencia de la homeopatía clásica, los medicamentos homeopáticos compuestos incluyen diferentes principios activos de origen vegetal y mineral en dosis equivalentes a las que se encuentran de forma natural en los mediadores del sistema inmune, lo que explica su eficacia para potenciar las defensas. Como comenta la doctora Ángela Carrasco, inmunóloga del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, “las dosis  en las que se encuentran los principios activos de los medicamentos biorreguladores restablece un equilibrio entre las células Th1, implicadas en la inmunidad mediada por células, y las Th2, que facilitan la producción de anticuerpos, regulando así  la respuesta inflamatoria  de las células Th3  y Treg, que son consideradas como protectoras”.

Diferentes investigaciones con medicamentos homeopáticos compuestos, como Engystol, han demostrado que actúan sobre distintos factores del sistema inmune (como el interferón), aliviando los síntomas y evitando las recaídas. “Se ha visto la actividad de estos medicamentos frente a diversos tipos de virus del resfriado y la gripe, como el virus respiratorio sincitial (VRS), el rinovirus humano (RVH) y el de la influenza A. Tal actividad antiviral nunca se ha puesto de manifiesto con los fármacos administrados habitualmente en resfriados y gripe”, añade la doctora Carrasco.

Los medicamentos homeopáticos compuestos “ofrecen la ventaja añadida de la seguridad, lo que permite utilizarlos en todas las edades, incluso en ancianos polimedicados o en recién nacidos, solos o en combinación  con otros fármacos”, destaca la doctora Teresa Guarín (Barcelona ), una de las más de 2.000 pediatras que utilizan este tipo de tratamientos en sus consultas, según datos de Asembior.

Muchos no son conscientes, confiesa la doctora Guarín, de los efectos secundarios de los antiinflamatorios y analgésicos convencionales (AINEs). Un reciente estudio del Hospital de Sabadell, el Instituto de Salud Carlos III y la Universidad de Barcelona concluyó que “los efectos adversos de los AINEs son frecuentes y, entre estos, destacan, por su frecuencia y gravedad, las complicaciones digestivas, específicamente las relacionadas con la aparición de lesiones en la mucosa gastroduodenal”.

Los medicamentos biorreguladores, en cambio, “ayudan a modular la respuesta inflamatoria natural frente al virus, por lo que se pueden administrar como primera medida ante una respuesta febril o inflamatoria de origen vírico”, afirma esta experta. A su juicio, “los antipiréticos, al no permitir la fiebre como mecanismo de defensa normal usado por el cuerpo para combatir las infecciones, pueden incluso prologar los días de síntomas de la enfermedad”.

Dieta para las defensas

Otra medida para potenciar las defensas, según la doctora Mochales, es mantener una dieta equilibrada, con gran presencia de frutas y verduras, en especial los “antibióticos naturales”, como el ajo, la cebolla (indicada en infecciones respiratorias), el limón (desinfectante) y la fresa (antiviral). Las setas, como los champiñones o los níscalos también poseen una gran capacidad antiviral y antibacteriana.

En cuanto a la prevención del contagio, considera importante lavarse las manos con frecuencia, con jabones neutros, y a adoptar medidas como cubrirse la boca o la nariz al toser o estornudar. En este sentido, un estudio publicado en la edición de julio-agosto de la revista Journal of Public Health Managing Practice ha demostrado que educar en estos hábitos en el colegio puede reducir los contagios de la gripe de manera significativa.

Por otro lado, la doctora Mochales recuerda la importancia de evitar los cambios bruscos de temperatura. Respecto a los niños “no deben estar cubiertos de ropa de manera excesiva, ya que cuando salen al parque y se la quitan realizan una inspiración profunda de aire frío que puede desencadenar un resfriado”.