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Fundación Española del Corazón

...cardiaco por segunda vez
Una dieta saludable, con más frutas, verduras, legumbres y pescado que carne o huevos, ayuda, no solo a prevenir las enfermedades cardiovasculares, sino que también reduce significativamente el riesgo de sufrir un evento cardiaco por segunda vez.
Y es que acompañar una medicación adecuada con una dieta saludable complementa y multiplica la acción de los medicamentos, ayudando al paciente en la mejora y el control de su salud cardiovascular.

Según un estudio publicado en Circulation, los beneficios de una dieta saludable pueden reducir concretamente un 35% el riesgo de padecer muerte cardiovascular, un 14% el riesgo de sufrir infarto de miocardio, un 19% las posibilidades de accidente cardiovascular y un 28% el riesgo de insuficiencia cardiaca congestiva en aquellos pacientes que ya han sufrido un evento cardiovascular previo o padezcan diabetes.

La Fundación Española del Corazón (FEC) cree necesario que todos los cardiópatas reciban, junto a su prescripción farmacológica, indicaciones alimenticias sobre la dieta a seguir con el objetivo de evitar accidentes cardiovasculares y mejorar el tratamiento del paciente.

Madrid, 22 de agosto de 2013.- La dieta saludable se ha asociado tradicionalmente a la prevención de las enfermedades cardiovasculares, pero un nuevo estudio publicado en la revista Circulation ha analizado la relación entre una dieta sana y el riesgo cardiovascular de pacientes en tratamiento farmacológico, determinando que aumenta la efectividad de los fármacos y ayuda muy significativamente en la prevención secundaria de las enfermedades del corazón.

La Fundación Española del Corazón (FEC) recuerda que la dieta mediterránea y, en concreto el consumo habitual de frutas, verduras, legumbres, pescado y aceite de oliva ayudan tanto a la prevención como al tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, así como la disminución del consumo de grasas, especialmente las saturadas, y evitar los productos como huevos, carnes, embutidos o quesos.

El estudio determina que una alimentación saludable para el corazón, reduce un 22% las posibilidades de sufrir un segundo evento cardiovascular. Según el Dr. Leandro Plaza, presidente de la FEC, “ningún cardiópata, en su mayoría quienes han sufrido un infarto, debería salir de la consulta médica sin recibir unas indicaciones dietéticas adecuadas al tipo de medicación prescrita. Los cardiólogos deben acostumbrarse a añadir esas indicaciones junto con la prescripción del fármaco”.

Para realizar la investigación, se analizaron los hábitos alimenticios de 31.546 personas (9.378 mujeres y 22.168 hombres) que habían participado en estudios paralelos (ONTARGET y TRANSCEND), todas ellas mayores de 55 años, con un historial clínico de enfermedad cardiovascular y bajo medicación farmacológica con antihipertensivos. El análisis nutricional contó con personas de 40 países distintos y se llevó a cabo mediante un cuestionario de frecuencia de alimentos de 20 preguntas.

Dependiendo de la frecuencia en que se consumían determinados alimentos, se clasificaron los pacientes en cinco grupos distintos, demostrando que aquellos que adoptaron la alimentación más sana, mostraron una reducción significativa del riesgo cardiovascular. Los resultados confirman que una alimentación saludable y sana para el corazón puede reducir un 35% el riesgo relativo de muerte cardiovascular, un 14% el riesgo a sufrir infarto de miocardio, un 19% el riesgo de accidente cerebrovascular y un 28% el riesgo de padecer insuficiencia cardiaca congestiva. Además, este tipo de alimentación está asociada a un mayor beneficio de los fármacos utilizados en la prevención secundaria.

“Acompañar una medicación adecuada con una dieta cardiosaludable complementa y multiplica la acción del medicamento, ayudando al paciente en la mejora y el control de su salud cardiovascular. Un ejemplo de ello es el uso de estatinas en el tratamiento del colesterol combinado con una alimentación baja en grasas. En este caso, el paciente logra reducir el colesterol que fabrica su propio hígado mediante el fármaco y, gracias a una dieta saludable, disminuye también el colesterol que proviene de los alimentos ingeridos. Así, el tratamiento es mucho más efectivo”, explica el Dr. Plaza.

Los resultados del estudio muestran que los hábitos de alimentación saludable suponen una reducción del riesgo cardiovascular aplicable a todos los países. En concreto, la alimentación saludable se asocia a una reducción del riesgo cardiovascular del 28% en los países del oeste (según el estudio todos aquellos que pertenecen a Europa, Norte América, Nueva Zelanda y Australia), del 30% en los países del este (China, Hong Kong, Filipinas, Singapur, Malasia, Corea del Sur, Tailandia y Taiwán) y del 32% en los países Sur Americanos (Argentina, Brasil, Chile y Colombia).


Acerca de la SEC y de la FEC
La Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC) constituyen una organización cuyo impulso vital es velar por la salud cardiovascular de la población a través de la excelencia clínica e investigadora, así como educativa y divulgativa. Ambas entidades se han convertido en el referente en castellano de la lucha contra la enfermedad cardiovascular, primera causa de muerte en nuestro país.

La SEC cuenta con más de 4.000 socios, entre cardiólogos y profesionales relacionados con las enfermedades cardiovasculares, españoles procedentes del ámbito europeo, latinoamericano e internacional.
La FEC cuenta con más de 4.000 miembros, entre los que se incluyen los cardiólogos de la SEC, profesionales de enfermería en cardiología, asociaciones de pacientes, entidades privadas y socios particulares.

Para más información: www.secardiologia.es