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FUNDACIÓN PILARES

FUNDACIÓN PILARES,  FUNDACIÓN CASER Y LA FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE MUNICIPIOS Y PROVINCIAS (FEMP) PRESENTAN DOS  NUEVAS PUBLICACIONES:
La situación del Servicio de Ayuda a Domicilio en el ámbito local y perspectivas de futuro. En ella se recogen los resultados de una investigación sobre el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) en España  desarrollada mediante la  colaboración de las tres entidades mencionadas y elaborada complementando metodología cuantitativa (una encuesta a Corporaciones Locales) y cualitativa (grupos focales de expertos).

Innovaciones para vivir bien en casa cuando las personas tienen una situación de dependencia, en la se contienen experiencias y propuestas innovadoras provenientes de diferentes países de Europa (Países Nórdicos, Alemania, Francia, Gran Bretaña, España…), en relación con los servicios de atención en el domicilio y en el entorno, las ofertas de vivienda para toda la vida y experiencias y buenas prácticas de coordinación sociosanitaria.   

De las casi ochocientas  mil  personas que reciben prestaciones derivadas del Sistema de Autonomía y Dependencia por encontrarse en situación de dependencia, solo un 15% reciben un servicio de atención profesional en el domicilio (SAD) y un 8,4% acuden a un centro diurno de atención. La prestación mayoritaria (un 36% de las personas con derecho) ha optado por recibir una prestación económica para remunerar cuidados familiares. Y esta prestación en la mayoría de las CC.AA. es incompatible con servicios formales de atención.

Las personas que tienen necesidad de apoyos prefieren continuar viviendo en su casa y recibir en ella la atención que necesitan evitando, hasta donde sea posible, verse obligadas a trasladarse a una residencia. Pero lo que no conocemos bien es por qué los servicios profesionales domiciliarios que hoy se ofrecen no parecen tener suficiente atractivo para ellas y se opta mayoritariamente por la atención familiar.

Lograr que la casa y el propio entorno se conviertan en escenarios preferentes de suministro de apoyos y servicios profesionales no parece estar resultando sencillo. Por eso, en el seno de los países avanzados en políticas sociales se realizan análisis críticos y se buscan alternativas viables que hagan posible vivir en casa mediante una oferta y suministro de servicios de calidad que se adapten a las necesidades de atención de las personas que tienen una situación de fragilidad o dependencia, que sean sostenibles económicamente y que, además, se ajusten realmente a lo que ellas y sus familias desean y necesitan.  Se busca, en este sentido, compartir con servicios formales y descargar del peso que hoy asumen las familias cuidadoras (mujeres en su mayoría) ofreciéndoles servicios profesionales de apoyo que se dirigen tanto a las personas que tienen una situación de dependencia como a sus familias.

La primera de las publicaciones que se presentan (La situación del SAD…) ofrece datos que actualizan el concepto, tipo de prestaciones y tareas que incluye el Servicio de Ayuda a Domicilio, intensidad y cobertura, coste y financiación.  Del mismo modo se analiza el impacto que en la prestación de este Servicio  ha originado la aplicación de la Ley de Promoción de Autonomía Personas y Atención a las Personas en situación de Dependencia (LAPAD) y se recogen propuestas sobre los cambios necesarios en su evolución futura.

La otra publicación (Innovaciones para vivir bien en casa) recoge una variedad de experiencias innovadoras del contexto europeo relacionadas con la provisión de apoyos que se están proponiendo como idóneos en el ámbito internacional por un triple motivo: a) porque ofrecen a las personas que tienen una situación de dependencia y a sus familias cuidadoras una atención de calidad sin menoscabo de principios como la salvaguarda de su autonomía personal, b) porque hay evidencia de que los costes de los sistemas de apoyo y atención integral y coordinada en el medio comunitario resultan más costoefectivos que los que se prestan en las instituciones; y c) porque el desarrollo de estos servicios de proximidad tienen gran capacidad de generar riqueza y empleo estable y no deslocalizable.